El acompañamiento pedagógico al profesor universitario en el marco de la sociedad del conocimiento.
DOI:
https://doi.org/10.62876/tc.vi51.7781Palabras clave:
Acompañamiento pedagógico, Profesor universitario, Estrategias de acompañamiento, Sociedad del conocimiento, Supervisión educativaResumen
El acompañamiento pedagógico es un elemento fundamental dentro de la supervisión docente y consiste en el apoyo, asesoría y asistencia que presta un profesor de mayor experiencia a otros docentes. Esta tarea se renueva constantemente a medida que en la sociedad se producen cambios en las estrategias y nuevas formas de interacción en los procesos socioeducativos. En la Universidad Católica Andrés Bello, al colaborador que lleva a cabo este acompañamiento se le denomina AP. Esta investigación se propuso caracterizar al acompañante pedagógico y determinar las estrategias acordes a las características de la Sociedad del conocimiento, que pone en práctica en esta tarea, en la Facultad de Humanidades y Educación, durante el semestre marzo-julio de 2025. El estudio se hizo bajo un enfoque mixto de alcance descriptivo. Los datos se recogieron a través de una encuesta con un cuestionario validado por expertos. Se encontró que el acompañante pedagógico en la población objeto de estudio pertenece al claustro docente, tiene una amplia experiencia académica y domina estrategias propias de una sociedad interconectada; igualmente se determinó que este acompañamiento se dirige tanto a profesores que inician su carrera docente como aquellos avanzados en ello, pero que se enfrentan a nuevos procesos didácticos, administrativos o tecnológicos. De esta forma, el acompañante pedagógico contribuye con el mantenimiento de la calidad educativa, con la motivación docente y con la excelencia institucional.
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1. “…La supervisión y dirección de las instituciones educativas serán parte integral de una gestión democrática y participativa, signada por el acompañamiento pedagógico” (Ley Orgánica de Educación, 2009, Artículo 43).
2. “orientar y acompañar el proceso educativo” (Ley Orgánica de Educación, 2009, Artículo 43).
3. ya que el supervisor educativo cumple con ello cuando realiza acciones de asesoría sobre la gestión docente (Meléndez, 2023).
4. Siendo las funciones de supervisión, de acuerdo con Mora (2023): 1) evaluación del desempeño, mediante la observación de la acción docente de todos los actores del hecho educativo, tanto de profesores como de directores de instituciones, en búsqueda de “identificar fortalezas y áreas de mejora” (Mora, p. 370); 2) control sobre el cumplimiento de planes, proyectos y similares, enfocada en la gestión institucional en conjunto; 3) asesoramiento y capacitación, mediante el diseño e implementación de talleres de formación, así como motivación en la participación de los mismos y, 4) función de conexión institucional, ya que el supervisor se considera una figura de enlace entre diversas organizaciones.
5. existe la perspectiva del acompañamiento pedagógico como acciones que cumple un docente en beneficio de sus estudiantes al asesorarlos, orientarlos y ser un guía en el aprendizaje (John, John y Azariah, 2024).
6. el acompañamiento alude a la acción de ponerse al lado de otro “ayudar sin invadir” (Ministerio de Educación Nacional, 2009 citado en Acuña, Bejarano, Cardozo y Londoño 2019, p. 15),
7. Para Rodríguez-Castro (2024) la tarea de acompañamiento es “un proceso integral encaminado a acompañar, orientar, compartir y contribuir a que los maestros desarrollen su quehacer didáctico” (p. 102).
8. Para John et al. (2024) “la práctica de acompañamiento transmite una acción específica entre pares o dentro del ámbito educativo” (p. 73
9. como sostienen Rodríguez, Granda, Gutiérrez y Gómez (2016) al expresar que el profesor que comienza el ejercicio docente necesita ser guiado tanto en la teoría como en la práctica, por docentes con mayor experiencia, de manera que pueda hacer frente a los retos de la acción docente. Indicando que este proceso de inducción tiene la finalidad de afianzar sus competencias, así como el logro de una experiencia institucional positiva insertándose comprometidamente en la academia.
10. De acuerdo con Flores, Cárdenas, Cárdenas, Cárdenas, Aguado, Chuquin, Núñez, y Huamán (2024), el acompañamiento en el nivel de pregrado universitario brinda apoyo en aspectos propios del hecho docente como la planificación, estrategias de enseñanza y de aprendizaje, uso de tecnologías, conocimiento de normas, entre otros.
11. Igualmente, Rodríguez (2020) indica que también es necesario orientar al profesor “para cumplir exitosamente con todo su Plan de Formación y Capacitación en las áreas de docencia, investigación y extensión, así como la lección pública y presentación de su trabajo de investigación para ascender en el escalafón” (pp. 221-222).
12. Castells (2009) señala que en la sociedad del conocimiento la habilidad para la generación de información, su difusión y la capacidad para discernir sobre los datos, resulta ser el pilar en donde se sostiene el rendimiento y el poder.
13. Así mismo, Karpov (2016), al presentar la sociedad del conocimiento como realidad histórica que inicia a mediados del siglo XX, plantea la importancia de entrelazar el trabajo físico con el trabajo intelectual, ya que el conocimiento es fundamental en todos los campos de acción del ser humano. Sostiene que la educación, por ser un pilar en la sociedad, debe adecuarse a las características culturales y sociales de la época en la que se desenvuelven los actores del hecho educativo, pero con proyección al futuro, de manera que el aprendizaje resulte eficaz.
14. Como lo indica Ayala de la Cruz (2014), cuando identifica la supervisión educativa como un proceso integral, en donde el asesoramiento y acompañamiento se han constituido en partes esenciales de la acción supervisora, ampliando el enfoque tradicional basado en la fiscalización de la acción docente u organizativa.
15. Por ello el rol de acompañante pedagógico o el énfasis en el acompañamiento pedagógico dentro de la actividad supervisora es relativamente novedoso (Pérez y Márquez, 2022), ya que tradicionalmente la supervisión se asumía como control de los procesos educativos con una visión sancionatoria ante el incumplimiento de los mismos.
16. De manera que en la supervisión “... debe predominar la colaboración, el asesoramiento y ayuda al docente para mejorar el desempeño laboral en el proceso de enseñanza” (Ocando 2017, p. 46).
17. “depende de la formación de profesionales que sean capaces de administrar la infraestructura tecnológica y gestionar el conocimiento” (Bernal y Marín, 2024, p. 274)
18. se demandan habilidades digitales como conocimiento y práctica en la navegación en el entorno digital, procesos de evaluación, almacenamiento e intercambio de información (Sarell y Rodríguez, 2023).
18. dentro de los procesos formativos, han de buscar la identificación, difusión y creación de saberes, potenciando los ya existentes en la comunidad educativa (Forero de Moreno, 2009).
19. Como sostienen Carrera y Coiduras (2012), tanto profesores como supervisores requieren alfabetización digital para desarrollar las habilidades tecnológicas de estudiantes y de aquellos pares a los que supervisan, de tal modo que logren adaptarse con agilidad a los cambios tecnológicos que se producen
20. ya que la innovación es la característica principal en la era digital, según lo determina Castells (1999 citado en Forero de Moreno, 2009, p. 41).
21. Al mismo tiempo, con la práctica, adquieren destrezas técnicas y personales para desarrollar la gestión que les compete, con la finalidad de mejorar la calidad de la enseñanza y la excelencia institucional, ya que estas destrezas son complemento necesario de las competencias pedagógicas, como señala Zabalza (2015).
22. De acuerdo con Flores et al. (2024), este acompañamiento en el nivel de pregrado universitario brinda apoyo en aspectos técnico-administrativos en cuanto al uso de tecnologías, estrategias de enseñanza-aprendizaje, planificación y otros.
23. Igualmente, Vásquez, Peña y Cadenas (2024) determinaron que quienes ejercen el acompañamiento pedagógico son figuras clave en la formación docente y su atención es requerida en procesos de planificación, como lo es la elaboración del plan de clase que se gestiona desde plataformas digitales.
24. Rodríguez (2020) en donde se presenta la manera de guiar a los profesores instructores, asesorándolos en su quehacer docente mediante la reflexión sobre el mismo
25. Rodríguez et. al (2020) basado en el análisis de los procesos de inducción para profesores nóveles,
26. así como de Mejía y Salazar (2023) en donde se señala que el acompañamiento pedagógico es crucial para el desarrollo de las competencias en los docentes que se inician en la docencia, tratan este aspecto.
27. “la pandemia ha transformado los contextos de implementación del currículo” (CEPAL-UNESCO, 2021, p. 43).
28. cubriendo también el área educativa como lo afirmó Castells (2020) al señalar que las actividades docentes universitarias se completarían y concluirían mediadas por tecnología, al expresar: “… así se acabará el curso en la universidad” (p. 69).
29. Este profesor asistente, de acuerdo con Canvas Community (s.f.) es un usuario de la plataforma, con autorización de ingreso al aula en forma similar al rol de profesor; en consecuencia, puede editar elementos del aula e incluso aplicar las evaluaciones y asignar calificaciones, si así lo permite el administrador del sitio, que en este caso es Módulo 7.
30. A estos AP se les reconoció como “profesores asistentes” (Virtuoso, 2020, p.73),
31. quienes debían dar cuenta mensualmente del desarrollo de las actividades en las aulas de Módulo 7, las cuales serían: “Verificación del ajuste a la nueva modalidad y carga de los planes de clase. Verificación de la carga de los recursos iniciales, asociados a los primeros temas o módulos. Verificación de los procesos de interacción entre docentes y estudiantes a través de la plataforma” (Virtuoso, 2020, p. 24).
32. Como resultado, estos profesores asistentes (AP) ejercieron sus funciones en dos sentidos. Primero, observaban que el profesor al que asistían cumpliera con las instrucciones emanadas de las autoridades en cuanto a asistencia, a la ejecución de tareas asignadas y entrega de recaudos establecidos. En segundo lugar, asesoraban a los profesores que se incorporaban masivamente al uso de Módulo 7 como espacio de interacción habitual con sus estudiantes (Carrasquero, en comunicación personal 04-03-2025).
33. según lo dispuesto en el artículo 13 del Reglamento sobre las Modalidades de estudio (Universidad Católica Andrés Bello, 2024): “En estas asignaturas deberá emplearse la plataforma Módulo 7 de forma obligatoria. En la misma deberá registrarse el Plan de Clases y los contenidos que sirvan de apoyo a la presencialidad” (p. 5),
34. de acuerdo con Hernández-Sampieri y Mendoza (2018), son estudios que “Tienen como finalidad especificar propiedades y características de conceptos, fenómenos, variables o hechos en un contexto determinado” (p. 108).
35. quienes participan de forma voluntaria en el estudio, siendo una muestra no probabilística por autoselección, debido a que se envió invitación a participar abierta a toda la población (Battaglia, 2008b en Hernández-Sampieri, Fernández y Baptista, 2014)
36. “se realiza sobre la base del conocimiento que el investigador/a tiene de la población, de los elementos que la componen y de las líneas maestras de la investigación” (López-Roldán y Fachelli, 2015, p. 47).
37. Esta muestra resulta apropiada por la aplicación de un cuestionario en línea y porque todos los invitados a participar poseen características comunes presentadas en el planteamiento del problema de investigación (Hernández-Sampieri et. al, 2014).
38. cinco de los seis colaboradores que no participaron comparten las mismas características sociodemográficas y contextuales que los que tomaron parte en el estudio (Romero, en apuntes para la gestión del plan de clase automatizado, abril-2025).
38. Como técnica de investigación se emplea la encuesta, la cual permite recopilar información al mismo tiempo a muchos individuos (Arias, 2012)
39. con un “incremento sostenido en la demanda de las mujeres para acceder a títulos universitarios” (Rivera-Vargas y Cobo, 2019, p. 21).
40. Es decir, pertenecen a un grupo generacional que se fue incorporando a la tecnología a medida que ésta iba haciendo presencia en los diversos ámbitos de acción de la persona; por lo que el uso de los medios digitales requirió ser razonado en búsqueda de la ventaja o importancia de su incorporación en las mismas (Cerezo, 2017).
41. “las diferencias generacionales se desdibujan y ya no vienen determinadas tanto por la edad como por factores socioeconómicos, geográficos, así como por la incorporación y uso que hacen de la tecnología” (Cerezo, 2017, p. 95).
42. De esta forma es “un docente reconocido por su labor pedagógica y con legitimidad y liderazgo entre sus colegas” (Martínez y Jugo, 2014, p.13).
43. Entonces, el facilitador comparte con el docente su propia experiencia, a la vez que se enriquecen ambos” (Leyva-Guerrero y Vásquez, 2019, p. 230).
44. lo cual es fundamental porque ello “favorece procesos como la comunicación y la producción de material necesario para el desarrollo de sus diferentes tareas, tanto académicas como administrativas…” (Benavides y Miranda, 2024, p. 25).
45. el desarrollo de la competencia institucional “Flexibilidad y Adaptabilidad” (Universidad Católica Andrés Bello, s.f.) en este colaborador en la gestión.
46. en medio de la sociedad del conocimiento, quienes se encargan de la supervisión deben poseer un dominio mayor de la tecnología tanto para el acompañamiento como para el control dentro del rol que desempeñan (Bernal y Marín, 2024).
47. como señala Yuste (2015), “Las redes sociales son la máxima expresión de lo que se ha dado en llamar la Web participativa…, es evidente que estas plataformas han servido para ampliar las relaciones sociales de los individuos y, a la vez, estrechar los lazos y conexiones entre ellos” (p. 185).
48. concordando así con Benavides y Miranda (2024) quienes afirman que “las plataformas de mensajería instantánea, videoconferencias y redes sociales educativas fomentan una comunicación más fluida y transparente, creando un entorno propicio para el intercambio de buenas prácticas, realimentación constructiva y el desarrollo de estrategias efectivas” (p. 26).
49. como bien lo indican Leyva- Guerrero y Vásquez (2019) al señalar que el acompañamiento “debe caracterizarse por la generación de vínculos de confianza y comunicación efectiva” (p. 228).
50. De igual manera, para Martínez y Jugo (2014) la confianza es fundamental para el éxito del acompañamiento.
51. Ágreda y Pérez (2020) afirman que el "acompañamiento pedagógico como estrategia situada constituye una herramienta formativa que atiende necesidades e intereses de los docentes porque influye directamente en sus prácticas " (p. 222).
52. Según afirma Méndez (2023) el acompañamiento debe ser “una fuente de apoyo, orientación, formación, crecimiento profesional y personal tanto para el docente acompañado como para el acompañante” (p. 48).
53. de acuerdo con lo considerado por Virtuoso (2020) al sostener que “la capacitación y el acompañamiento son la clave central para el éxito” (p. 65).
54. de tal manera que fortalezcan las competencias docentes para la innovación y la eficacia de la acción docente, logrando un desempeño institucional positivo que impulsa la formación permanente (Castañeda, 2025).
55. dentro de la institución se asume la carrera docente, así como la profesional, bajo un modelo por competencias, de tal manera que se establecen marcos base de acción, de acuerdo con los cargos que cumplen los colaboradores en la gestión (Universidad Católica Andrés Bello, s.f.).
56. “Entre los segmentos es posible transitar e incorporarse en las diferentes áreas de desarrollo y llevar a cabo diferentes roles de acuerdo al interés del colaborador y las oportunidades que se den en la dinámica organizacional” (Universidad Católica Andrés Bello, s.f.).
57. Por lo tanto, de acuerdo con los registros que se llevan en la coordinación de cátedras comunes en la Facultad de Humanidades y Educación en el lapso 2020-2025 (Romero, en apuntes para la gestión del plan de clase automatizado, abril-2025)., el coordinador profesor AP o acompañante pedagógico en su rol asume la gestión de los procesos que le son inherentes de acuerdo con las directrices emanadas desde las unidades encargadas de los procesos académico-administrativos.
58. “los procesos académico-docente, académico-administrativo y de extensión social en las diferentes unidades de la Universidad” (Universidad Católica Andrés Bello, s.f.).
59. cumpliendo así con el apoyo que debe brindarse en el pregrado universitario a los nuevos profesores de acuerdo con Flores et al. (2024).
60. Para Rodríguez-Torres, Medina y Tapia (2020) el profesor novel necesita “mayor atención y apoyo” (pp. 343-344) porque trae consigo los saberes de su especialidad, pero desconoce el aspecto pedagógico del quehacer docente.
61. En este sentido, Vanegas-Ortega (2023) señala dos grupos de trabajo dentro de los profesores que acompañan a los docentes que están iniciándose en la función docente o los que se encuentran más avanzados, pero aún en proceso de formación. Son los tutores y los guías.
62. como expresa Maureira (2015) al señalar que el acompañamiento debe darse como una acción de apoyo que se ejecute “entre pares docentes,” (p. 6), fomentado el desarrollo de la persona en su quehacer profesional e incluso personal.
64. Igualmente, los actores (docentes y estudiantes) también han cambiado sus características y todos los elementos de la enseñanza son escrutados desde muchas aristas para conocer su eficacia (Martínez y Hernández, 2015).
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