Archivos

  • Núm. 40 (2021) julio-diciembre 2021. Lógoi. Revista de Filosofía
    Núm. 040 (2021)

    Dedicado a Antonio Pasquali, los temas de este volumen buscan reflexionar en torno a ese nexo evidente entre la realidad, el pensamiento filosófico y la necesidad expresiva–comunicativa del ser en relación. La materia filológica, la reflexión filosófica, la creación del espíritu se entrelazan para entender el mundo y comunicarlo. Se trata de un nexo que reside discursivamente en todos los campos del devenir humano, además de su correlato en lo cultural y los procesos comunicacionales, ámbitos desarrollados ampliamente por Antonio Pasquali, quien aseguraba que cualquier faceta del quehacer cultural se vincula necesariamente con la comunicación. Cultura y comunicación, representan el anverso y el reverso de un mismo proceso, al igual que comunicación y comunidad, un par implicado en una relación concomitante. Pasquali postula la comunicación como interacción sociocultural del ‘animal político’ (ser conviviente en una ‘polis’). Comunicarse constituye «la esencia de la convivencia, de la comunidad y la sociabilidad humanas»

  • Núm. 39 (2021) enero-junio 2021. Lógoi. Revista de Filosofía
    Núm. 039 (2021)
    Libre albedrío, agencialidad y responsabilidad moral.   En la extensa lista de problemas que permanecen activos en la investigación filosófica, el libre albedrío, y su conexión con las ideas de agencialidad y responsabilidad moral, entre otras, se posiciona sin duda entre los primeros lugares. El tema no es solo una cuestión milenaria todavía abierta e irresuelta; se ha convertido desde los últimos sesenta años, especialmente durante las últimas cuatro décadas, en materia de dinámico y fascinante debate. La duda clásica sobre si nuestros futuros están ya decididos por causas a priori, supuesto que puede tener variado calado metafísico, o si, por el contrario, la acción humana, y los efectos que esta supone, pueden intervenir en la estructurada disposición de lo que es y será, desbordando con ello aconteceres prefijados -lo que igualmente tiene su peso ontológico-, sigue manteniendo muy viva la controversia. La magnitud que ha cobrado este dilema es extraordinaria y queda ev idenciada por la inagotable literatura disponible no solo en el terreno de la investigación filosófica, sino también en el de diferentes áreas científicas. Los desarrollos sobre el libre albedrío son, en gran medida, análogos a los estudios sobre la conciencia, otro gran tema filosófico en la lista de pendientes. Una intuición elemental sobre el libre albedrío ha sido la presuposición de que la conciencia es necesaria: necesitamos ser conscientes de los actos volitivos de los que somos capaces como precondición para deliberar y elegir entre posibilidades. Aunque esta es solo una de las tantas aristas que abordar cuando se trata el libre albedrío, importa mencionarla porque es la que ha provocado que en nuestros tiempos el tema haya excedido los límites de la filosofía y motivado el interés de otras disciplinas.      
  • Núm. 38 (2020) julio-diciembre 2020. Lógoi. Revista de Filosofía
    Núm. 038 (2020)
    Argumentando sobre Teoría de la Argumentación...   Una de las actividades que realizamos de manera más natural es la de argumentar. Lo hacemos a diario, en diferentes ocasiones, y con ello también realizamos la tarea que corre pareja con la argumentación, y esa no es otra que la evaluación de los argumentos, sean estos propios o ajenos. Argumentamos para alegar el porqué de nuestras creencias; argumentamos para persuadir a alguien, para acusar o defender, para dar apoyo a una propuesta, o para recusarla. Al argumentar podemos tener diferentes intenciones, pero hay un aspecto común a esas finalidades distintas, y es que al argumentar buscamos persuadir o convencer a alguien de algo. El comunicador social, el abogado, el sociólogo, el politólogo, el educador, por tan sólo nombrar algunos profesionales, realizan sus funciones mediante una continua argumentación. Informa, defiende o acusa, analiza, enseña, persuade, en pocas palabras, argumenta; el éxito de su labor radica en el buen uso que haga de su “argumentación”; sin embargo, mucho me temo que una mayoría abrumadora de estos profesionales nunca se ha acercado a lo que hoy se conoce como Teoría de la Argumentación. En todos los ámbitos de la vida laboral y personal ponemos en juego nuestras capacidades discursivas apuntando a diferentes objetivos: hacer valer una propuesta de acción, justificar una decisión ya tomada, solucionar una disputa, negociar un acuerdo favorable, etc. En cualquiera de estas situaciones necesitamos recurrir a herramientas argumentativas que sirven tanto para gestionar y comunicar la información de la que disponemos, como para evaluar los argumentos alternativos de quienes forman parte del proceso. Aun así, podemos percibir que, en general, en nuestros medios académicos hay una cierta indiferencia con respecto a los estudios sobre la argumentación y ello resulta inexcusable, tomando en cuenta que para poder ejercer su propia reflexión necesitan de los argumentos. Hace poco tiempo, un grupo de estudiosos iberoamericanos de la Teoría de la Argumentación iniciamos el proceso de creación de la Sociedad Iberoamericana de Argumentación teniendo como marco el I Congreso Iberoamericano de Argumentación, celebrado en agosto de 2019, en la Universidad EAFIT, Medellín, Colombia. Allí, se discutieron los pasos siguientes a realizar de manera de concretar dicha creación; a las pocas semanas de ese Congreso, destaca un esfuerzo gigantesco llevado a cabo por José Alhambra Delgado y Hubert Marraud (UAM), quienes nos han obsequiado una extraordinaria bibliografía de teoría de la argumentación en español, que puede ser consultada en http://sibarg.org/bibliografia-de-teoria-de-la-argumentacion-en-espano. Asimismo, hicimos circular una lista de diversas revistas donde podían ser publicados los artículos de los investigadores, que cumplan, obviamente, con los requisitos de cada una de esas publicaciones.  
  • Núm. 37 (2020) enero-junio 2020. Lógoi. Revista de Filosofía
    Núm. 37 (2020)
    Desde la segunda mitad del siglo XX hasta los días que nos transcurren, hemos vivido la filosofía en una de atmósfera de pasadizo, de travesía, de camino que anuncia un curso hacia otros tiempos. Atravesamos cosmovisiones, lenguajes, sistemas, verdades que comenzaron a develarse en ‹‹crisis››, que dieron paso a otras maneras de pensar el mundo y que, de formas distintas, conocimos como postmodernidad. Nuestras reflexiones transcurrían en medio de aires fronterizos, de discusiones con el ‹‹pasado››, de reivindicaciones, mientras comprendíamos que la filosofía se revelaba más próxima al cuerpo, al diálogo, al rizoma o la deconstrucción. Esas reflexiones tendieron puentes para revisar profundamente nuestras epistemologías, para reconocernos diversos y situados –y no conciencia pura o trascendentales–, para pensar lo plural sin separarnos del mundo, diluyendo otredades, dualismos y encontrando perspectivas. Esa postmodernidad, además, no significó un ‹‹tránsito›› –al menos no, hasta ahora– hacia un nuevo ajuste, hacia otro terreno estable, de acomodo, como soñaban algunas voces que imaginaban la era postmoderna como una suerte de Renacimiento. Nada obliga a los caminos diversos de revisión y cambios a conducirnos a otro tiempo de fundamentos, a otro proyecto que nos ordene la vida; esa aspiración aún evoca, secretamente, los tiempos modernos. Aunque tampoco podemos asegurar que no ocurra. Esas revisiones complejas de finales de siglo e inicio de milenio, que no mostraron ánimos de fundar o fundamentar, que se encontraron con la fuerza olímpica de la tecnología, nos han permitido llegar hasta estos tiempos asombrosos que atravesamos hoy, que se distinguen, muy especialmente, porque anuncian ‹‹pasado››. Porque vaticinan lo nuevo o lo que sin lugar a duda ha de venir. Tiempos en los que ya no se dialoga propiamente con lo pensado o lo sucedido, sino que anuncian lo que se ha dejado atrás. Si bien los ‹‹nuevos tiempos›› renacentistas o modernos, por ejemplo, asumieron lo mismo con relación a sus antecesores, nosotros, sin embargo, estamos ante una irrupción indetenible del dominio del prefijo latino post. Postverdad, postfotografía, postpresente, postdemocracia, postilustración, postantropocentrismo, posthumanismo... et alia. Nunca fue fácil definir postmodernidad, al menos en un sentido claro y compartido. Pero ante la postpostmodernidad, eso tal vez ya no sea lo relevante. Pero de todos los post que nos visitan, o que nosotros visitamos, nos toca pensar filosóficamente en uno, el posthumanismo. No podemos trazar tiempos precisos, pero se trata, como bien se afirma, de la filosofía de nuestra época. Esa primacía del post, ‹‹después de››, nos lleva necesariamente a la pregunta: ¿qué es lo que tan insistentemente queremos dejar atrás? O, en un tono más posthumano, ¿qué cosas son las que es preciso dejar atrás? El plural es importante. Y cada uno, desde su oficio y reflexión, nos dirá qué se implica en esa despedida a la fotografía, la Ilustración o la verdad. En el caso que nos ocupa, la despedida es a ‹‹lo humano››, a las humanidades. Debemos saber, entonces, qué estamos abandonando y qué es lo que viene ‹‹después››. Desde la perspectiva del posthumanismo, se está repensando, deconstruyendo, develando –con herencias nietzscheanas, foucaltianas, deleuzianas, entre otras– la noción de lo humano, del hombre como lo hemos concebido hasta ahora, mientras apuntamos hacia una nueva comprensión. Podemos comenzar a plantearlo desde la conciencia ecológica de nuestros tiempos, la urgencia de corregir nuestros excesos contra la naturaleza, la irrupción determinante de la tecnología, la reflexión y apertura hacia lo plural y lo diverso. En ese encuentro de conciencias y cambios se ha mostrado con apremio repensar lo humano.
  • Núm. 36 (2019) julio-diciembre 2019 Lógoi. Revista de Filosofía.
    Núm. 36 (2019)
    Esta edición ofrece una variada selección de trabajos de alta factura intelectual, es por ello por lo que los invitamoscordialmente a consultarlos, esperando que sea de utilidad para estudiantes y docentes de filosofía. El trabajo titulado: Hábitat metafórico. Consecuencias epistemológicas de los planteamientos, de Deborah Rodríguez aborda la metáfora como un tema central para la comprensión de los análisis lingüísticos. Por su parte, los trabajos de María Di Muro, Carlos Contreras Medina y Gustavo La Fontaine son frutos de un seminario dictado en la maestría de Filosofía de la UCAB sobre aspectos epistemológicos de la Critica de la Razón Pura de Kant, y representan un importante esfuerzo por comprender al pensador alemán. En cambio, la profesora Johanna Pérez Daza como especialista en comunicaciones y fotografía se detienen en las consecuencias de la divulgación científica como un problema epistemológico, al que debemos prestar atención. Finalmente, el trabajo del profesor Lahoud nos invita a desmontar algunos mitos sobre el modo de entender la historia del capitalismo.        
  • enero - junio 2019. Lógoi. Revista de Filosofía
    Núm. 35 (2019)
    Esta edición esta dedicada a la interacción entre la filosofía y los estudios culturales, una relación que en las últimas cinco décadas se ha consolidado en las academias anglosajonas y que encuentra su lugar de residencia en los departamentos de lengua y literatura. Por un lado, los teóricos de los estudios culturales encuentran en la filosofía herramientas de análisis para abordar los materiales culturales, que van desde novelas y películas hasta grafitis, arquitectura, radio, moda, videojuegos, etc. Por otro lado, en ese análisis de las narrativas sociales que escapan, la mayoría de las veces, de los cánones académicos tradicionales, los estudios culturales desafían a la filosofía y le muestran nuevos campos para pensar la cultura. En esta edición, se expondrán algunos de los experimentos interdisciplinarios que se están desarrollando en los estudios culturales del siglo XXI, y que entran en dialogo directo con la filosofía.
  • julio-diciembre 2018 Lógoi. Revista de Filosofía.
    Núm. 34 (2018)
    Simón Narciso Rodríguez (Caracas-Venezuela, 1769, Amotape-Perú, 1854) fue un filósofo, escritor, político y educador cuya obra es el objeto de reflexión del conjunto de artículos que conforman este nuevo número de Lógoi. Revista de Filosofía. Este insigne americano de entre los siglos XVIII y XIX, pensador de gran originalidad para algunos, volteriano o émulo de Rousseau, para otros, aunque más (des) conocido para otros como el “Maestro de Bolívar”, tuvo una existencia agitada, golpeada por las penurias económicas y, según sus propias palabras, por el desprecio de sus paisanos. Viajó por América y Europa, residió por más de dos décadas en el Viejo Continente y regresó al Nuevo atraído por la oportunidad de servir con sus conocimientos y con su pluma a la causa de la consolidación de la libertad en las nuevas repúblicas hispanoamericanas. Unas repúblicas cuyos inciertos destinos le atormentaban y que por ello lo impulsaron a constatar y reflexionar sobre el estado en que se hallaban sus costumbres, sus sistemas políticos, económicos y sus graves problemas sociales. El grueso de los escritos de Simón Rodríguez, como puede constatar el lector acucioso, tienen puesta su mirada reflexiva en cómo “fundar las repúblicas” hispanoamericanas que han sido “establecidas” por la fuerza y el poder militar. Para Samuel Robinson, otro nombre que usó Rodríguez durante muchos años, el tiempo que sigue al armisticio es el del trabajo del pensamiento. Un trabajo que debe concentrarse en observar, meditar y reflexionar sobre las sociedades americanas para luego proponer cursos de acción en lo político, económico y social. El asunto del día, argumenta Rodríguez, es la instauración de la libertad civil, etapa superior de la independencia política lograda en la etapa de las revoluciones hispanoamericanas.      
  • Revista Lógoi. N°33 Revista de Filosofía
    Núm. 33 (2018)
    Los avances en la ciencia, durante los siglos XX y XXI, provocan una inmensa confianza en su éxito y su universalidad. Afectan a la investigación sobre la lógica de las ciencias, el método científico y nuestras concepciones sobre los qué es una teoría científica y sus métodos experimentales; proporcionan, además, una saludable tensión entre las formas de argumentar del filósofo y su escrutinio sobre las ciencias empíricas. Constantemente se remueven y renuevan muchos de los cimientos filosóficos en los que descansaba la argumentación tradicional sobre nuestra fenomenología, los supuestos ontológicos, la epistemología y el discurrir de la historia. La extensión de las formas argumentativas que aportó la lógica matemática, la lingüística, la teoría de conjuntos, la teoría de modelos y las nuevas premisas de las ciencias empíricas, proporcionan a la actual filosofía de la ciencia y del lenguaje un mayor poder expresivo y precisión en el planteamiento, la evaluación, la desmitificación y la corrección de los problemas de la filosofía clásica. La evaluación de la verdad de las premisas del filósofo se contrasta constantemente con los avances de las teorías científicas y los modelos pasaron a ser una buena parte de la argumentación típica del filósofo actual. Los progresos de las teoría científicas extendieron nuestra perspectiva argumentativa y nos dieron nuevos cánones para el establecimiento de criterios evaluativos de los problemas clásicos de la filosofía. Los trabajos del presente volumen son una muestra de lo que aquí se sostiene. En ellos se tratan algunos problemas clásicos de la filosofía de la mente-cuerpo, la fenomenología y la ontología tradicional con la nueva perspectiva del andamiaje argumental siempre en vista a los desarrollos científicos actuales.
  • Revista Lógoi. N°31/32 Revista de Filosofía
    Núm. 31/32 (2017)

    Hace ya unos años tuvimos la idea de proponer a la revista Logoi la publicación de un número que diera cuenta de los estudios de filosofía antigua que se llevan a cabo en nuestro país. Pensábamos, como ahora seguimos pensando, que sería de provecho mostrar el trabajo de los que aquí se dedican a esta disciplina, a caballo entre la filología y la filosofía, y que en Venezuela ha contado con maestros de la estatura de Juan David García Bacca, Miroslav Marcovich, Guillermo Thiele, Ángel Cappelletti, Blas Bruni Celli o Francisco Bravo.

  • Revista Logoi N° 16
    Núm. 16 (2009)
    Revista Logoi de temas filosóficos
  • Revista Logoi N° 15
    Núm. 15 (2009)
    Revista Logoi de temas filosóficos
  • Revista Logoi N° 14
    Núm. 14 (2008)
    Revista Logoi de temas filosóficos
  • Revista Logoi N° 13
    Núm. 13 (2008)
    Revista Logoi de temas filosóficos
  • Revista Logoi N° 12
    Núm. 12 (2007)
    Revista Logoi de temas filosóficos
  • Revista Lógoi Nº 10
    Núm. 10 (2006)
    Revista de temas filosóficos
  • Revista Lógoi 9
    Núm. 9 (2006)
    Revista de temas filosóficos
  • Revista Lógoi 8
    Núm. 8 (2005)
    Revista de Temas Filosóficos
1-30 de 37