remuneraciones, tramitación de permisos y
control de asistencia ha evolucionado de acuerdo
a nuevas tendencias pasando a denominarse,
Gerencia de Capital Humano o Talento Humano,
la cual reconoce el valor que tienen los
empleados en el contexto de las organizaciones,
confiriendo mayor importancia a su desarrollo,
estabilidad y permanencia, en ese sentido, la
implementación de programas de formación e
información se convierte en una estrategia
gerencial clave para propiciar el sentido de
pertenencia de las personas dentro de la
organización y el logro de los objetivos de la
misma.
Por otra parte, la capacitación:
Es el proceso que permite a la organización, en
función de las demandas del contexto, desarrollar
la capacidad de aprendizaje de sus miembros, a
través de la modificación de conocimientos,
habilidades y actitudes, orientándola a la acción
para enfrentar y resolver problemas en el trabajo.
[2]
En este sentido la organización busca alcanzar
uno de sus objetivos principales, crear ambientes
de trabajos sanos y seguros. Afirman [3], que la
capacitación en sí no representa para las
empresas alguna desventajas, más bien, es
importante para ellas ya que a través de ésta, se
aumenta la eficiencia y productividad tanto de la
empresa como la sus trabajadores.
Es así, que los programas de formación en las
organizaciones deben ser el resultado del análisis
y detección de necesidades especificas en cada
una de las áreas que la conforman, considerando
a todo el personal sin distinguir el rol o cargo que
desempeñan.
Por tanto [3], una vez realizado el diagnóstico de
las necesidades de capacitación, donde se
identifican las competencias disponibles y las
requeridas, se debe definir la forma de atender
esas necesidades con un programa alineado a la
visión, misión, principios y objetivos de la
organización.
En Venezuela, la Ley Orgánica de Prevención,
Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo
(LOPCYMAT) [4] en su Artículo 53, establece
además de que los trabajadores tienen el
derecho de recibir formación teórica y práctica
adecuada, suficiente y periódica, para
desempeñar sus funciones de manera segura y
prevenir accidentes y enfermedades laborales.
Esta capacitación debe actualizarse
especialmente cuando se implementen nuevas
tecnologías o se introduzcan cambios en los
equipos de trabajo (Literal 2).
Ante la pregunta ¿Qué temas abarca la formación
en las áreas de salud y seguridad? dicen [5] que:
La formación de trabajadores suele consistir en
instrucciones para la identificación y control de
riesgos, la realización segura de tareas, la
utilización de medios de protección y las
actuaciones en caso de emergencia, así como para
la transmisión de informaciones sobre riesgos
potenciales. También se orienta la formación a
fomentar la implicación de trabajadores y directivos
en los programas de gestión de prevención.
IV. Cultura de Prevención
La “cultura de seguridad” pasa a ser nombrada
“cultura prevención o preventiva” cuando después
del tiempo y luego que en los años 80 estuvo
vinculada a los accidentes mayores y en
particular a la del ocurrido en la planta nuclear de
Chernobyl en Rusia (actualmente Ucrania), se
amplía la atención al conjunto de riesgos y
adopta una dimensión más global. En ese
momento para [6] “se cuestionó si eran
suficientes los procedimientos y la importancia de
considerar a las personas”.
Para [7] La cultura organizacional se concibe
como el conjunto de patrones de conducta
adoptados por los integrantes de una institución,
quienes establecen mecanismos que facilitan la
interacción recíproca entre ellos. Asimismo, este
concepto abarca las formas en que se toman
decisiones, se ejecutan y se desarrollan las
diversas actividades propias del espacio laboral
compartido.
Asimismo [7], sostiene que la cultura
organizacional implica no solo la transmisión de
valores, creencias, hábitos, actitudes, tradiciones
y experiencias entre los miembros de la
organización, sino también la adhesión colectiva
al cumplimiento de las reglas, normas,
procedimientos y principios que guían el
funcionamiento institucional.
A diferencia de la misión y visión que son
enunciados que están escritos, la cultura
organizacional, [8] es el conjunto de normas que
sin ser escritas, todos los miembros de la
organización la aceptan, entienden y sirven de
guía para sus acciones. Por su parte [9], va más
allá señalando que es el alma de las
organizaciones, pues al ser esas tradiciones y
reglas tácitas que operan las 24 horas del día,
representan un peso importante al determinar la
calidad de vida que exista en las mismas, es por
ello y trasladando esta idea a lo que representa
la cultura de prevención, se podría aseverar que
una vez se fomente y afiance en el personal que
labora en las organizaciones, propiciará