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<article-title><named-content id="_gjdgxs" content-type="anchor"></named-content>El
camino de la sostenibilidad de las organizaciones.</article-title>
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<p><bold>Aproximación desde un estado del arte</bold></p>
<p>Carlos Delgado Flores</p>
<sec id="orcid-0000-0002-6150-0856-cadelgaducab.edu.ve">
  <title>ORCID:
  <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://orcid.org/0000-0002-6150-0856"><underline>0000-0002-6150-0856</underline></ext-link><italic>
  </italic><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="mailto:cadelgad@ucab.edu.ve"><underline>cadelgad@ucab.edu.ve</underline></ext-link></title>
</sec>
<sec id="periodista-y-profesor-de-la-universidad-católica-andrés-bello-ucab-venezuela.-magíster-en-comunicación-social-y-en-diseño-y-gestión-de-proyectos-tecnológicos.-multiplicador-b.-miembro-del-círculo-de-conocimiento-de-la-comunidad-b-de-venezuela.">
  <title>Periodista y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello
  (UCAB), Venezuela.
  Magíster en Comunicación Social y en Diseño y Gestión de Proyectos
  Tecnológicos. Multiplicador B. Miembro del círculo
  de conocimiento de la Comunidad B de Venezuela.</title>
  <p>Annemarie Katsch</p>
</sec>
<sec id="annemarieaurea.global">
  <title><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="mailto:annemarie@aurea.global"><underline>annemarie@aurea.global</underline></ext-link></title>
</sec>
<sec id="economista-y-administradora.-magíster-en-gerencia-empresarial.-especialista-en-procure-to-pay-p2p.-directora-para-américa-latina-y-el-caribe-de-aurea-global.-multiplicador-b.-consultora-certificada-en-gri.-miembro-del-círculo-de-consultores-de-la-comunidad-b-de-venezuela.">
  <title>Economista y administradora. Magíster en Gerencia Empresarial.
  Especialista en
  Procure to Pay (P2P). Directora para América Latina y el Caribe de
  Aurea
  Global. Multiplicador B. Consultora certificada en GRI. Miembro
  del círculo de consultores de la Comunidad B de Venezuela.</title>
  <table-wrap>
    <table>
      <colgroup>
        <col width="100%" />
      </colgroup>
      <thead>
        <tr>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <title>Resumen</title>
          </p>
          <p specific-use="wrapper">
            <title>En este texto, los autores formulan una genealogía de
            criterios, normas e indicadores para la construcción de la
            sostenibilidad empresarial considerando dos vías en el marco
            del denominado capitalismo de los
            <italic>stakeholders</italic>: una, la de la construcción de
            valor, a partir de la formulación de criterios ASG y la
            otra, la de la declaración pública de valor, a partir de la
            alineación entre modelos de desarrollo y responsabilidad
            social empresarial hasta la formulación del GRI; encontrando
            una síntesis contemporánea de ambas rutas en la evaluación
            de impacto (BIA, por sus siglas en inglés) de las empresas
            B.</title>
          </p>
          <p specific-use="wrapper">
            <title></title>
          </p>
          <p specific-use="wrapper">
            <title>Palabras clave: Sostenibilidad empresarial, valor,
            capitalismo de partes interesadas, responsabilidad social
            empresarial, empresas B, triple impacto.</title>
          </p></th>
        </tr>
      </thead>
      <tbody>
      </tbody>
    </table>
  </table-wrap>
  <p>The Path to Organizational Sustainability.
  A State-of-the-Art Approach</p>
  <table-wrap>
    <table>
      <colgroup>
        <col width="100%" />
      </colgroup>
      <thead>
        <tr>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <title>Abstract</title>
          </p>
          <p specific-use="wrapper">
            <title>On this text, authors formulate a genealogy of
            criteria, standards and indicators for the construction of
            business sustainability considering two paths within the
            framework of the so-called Stakeholder Capitalism: one, that
            of the construction of value, from the formulation of ESG
            criteria and the other, that of the public declaration of
            value, from the alignment between development models and
            Corporate Social Responsibility to the formulation of the
            GRI; finding a contemporary synthesis of both routes in the
            Business Impact Assessment (BIA) of B Corps.</title>
          </p>
          <p specific-use="wrapper">
            <title></title>
          </p>
          <p specific-use="wrapper">
            <title>Keywords: Corporate sustainability, value,
            stakeholder capitalism, corporate social responsibility, B
            Corps, triple impact businesses.</title>
          </p></th>
        </tr>
      </thead>
      <tbody>
      </tbody>
    </table>
  </table-wrap>
  <p></p>
  <p></p>
</sec>
<sec id="introducción.-las-dos-vías-para-la-sostenibilidad">
  <title>INTRODUCCIÓN. LAS DOS VÍAS PARA LA SOSTENIBILIDAD</title>
  <p>Las diferentes ediciones de la Conferencia de las Partes de la
  Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático,
  realizadas desde 1995 –y desde 2015 en el marco de la Agenda 2030 para
  el Desarrollo Sostenible–, surgen en respuesta a la urgencia creciente
  de acciones concertadas para mitigar los efectos del cambio climático,
  toda vez que aspiran alinear a los actores en el nivel de integración
  de sus prácticas, para construir <italic>rutas de sostenibilidad
  asociadas a las cadenas de valor de las economías de todo el
  orbe.</italic> Dichas prácticas suelen estar reportadas mediante
  indicadores formulados en su mayoría a partir de registros de buenas
  prácticas, normas y estándares internacionales, entre otros
  instrumentos; y son objeto de planificación creciente en la operación
  de las empresas en todo el mundo, para lo cual se requieren mecanismos
  de alineación que permitan, a la vez que hacer más efectivas las
  regulaciones para alcanzar las metas del Acuerdo de París (2016),
  liberar las capacidades de transformación de las operaciones de las
  corporaciones, para generar procesos de innovación en el ámbito de la
  sostenibilidad, adecuados a los desafíos planteados por estas
  realidades tan complejas.</p>
  <p>La integración progresiva de estas prácticas constituye una trama
  que reúne el <italic>know how</italic> disponible para transformar el
  modo de crear valor en la escala global, incrementando el impacto de
  las empresas y su capacidad de transformación al articularse con la
  ejecución de las políticas de los Estados miembros de la ONU, en el
  marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Esta
  integración trae consigo estándares de uso cada vez más comunes en las
  economías de todo el mundo, que permiten evaluar el impacto de las
  gestiones de múltiples organizaciones y a la vez alinearlos con la
  demanda creciente de bienes y servicios sostenibles por parte de los
  consumidores que cada día generan una mayor presión de cambio en pro
  de la sostenibilidad, tanto a las empresas como a las dinámicas del
  mercado y a las políticas públicas, dejando en evidencia <italic>las
  profundas diferencias entre crear valor y hacer pública declaración
  del mismo</italic>.</p>
  <p>Para ilustrar este punto, piense el lector en Alphabet (Google) que
  ha logrado neutralidad de carbono en sus operaciones y apunta hacia el
  uso de energía renovable; o Unilever, que ha logrado integrar la
  sostenibilidad en su cadena de suministro mediante aplicación de
  estándares. Puede pensar también, en forma más actualizada, en el top
  100 de las empresas más sostenibles del mundo elaborado por Corporate
  Knights, el cual señala que, en la clasificación Global 100 de este
  año, las empresas con mejor puntuación destinaron el 55 % de sus
  inversiones a proyectos sostenibles, frente al 47 % del año anterior;
  las inversiones sostenibles reportadas para el
  <italic>ranking</italic> representan apenas 17 % en el universo más
  amplio de empresas que cotizan en bolsa con más de mil millones de
  dólares en ingresos anuales, siendo la primera del reporte Sims LTD
  (Australia) una compañía recicladora de hierro, con calificación A+,
  100 % de inversión sostenible, 100 % de ingresos sostenibles y una
  productividad de carbono de 38 525 $ (Corporate Knights, 2024). Y para
  visualizar la diferencia, el reporte global 2024 de RepTrak que mide
  la reputación a partir de acciones de responsabilidad social
  corporativa y en el cual, este año, la posición cimera la ocupa LEGO,
  seguida de Mercedes Benz, Rolex, Sony y Canon (RepTrak, 2024).</p>
  <p>Esta integración, no obstante, surge de la recomendación de la ONU,
  en 2005, de incorporar criterios ASG (ambientales, sociales y de
  gobernanza) en la gestión empresarial, a partir del informe «A quien
  le importa, gana», presentado en el marco del Pacto Global de la ONU
  con la empresa privada. En paralelo, se han instituido indicadores más
  sistémicos, vigilantes o bien del valor de la sostenibilidad en la
  cadena de valor, o bien de la sistematización de buenas prácticas de
  las partes involucradas en los procesos de construcción de desarrollo
  sostenible, hasta ese momento entendidas más como responsabilidad
  social corporativa que como creación de valor compartido (Porter y
  Kramer, 2011), considerando a la propuesta de Porter y Kramer como un
  enfoque integrador de las prácticas de RSE basado en la interrelación
  de los grupos de interés.</p>
  <p>¿Se puede hablar de dos tradiciones en la construcción de
  sostenibilidad empresarial? Una, por la integración de las prácticas
  empresariales de impacto/triple impacto y la otra, por la declaración
  pública del valor generado por las partes interesadas; pero ¿qué
  tienen en común? Y si acaso han avanzado en una historia paralela,
  ¿dónde y cuándo se integran estas rutas? A partir de estas preguntas
  discurre este trabajo que, en tanto análisis interpretativo de
  documentos de enfoque epistemológico, públicos y relevantes, quiere
  ofrecer una genealogía de criterios, normas e indicadores para la
  construcción de la sostenibilidad empresarial, presentados como
  <italic>apuntes para la conformación de un estado del arte</italic>.
  Genealogía elaborada a partir de la distinción/comparación de aspectos
  comunes y específicos, con intención crítica, según las
  especificaciones metodológicas de Michel Foucault (1970) considerando
  dos marcos referenciales que lucen complementarios: la Agenda ODS 2030
  y el capitalismo de las partes interesadas, abordados a manera de
  síntesis en el texto y en forma esquematizada en el Gráfico 1 de este
  documento.</p>
  <p><bold>Gráfico 1. Interrelación entre marcos y normas para la
  sostenibilidad empresarial</bold></p>
  <graphic mimetype="image" mime-subtype="png" xlink:href="vertopal_20513dc73b7642e58d690891b61e4fcd/media/image2.png" />
  <p>Fuente: los autores (2024).</p>
  <p>Londoño, Maldonado y Calderón definen el estado del arte como una
  modalidad de la investigación documental que permite el estudio del
  conocimiento acumulado escrito dentro de un área específica; «su
  finalidad es dar cuenta del sentido del material documental sometido a
  análisis, con el fin de revisar de manera detallada y cuidadosa los
  documentos que tratan sobre un tema específico», (2016, p. 10). Vale
  decir que la búsqueda del sentido para la comprensión del fenómeno
  descrito a través de la heurística (arte) ha requerido, según es
  tradición en la comunidad científica, considerar aspectos ontológicos,
  epistemológicos y paradigmáticos para estructurar los marcos
  interpretativos de descripciones o mediciones, evaluaciones,
  correlaciones, determinaciones causales o cualquiera otra operación
  seguida para elaborar conocimiento.</p>
  <p>Para la elaboración de esta genealogía se seleccionaron documentos
  digitales tanto orientadores como descriptivos de indicadores a los
  cuales se les realizó análisis interpretativo a partir de sus
  enunciados fundamentales, interpretados en función de las dos rutas
  señaladas a la sostenibilidad: la creación de valor o su declaración
  pública, considerando como categorías fundamentales su origen, su
  desarrollo, sus aplicaciones y sus relaciones en la
  contemporaneidad.</p>
  <p><bold>UNA FILOSOFÍA: CAPITALISMO DE LOS
  <italic>STAKEHOLDERS</italic></bold></p>
  <p>Se puede definir al capitalismo de las partes interesadas
  (<italic>stakeholders</italic>) como un modelo económico en el cual
  las empresas se enfocan en crear valor a largo plazo para todos sus
  grupos de interés, no solo para sus accionistas; esto significa que
  estas organizaciones consideran las necesidades e intereses de una
  amplia gama de actores, incluyendo, entre otros, a empleados,
  clientes, proveedores, comunidades y el medio ambiente. Constituye
  innovación frente a las formas tradicionales de hacer empresa porque
  la rentabilidad no es un fin, sino un medio; la maximización de las
  ganancias con reducción de costos y riesgos no es el criterio
  hegemónico para la toma de decisiones en la organización; el coste
  marginal y el beneficio social no necesariamente son barreras de
  entrada y de salida para las operaciones; la gestión de valor
  compartido vincula el impacto a la rentabilidad de la operación,
  considerando todos los capitales posibles como marco para el valor (p.
  ej.: capital reputacional, relacional, de conocimiento, de marca, la
  satisfacción de los clientes, los trabajadores, entre otros) y se
  entiende la capitalización como sostenibilidad en sus dimensiones
  ambiental, económica y social.</p>
  <p>El cambio de la forma de crear valor que propone el capitalismo de
  los <italic>stakeholders</italic> es relevante tanto para la
  responsabilidad social corporativa como para el emprendimiento de
  impacto/triple impacto; de allí que se le pueda considerar una
  filosofía de trabajo del Foro Económico Mundial, la cual propone la
  elaboración de un índice que pivota sobre cuatro pilares –principios
  de gobierno, planeta, personas y prosperidad– y considera 21 métricas
  centrales y 34 ampliadas que sirven de guía para los reportes hacia
  los grupos de interés (WEF, 2020).</p>
  <p><bold>UN MARCO GLOBAL DE PLANIFICACIÓN: EL MODELO DE DESARROLLO
  SOSTENIBLE</bold></p>
  <p>Un modelo de desarrollo es un marco conceptual subsidiario de la
  sociología y de la economía política del desarrollo, que suele ser
  empleado por diferentes tipos de agentes para el diseño, planificación
  y evaluación de procesos de cambio social evolutivo, que es lo que
  comúnmente se suele llamar desarrollo. Esta idea ha experimentado una
  profunda transformación a lo largo de la historia, pasando de un
  enfoque centrado en el crecimiento económico a uno que busca un
  equilibrio entre el bienestar social, la protección del medio ambiente
  y la viabilidad económica a largo plazo.</p>
  <p>El Banco Mundial (1999) concibe el desarrollo social como el
  centrado en la necesidad de «poner en primer lugar a las personas» en
  los procesos de transformación. La pobreza no solo se refiere a los
  bajos ingresos; se trata también de la vulnerabilidad, la exclusión,
  las instituciones poco transparentes, la falta de poder y la
  exposición a la violencia. El desarrollo social promueve la inclusión
  social de los pobres y vulnerables empoderando a las personas, creando
  sociedades cohesivas y resilientes, y mejorando la accesibilidad y la
  rendición de cuentas de las instituciones a los ciudadanos. Es una
  definición ajustada al tema fundamental de dicha agencia, el cual es
  el de la pobreza como limitante estructural del desarrollo, que
  concurre, actualmente, en el desarrollo sostenible, que originalmente
  era tema del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente,
  pero ahora es agenda transversal de todo el Sistema de Naciones
  Unidas.</p>
  <p>Los modelos de desarrollo en el marco de las Naciones Unidas
  evolucionan desde el <bold>modelo de crecimiento económico</bold>
  (década de 1950) centrado en la idea de que este, impulsado por la
  industrialización y la acumulación de capital, conduciría
  automáticamente a mejoras en el nivel de vida de la población;
  <bold>el modelo de crecimiento equitativo</bold> (década de 1970) que
  plantea complementar el crecimiento económico con una mejor
  redistribución del ingreso en búsqueda de la equidad; <bold>el modelo
  de desarrollo humano</bold> (década de 1980), el cual reconoce que el
  crecimiento económico no es suficiente para garantizar bienestar
  social con equidad a la población y que es necesario poner foco en las
  causas raíz tanto de necesidades como de inequidades, identificándolas
  como esperanza de vida, logro educativo e ingreso; <bold>los modelos
  enfocados en la pobreza</bold> (décadas de 1990 y 2000) que intentan
  resolverla atendiendo a sus causas estructurales, bien por la forma en
  que se constituyen la comunidades donde la pobreza se asienta
  (empoderamiento/capital social), bien por las capacidades que
  individuos y comunidades posean para trascenderla (pobreza
  multidimensional/enfoque de capacidades). Hasta el <bold>modelo de
  desarrollo sostenible</bold> (década de 1980-actual) que reconoce la
  interdependencia entre la economía, la sociedad y el medio ambiente,
  busca un equilibrio entre el crecimiento económico, la justicia social
  y la protección ambiental, enfatizando la necesidad de preservar los
  recursos naturales para las generaciones futuras y de adoptar
  prácticas productivas sostenibles. incorporando prospectiva en la
  planificación. Una línea de tiempo sobre estos modelos de desarrollo
  puede apreciarse en el Gráfico 2.</p>
  <p><bold>Gráfico 2. Línea de tiempo de modelos de
  desarrollo</bold></p>
  <graphic mimetype="image" mime-subtype="png" xlink:href="vertopal_20513dc73b7642e58d690891b61e4fcd/media/image1.png" />
  <p>Fuente: los autores (2024).</p>
  <p><bold>UN ESTÁNDAR PARA LA PLANIFICACIÓN: LOS CRITERIOS
  ASG</bold></p>
  <p>La firma del Acuerdo de París, la Agenda ODS 2015 y luego ODS 2030,
  han generado marcos de indicadores, objetivos y metas que permitieron
  la conformación de taxonomías para clasificar actividades económicas
  sostenibles, que pueden ser objeto de políticas públicas o de
  regulación en espacios de integración. Estas taxonomías tienen su
  génesis en los criterios ambientales, sociales y de gobernanza
  corporativa (ASG).</p>
  <p>El origen de estos criterios puede ubicarse varias décadas atrás,
  con diferentes hitos que han marcado su evolución hasta la actualidad.
  En la década de 1970, surgen los movimientos ambiental y social, y se
  crean los primeros fondos de inversión socialmente responsables (SRI).
  En la década de 1990, surgen los principios de inversión responsable
  de las Naciones Unidas (1992) y el Dow Jones Sustainability World
  Index (1999), el primer índice bursátil mundial que incorpora
  criterios de sostenibilidad. En la década de 2000 el informe «A quien
  le importa, gana» (2004) con colaboración de McKinsey &amp; Company,
  demuestra el impacto positivo de las empresas con buen desempeño ASG
  en su rentabilidad a largo plazo. En esta misma década se registra un
  crecimiento significativo de la inversión sostenible<bold>:</bold> se
  desarrollan fondos y estrategias que integran criterios ASG,
  impulsados por una demanda creciente de inversores que buscan
  inversiones responsables y sostenibles. En 2006, se lanza el marco
  Global Reporting Initiative (GRI) para la elaboración de informes de
  sostenibilidad, proporcionando un estándar global para la comunicación
  de información ASG por parte de las empresas.</p>
  <p>A favor de los criterios ASG, se puede aducir que proporcionan una
  visión más completa del desempeño de la empresa, identificando fuentes
  de valor, riesgos y formas de mitigación; mejoran la responsabilidad
  de la empresa, la transparencia, la debida diligencia y la rendición
  de cuentas; atraen a inversores y clientes interesados en invertir,
  pues, al ir más allá de los aspectos financieros tradicionales, le
  permiten a las corporaciones comunicar más eficazmente su impacto en
  el medio ambiente, la sociedad y la economía.</p>
  <p>En la actualidad hay más de 500 estándares o certificaciones de
  sostenibilidad tanto globales como regionales y sectoriales. A los
  efectos de esta investigación se seleccionaron solo grandes familias
  en el plano global, evolucionadas a partir de la Business Assessment
  Evaluation.</p>
  <p><bold>SISTEMATIZACIÓN DEL VALOR DECLARADO: GRI</bold></p>
  <p>El origen del Global Reporting Initiative (GRI) se remonta a la
  década de 1990, en un contexto marcado por una creciente preocupación
  por el impacto ambiental y social de las empresas, principalmente
  derivado del derrame en 1989 por la corporación ExxonMobil de 11
  millones de galones de petróleo en la bahía Valdez en Alaska. En 1993,
  la organización sin fines de lucro Tellus Institute organiza una
  conferencia en Boston, Estados Unidos, para discutir la necesidad de
  un marco de referencia para la elaboración de informes de
  sostenibilidad. En 1997 se funda el GRI en Boston, con el apoyo de las
  organizaciones no gubernamentales Ceres (Coalition for Environmentally
  Responsible Economies) y Tellus Institute, junto con el Programa de
  las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). En 2000, el GRI
  publica la primera edición de las <italic>Directrices GRI</italic>, un
  marco de referencia para la elaboración de informes de sostenibilidad
  que rápidamente se convierte en el estándar global en la materia. En
  2002, el GRI se traslada a Ámsterdam, Países Bajos, donde tiene su
  sede actual. Desde 2006 hasta el presente, las directrices han
  evolucionado hasta convertirse en estándares internacionales. Su
  tercera versión (la del 2021) incluye los objetivos de desarrollo
  sostenible, los derechos humanos y la debida diligencia enfocados en
  estándares de alta calidad y los tópicos materiales basados en los
  impactos.</p>
  <p>Los estándares GRI, que están estructurados como un sistema
  modular, son utilizados por miles de empresas en todo el mundo para
  elaborar informes de sostenibilidad que son comparables, confiables y
  transparentes. El GRI también ofrece una variedad de recursos y
  servicios para apoyar a las empresas en la elaboración de informes de
  sostenibilidad y en la integración de la sostenibilidad en su
  estrategia empresarial. Se basan en tres dimensiones principales
  correspondientes a las del desarrollo sostenible: economía, social y
  ambiental.</p>
  <p>En la dimensión «Economía», el GRI se concentra en el desempeño
  económico de la empresa en términos de creación de valor, gobernanza,
  generación de ingresos y gestión de la cadena de suministro. Algunos
  indicadores relevantes incluyen, entre otros: ventas netas, beneficios
  antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones
  (EBITDA); inversión en investigación y desarrollo, impuestos pagados,
  número de proveedores locales.</p>
  <p>En la dimensión «Medio Ambiente», prescribe, se refleje el impacto
  ambiental de la empresa en áreas como el cambio climático, la
  contaminación, el uso de recursos naturales y la biodiversidad.
  Algunos indicadores relevantes incluyen, entre otros: emisiones de
  gases de efecto invernadero, consumo de energía, consumo de agua,
  generación de residuos, huella hídrica, huella de carbono.</p>
  <p>En la dimensión «Social», orienta la descripción del impacto social
  de la empresa en áreas como los derechos humanos, las condiciones
  laborales, la salud y seguridad en el trabajo, la inclusión y la
  diversidad, y el desarrollo de la comunidad. Algunos indicadores
  relevantes incluyen, entre otros: número de accidentes laborales, tasa
  de rotación de personal, inversión en formación y desarrollo,
  satisfacción del empleado, contribuciones a la comunidad, prácticas de
  derechos humanos.</p>
  <p>Cada categoría se divide en subcategorías y cada una de estas
  incluye una serie de indicadores específicos. Los indicadores GRI
  pueden ser cuantitativos (p. ej., número de empleados) o cualitativos
  (p. ej., descripción de las políticas de derechos humanos).</p>
  <p>Es importante destacar que no todas las empresas están obligadas a
  reportar sobre todos los indicadores GRI. La selección de indicadores
  relevantes dependerá del contexto específico de la empresa, el sector
  de la actividad económica al que pertenece y tópicos materiales de su
  operación.</p>
  <p><bold>EVIDENCIAS Y TRAZABILIDAD: LAS NORMAS ISO</bold></p>
  <p>El interés de la Organización Internacional de Normalización
  (International Organization for Standardization, ISO) por la
  sostenibilidad se remonta a la década de 1990, cuando comenzó a
  desarrollar normas específicas para abordar problemas ambientales como
  la contaminación y la gestión de residuos. Un hito importante fue la
  publicación de la norma ISO 14001 en 1996, la cual estableció un
  sistema de gestión ambiental que ayuda a las organizaciones a
  minimizar su impacto; a partir de ella, ISO ha desarrollado y revisado
  normas relacionadas con la sostenibilidad, ampliando su alcance para
  abarcar aspectos como la responsabilidad social, la economía circular
  y el cambio climático. En 2022 se creó el comité ISO/PC 323 para
  desarrollar una norma sobre la gestión de los Objetivos de Desarrollo
  Sostenible de las Naciones Unidas, en el cual confluye la experiencia
  adquirida por la organización, junto con numerosas fuentes de
  indicadores de sostenibilidad e impacto/triple impacto.</p>
  <p>Las normas ISO se pueden clasificar en dos grandes grupos: 1)
  normas de implementación obligatoria conducente a certificación y 2)
  normas de implementación voluntaria, conducentes al aprovechamiento de
  las oportunidades de mejora de los procesos de referencia de cada
  instrumento. En cada caso, ISO posee normas que atañen a aspectos de
  procesos de la organización vinculados con la sostenibilidad. Una
  muestra sintética de ellos se puede apreciar en el Cuadro 1.</p>
  <p><bold>Cuadro 1. Normas ISO relativas a la sostenibilidad
  (obligatorias y voluntarias a la organización)</bold></p>
  <table-wrap>
    <table>
      <colgroup>
        <col width="33%" />
        <col width="33%" />
        <col width="34%" />
      </colgroup>
      <thead>
        <tr>
          <th><bold>Dimensión</bold></th>
          <th><bold>Norma ISO obligatoria</bold></th>
          <th><bold>Norma ISO voluntaria</bold></th>
        </tr>
        <tr>
          <th rowspan="3"><bold>Ambiental</bold></th>
          <th>ISO 14001: sistema de gestión ambiental (SGA)</th>
          <th>ISO 14006: guías para la incorporación de aspectos
          ambientales en el diseño y desarrollo de productos</th>
        </tr>
        <tr>
          <th>ISO 45001: seguridad y salud en el trabajo</th>
          <th>ISO 14064: huella de carbono: guía para la cuantificación
          y la gestión de las emisiones de gases de efecto
          invernadero</th>
        </tr>
        <tr>
          <th></th>
          <th>ISO 50001: sistemas de gestión de la energía</th>
        </tr>
        <tr>
          <th rowspan="3"><bold>Económica</bold></th>
          <th>ISO 9001: sistema de gestión de la calidad</th>
          <th>ISO 50001: sistemas de gestión de la energía</th>
        </tr>
        <tr>
          <th></th>
          <th>ISO 22301: sistemas de gestión de la continuidad del
          negocio</th>
        </tr>
        <tr>
          <th></th>
          <th>ISO 37001: sistema de gestión antisoborno</th>
        </tr>
        <tr>
          <th rowspan="3"><bold>Social</bold></th>
          <th>ISO 45001: seguridad y salud en el trabajo</th>
          <th>ISO 26000: responsabilidad social: guía para la
          implementación de prácticas socialmente responsables</th>
        </tr>
        <tr>
          <th></th>
          <th>SA8000: sistema de gestión de responsabilidad social</th>
        </tr>
        <tr>
          <th></th>
          <th>ISO 20407: compras sostenibles</th>
        </tr>
      </thead>
      <tbody>
      </tbody>
    </table>
  </table-wrap>
  <p>Fuente: los autores (2024).</p>
  <p><bold>EVIDENCIAS Y TRAZABILIDAD TRANSVERSALES A LA CADENA DE VALOR:
  LAS IFRS DE DIVULGACIÓN DE SOSTENIBILIDAD</bold></p>
  <p>En junio de 2023, el Consejo de Normas Internacionales de
  Sostenibilidad (International Sustainability Standards Boar, ISSB)
  emitió sus dos primeras Normas Internacionales de Información
  Financiera (NIIF) de divulgación de sostenibilidad, NIIF S1:
  requerimientos generales para la información financiera a revelar
  relacionada con la sostenibilidad, con lo cual se pone de manifiesto
  el creciente interés de los actores, de utilizar estas normas para
  promover el desarrollo sostenible, dado su uso transversal y global a
  numerosas actividades del área económica.</p>
  <p>Las NIIF se desarrollan para mejorar el diálogo entre
  inversionistas y empresas, de modo que los primeros reciban
  información relevante relacionada con la sostenibilidad, útil para la
  toma de decisiones y globalmente comparable, que satisfaga sus
  necesidades de información.</p>
  <p>El objetivo de la NIIF S1 es requerir que una entidad revele
  información sobre sus riesgos y oportunidades relacionados con la
  sostenibilidad que sea útil para los usuarios de los informes
  financieros con el propósito general de tomar decisiones relacionadas
  con el suministro de recursos a la entidad, aspectos que son
  denominados como «riesgos y oportunidades relacionados con la
  sostenibilidad que razonablemente podría esperarse que afecten las
  perspectivas de la entidad». Especialmente, la norma pone énfasis en
  visibilizar:</p>
  <disp-quote>
    <p>a. los procesos, controles y procedimientos de gobierno
    corporativo que la entidad utiliza para monitorear, gestionar y
    supervisar los riesgos y oportunidades relacionados con la
    sostenibilidad;</p>
    <p>b. la estrategia de la entidad para gestionar los riesgos y
    oportunidades relacionados con la sostenibilidad;</p>
    <p>c. los procesos que utiliza la entidad para identificar, evaluar,
    priorizar y monitorear los riesgos y oportunidades relacionados con
    la sostenibilidad, y</p>
    <p>d. el desempeño de la entidad en relación con los riesgos y
    oportunidades relacionados con la sostenibilidad, incluido el
    progreso hacia cualquier objetivo que la entidad haya establecido o
    deba cumplir por ley o regulación.</p>
  </disp-quote>
  <p>Las NIIF transversalizan la gestión de la evidencia en cadenas de
  valor globales, lo cual contribuye a la integración horizontal de los
  procesos de las organizaciones, facilitando la transformación de la
  economía global, consolidando evidencias e identificando nodos
  problematizadores que propicien un cambio paradigmático en economía:
  la superación de los modelos de racionalidad limitada en beneficio de
  teorías alternativas que integren tanto el carácter subjetivo como el
  objetivo del valor económico.</p>
  <p><bold>LA DECLARACIÓN DE CIUDADANÍA CORPORATIVA COMO PARTE DE LOS
  CRITERIOS ASG: LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL</bold></p>
  <p>Una definición bastante aceptada y validada es la que proviene del
  <italic>Libro verde</italic> elaborado por la Unión Europea (2001) y
  que dice: «La responsabilidad social de las empresas es,
  esencialmente, un concepto con arreglo al cual las empresas deciden
  voluntariamente contribuir al logro de una sociedad mejor y un medio
  ambiente más limpio».</p>
  <p>Por su parte, Zambrano (2019) entiende que la responsabilidad
  social (RS) es un término que abarca el diálogo interdisciplinario y
  reviste una dualidad táctica-estratégica para las organizaciones y los
  sujetos involucrados; desde una perspectiva sistémica y orgánica
  representa un paradigma emergente, especialmente en la gestión de los
  negocios, y adopta la denominación responsabilidad social empresarial
  (RSE), con una orientación integradora de la tradicional dimensión
  económica/rentista con la dimensión social, ética y ambiental; «la
  responsabilidad social, vista como modelo central o auxiliar para la
  gestión estratégica institucional, se asume como un factor facilitador
  para la autopoiesis organizacional», (Zambrano, 2016).</p>
  <p>La RSE como concepto integra operaciones de la organización con sus
  declaraciones estratégicas a las partes interesadas, tanto de valor
  como de reputación. Construida inicialmente desde la filantropía, la
  responsabilidad como actitud ética de la organización implica calidad
  de gestión, valor compartido con los <italic>stakeholders</italic> y
  consustanciación con el propósito y filosofía institucionales de forma
  sistémica compleja, sin que esta acción esté necesariamente asociada a
  la sostenibilidad.</p>
  <p>Méndez (2004) describe la evolución del concepto de RSE en
  Venezuela asociándolo a modelos de desarrollo, de modo sintético, que
  puede apreciarse en el Cuadro 2.</p>
  <p><bold>Cuadro 2. Evolución del concepto de RSE, modelos de
  desarrollo,
  principales hitos y períodos de transición en Venezuela</bold></p>
  <table-wrap>
    <table>
      <colgroup>
        <col width="16%" />
        <col width="25%" />
        <col width="23%" />
        <col width="19%" />
        <col width="16%" />
      </colgroup>
      <thead>
        <tr>
          <th><bold>Concepto de RSE</bold></th>
          <th><bold>Descripción</bold></th>
          <th><bold>Modelo de desarrollo asociado</bold></th>
          <th><bold>Hitos</bold></th>
          <th><bold>Periodo</bold></th>
        </tr>
        <tr>
          <th>Producir como responsabilidad fundamental</th>
          <th>Impacto social de la actividad productiva. Enfoque
          interno/generación de empleo y contribución fiscal</th>
          <th>Crecimiento económico</th>
          <th>Fundación Mendoza</th>
          <th>1950-1990</th>
        </tr>
        <tr>
          <th>Trabajo social industrial</th>
          <th>Dimensión interna de la empresa /principio de justicia
          social/vigente</th>
          <th>Crecimiento económico</th>
          <th>Fundación Mendoza</th>
          <th>1960-1990</th>
        </tr>
        <tr>
          <th>Filantropía empresarial</th>
          <th>Dimensión externa/principios de solidaridad y
          contribución/asistencialista</th>
          <th>Crecimiento económico</th>
          <th>Fundación Mendoza/Fundación Polar</th>
          <th>1960-1990</th>
        </tr>
        <tr>
          <th>Inversión social</th>
          <th>Principios de cooperación y reciprocidad/dimensión del
          desarrollo social/búsqueda de imagen, reputación</th>
          <th>Desarrollo humano/empoderamiento - capital social</th>
          <th><p>CESAP</p>
          <p>Parque Social UCAB</p></th>
          <th>1990-actual</th>
        </tr>
        <tr>
          <th>Gestión de impacto socioambiental</th>
          <th>Principios de respeto y compensación/dimensión del
          desarrollo sustentable</th>
          <th>Desarrollo sostenible</th>
          <th>Empresas multinacionales: 3M, Procter &amp; Gamble</th>
          <th>1990-actual</th>
        </tr>
        <tr>
          <th>Ciudadanía corporativa</th>
          <th>Principios de corresponsabilidad y participación/dimensión
          política de participación</th>
          <th>Desarrollo sostenible</th>
          <th>Empresas multinacionales y nacionales: IBM, Microsoft,
          PepsiCo, Empresas Polar</th>
          <th>1990-actual</th>
        </tr>
        <tr>
          <th>Gestión de valor compartido</th>
          <th>Creación de valor con todos los grupos de interés</th>
          <th>Desarrollo sostenible/empoderamiento - capital social</th>
          <th>Nestlé</th>
          <th>2010-actual</th>
        </tr>
      </thead>
      <tbody>
      </tbody>
    </table>
  </table-wrap>
  <p>Fuente: Méndez, C. (2004).</p>
  <p><bold>SÍNTESIS ENTRE VALOR CONSTRUIDO Y DECLARADO: LA EVALUACIÓN DE
  IMPACTO B</bold></p>
  <p>La Evaluación de Impacto B (B Impact Assessment, BIA) es una
  herramienta que permite a las empresas medir y gestionar su impacto
  social y ambiental de manera integral, desarrollada por B Lab (fundado
  en Estados Unidos en el 2006) y promovida a nivel mundial, como
  metodología al servicio de la conformación de un movimiento global: el
  Movimiento B. Este movimiento, con presencia en 101 países, utiliza el
  poder de las empresas para resolver problemas sociales y ambientales,
  y cuenta hasta la fecha con más de 8800 organizaciones, de las cuales
  1200 operan en Latinoamérica y 5 en Venezuela, articuladas con redes
  académicas, de comunicadores sociales, de formadores de políticas
  públicas, de urbanistas, tecnólogos.</p>
  <p><bold>Gráfico 3. Red global que impulsa el Movimiento B</bold></p>
  <graphic mimetype="image" mime-subtype="png" xlink:href="vertopal_20513dc73b7642e58d690891b61e4fcd/media/image3.png" />
  <p>B Lab certifica a las empresas que cumplen con altos estándares de
  desempeño social y ambiental, transparencia y responsabilidad, sin
  importar su tamaño o rama de la actividad económica empleando un
  cuestionario en línea, gratuito, que puede ser conducente a la
  certificación de toda la empresa (no solo procesos medulares) previa
  auditoría que confirme lo declarado en la evaluación. Por ejemplo:
  Nespresso (que mantiene operaciones en 45 países), Natura &amp;Co (con
  sus marcas Avon, Natura y The Body Shop, primera empresa que cotiza en
  bolsa en certificarse y cuyos ingresos netos superan los 7 mil
  millones de dólares), Danone (que ya ha certificado sus marcas Volvic
  y Evian, 46 unidades de negocio a nivel mundial y sus filiales en
  países como México, EE. UU., España e Irlanda; lo que se traduce que
  el 74 % de sus ventas, por un valor superior a los 20 mil millones de
  Euros, están certificadas bajo el sello B) y Juan Valdés (con 445
  tiendas en 14 países), entre otras empresas grandes que ya cuentan con
  la certificación. Pero también numerosas empresas pequeñas, familiares
  o cooperativas han obtenido esta distinción mediante la
  evaluación.</p>
  <p>La Evaluación B estudia el desempeño de una empresa en ocho áreas:
  1<bold>) propósito y gobernanza con los <italic>stakeholders</italic>;
  2) salarios justos; 3) cultura de la organización; 4) justicia,
  equidad, diversidad e inclusión (JEDI); 5) derechos humanos; 6)
  gestión ambiental y circularidad; 7) asuntos de gobernanza y acción
  colectiva y 8) tópicos de impacto complementario.</bold> Cada una de
  las áreas posee indicadores que dan cuenta de manera transversal de la
  gobernanza (estructura, <italic>accountability</italic>, transparencia
  y rendición de cuentas); el impacto en los trabajadores (derechos
  laborales, salud y seguridad en el trabajo y desarrollo profesional.);
  el impacto en la comunidad (compromisos e impactos en el desarrollo
  sostenible); el impacto en el medio ambiente (emisiones de gases de
  efecto invernadero, consumo de recursos, gestión de residuos,
  agricultura regenerativa) y el impacto en los clientes (calidad de
  productos o servicios, la transparencia en la información, atención al
  cliente).</p>
  <p>La evaluación considera más de 500 indicadores referidos tales como
  los criterios ASG, las métricas IBC del Foro Económico Mundial, los
  indicadores GRI, los indicadores establecidos en las normas ISO y su
  alineación con la Agenda ODS 2030 (17 objetivos, 169 metas, 232 KPI,
  de los cuales 90 % están relacionados con los derechos humanos). Por
  lo tanto, es un instrumento sistémico valioso que pone en manos de las
  empresas de todo el orbe una fuente importante de innovación a bajo
  costo, que contribuye a consolidar la integración de sus caminos de
  sostenibilidad y les permite articular esfuerzos por ser <bold>las
  mejores empresas para el mundo</bold>, dado que ser mejor es dar el
  mejor esfuerzo por el bienestar.</p>
  <p>Es posible acceder a la evaluación mediante la página web de la
  Corporación B<xref ref-type="fn" rid="fn1">1</xref>. Cada empresa
  puede revisar gratuitamente sus procesos y calcular la posibilidad de
  su certificación, considerando el puntaje reportado por los
  indicadores en un rango que va de 80 a 200 puntos y la trazabilidad de
  estos, que una vez auditada puede dar lugar a la certificación
  internacional por toda la compañía (como empresa B) válida por cuatro
  años. Una versión esquemática de estas áreas se aprecia en el Gráfico
  4.</p>
  <p><bold>Gráfico 4. Requisitos de desempeño para la certificación
  B</bold></p>
  <graphic mimetype="image" mime-subtype="png" xlink:href="vertopal_20513dc73b7642e58d690891b61e4fcd/media/image9.png" />
  <p>Fuente: B Corporation (2024).</p>
  <p><bold>Conclusiones</bold></p>
  <p>Al concluir este trabajo, se observa que la pregunta inicial de
  investigación, sobre la existencia de dos tradiciones complementarias
  en la construcción de la sostenibilidad empresarial: la creación de
  valor y la declaración pública de valor, encuentran en el capitalismo
  de los <italic>stakeholders</italic> un marco filosófico para su
  integración en los procesos administrativos, y en el conjunto de
  conceptos y herramientas descrito como parte del estado del arte, vías
  de aplicación en los procesos administrativos en su totalidad. Destaca
  particularmente la Evaluación B, como aplicación gratuita que pone en
  servicio los indicadores de una y otra tradición, articulados y
  estructurados de forma alineada a las dimensiones del desarrollo
  sostenible.</p>
  <p>La sostenibilidad empresarial desde esta perspectiva, bien puede
  conformar líneas de investigación en el área de ciencias económicas y
  sociales, desde una perspectiva transdisciplinaria enfocada en la
  construcción de valor. La integración de construcción de valor desde
  su trazabilidad en las operaciones de las organizaciones, y la
  declaración pública del valor y la reputación hecha a las partes
  interesadas, ocurre desde la formulación del propósito, en el diseño
  de la filosofía organizacional, la formulación de objetivos validados
  en la planificación estratégica, el diseño de los procesos de la
  organización y los perfiles de los colaboradores; en todos estos
  ámbitos de la administración, la alineación con las dimensiones del
  desarrollo sostenible es posible en la medida en que se comprenda –y
  se construya– mediante trabajo en equipo con los grupos de interés:
  hay un estado del arte evolucionado para asegurar la trazabilidad.</p>
  <p><bold>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</bold></p>
  <disp-quote>
    <p>Banco Mundial. (1999). <italic>Desarrollo y sostenibilidad
    social</italic>.
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    <p>B Lab. (s. f.). <italic>BIA Evaluación de Impacto B</italic>.
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    corporaciones más sostenibles del mundo impulsan la transición
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  </disp-quote>
</sec>
</body>
<back>
<fn-group>
  <fn id="fn1">
    <label>1</label><p><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://www.bcorporation.net/en-us/programs-and-tools/b-impact-assessment/"><underline>https://www.bcorporation.net/en-us/programs-and-tools/b-impact-assessment/</underline></ext-link>.</p>
  </fn>
</fn-group>
</back>
</article>
