<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//OASIS//DTD DocBook XML V4.1.2//EN" "http://www.oasis-open.org/docbook/xml/4.1.2/docbookx.dtd">
<article lang="">
  <para>El problema General de la Realidad y su dinamismo a partir de Zubiri</para>
  <para>
    <para/>
  </para>
  <para>    Ignacio Clavero-Fernández</para>
  <para/>
  <para>El problema General de la Realidad y su dinamismo a partir de Zubiri</para>
  <para>Ignacio Clavero-Fernández</para>
  <para>Lic. Filosofía Universidad de Murcia</para>
  <para>Filosofía Fundamental<footnote><para> Filosofía Fundamental es el proyecto de Metafísica, de Reología, puesto en marcha por el Dr. Carlos Sierra-Lechuga que cuenta con una articulación integrativa entre campos científicos, artísticos y filosóficos destinada a la profundización en la realidad rea de la res a partir – y como completud- de la Noología Zubiriana. Se edifica como un marco institucional académico, abierto y riguroso destinado a acoger y potenciar investigaciones filosóficas, científicas y artísticas conjurando los vicios impertinentes de la academia.</para></footnote></para>
  <para>Ignaciocla.nn@gmail.com</para>
  <para/>
  <para>
    <para/>
  </para>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para>The general problem of the Zubiri’s dynamic structure of reality </para>
  <para/>
  <para>
    <para/>
  </para>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para>Le problème général de la réalité et son dynamisme après Zubiri</para>
  <para/>
  <para/>
  <para>
    <para/>
  </para>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para>O problema geral da realidade e o seu dinamismo a partir de Zubiri</para>
  <para/>
  <para>
    <para/>
  </para>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para>Lo primero que debe hacerse es agradecer a todos y cada uno de los organizadores y participantes que han hecho posible el seminario internacional de investigación en filosofía y ciencia “Realidad y Proceso”. Cada una de las sesiones ha despertado la pasión por el estudio y ha abierto caminos para la profundización en esta vasta y plural realidad.</para>
  <para/>
  <para>Introducción Metodológica.</para>
  <para/>
  <para>        En este artículo se va a tratar de exponer el último capítulo del libro de referencia “Estructura Dinámica de la Realidad”, titulado “La Realidad en su Dinamismo”. A fin de que este texto sea lo más claro y didáctico posible y para facilitar la complejidad de algunas ideas filosóficas que se quieren considerar se hará uso de alguna figura o esquema.</para>
  <para/>
  <para>El artículo está dividido en dos partes, la primera parte consta de la «exposición doctrinal». Es, por tanto, la mitad dedicada a la presentación del capítulo de Zubiri. Será seguida por una segunda parte consistente en una «exposición crítica-aclaratoria» que busca mirar directamente las ideas generales que pueden ser objeto de discusión y debate.</para>
  <para/>
  <para>PRIMERA PARTE: EXPOSICIÓN DOCTRINAL</para>
  <para/>
  <orderedlist>
    <listitem>
      <para>La Realidad en Su Dinamismo.</para>
    </listitem>
  </orderedlist>
  <para>En el primer párrafo de nuestro capítulo encontramos la perspectiva en la que debemos situarnos, es la del “problema general de la realidad como dinámica”<footnote><para> Xavier Zubiri: Estructura dinámica de la realidad, (Madrid: Alianza Editorial;1989): 311.</para></footnote>. Esta perspectiva, este lugar filosófico, acoge la vasta cuestión acerca del problema general de «la» realidad. Esta va a ser la preocupación principal a lo largo de este escrito, y principalmente en la parte segunda. Decimos que es «problema» porque el asunto de la consideración de la realidad como un «todo», una «totalidad», un «conjunto», un «ámbito», un «campo», un «mundo», que posee «unidad» pero también «pluralidad», es una cuestión disputada en la filosofía de la ciencia y la metafísica, que sigue su marcha problemática hoy a través del realismo especulativo de Meillassaoux, el nuevo realismo de Markus Gabriel y el materialismo filosófico de Gustavo Bueno, entre otros muchos. Y lo llamamos «general» por contraposición a los asuntos de realidad tomados especialmente, en una contraposición que bien puede coordinarse con la distinción Zubiriana entre trascendental y talitativo. Así el «problema general de la realidad» que atraviesa este capítulo de nuestro autor y la exposición crítico-aclaratoria segunda es la cuestión disputada en torno a la realidad considerada trascendentalmente como «la» realidad. </para>
  <para/>
  <para>En el capítulo vemos recordados los dinamismos particulares que ya han sido vistos en el desarrollo del libro (dinamismo de variación, de alteración, de mismidad, de suidad, de comunicación, de mundanización), pero lo que se nos revela aquí es que estos distintos dinamismos tienen el carácter de “momentos de la realidad en cuanto tal”<footnote><para> Xavier Zubiri: Estructura dinámica de la realidad, (Madrid: Alianza Editorial;1989): 311.</para></footnote>; lo que nos retorna al problema general de la realidad. Qué sea esto de “la” realidad, pensada “generalmente” desde las particulares sustantividades y sus dinamismos es un asunto que atraviesa todo este capítulo, y que trataremos de clarificar más adelante.</para>
  <para/>
  <para>Sin embargo, el propio Zubiri se aproxima a esta cuestión a través del «quién» del dinamismo.</para>
  <para/>
  <orderedlist>
    <listitem>
      <para>¿Quién es dinámico?</para>
    </listitem>
  </orderedlist>
  <para/>
  <para>“Las cosas-reales en tanto que reales”<footnote><para> Xavier Zubiri: Estructura dinámica de la realidad, (Madrid: Alianza Editorial;1989): 311. </para></footnote> son dinámicas, es decir, hay primeramente dinamismos particulares de cada cosa-real en su modo y forma de realidad. Pero queremos ahora situarnos en la versión -perspectiva- trascendental que nos permita afirmar que lo dinámico es lo real en cuanto real. Veamos como podemos modificar esta perspectiva.</para>
  <para/>
  <para>Cada sustantividad es respectiva. De modo que la vasta pluralidad de sustantividades conforma una «unidad de respectividad» que denominamos «Mundo». Este mundo es pues quién es dinámico. Ahora bien, no se nos escapa que para poder pasar de predicar el dinamismo de las cosas en sus dinamismos particulares a predicarlo del «mundo», que es paralelo al paso de lo talitativo a lo trascendental, debemos admitir el riesgo (quizá un “hermoso riesgo”) de hacer del mundo una sustancia, una totalidad contenedora. </para>
  <para/>
  <para>Zubiri se apresura en recordar que “no hay más cosas que cada una de las cosas reales”<footnote><para> Xavier Zubiri: Estructura dinámica de la realidad, (Madrid: Alianza Editorial;1989): 311.</para></footnote>. Por lo que son estas cosas-reales mismas en tanto modos de realidad las que «respectivan» (así como la respectividad constituye o «sustantiva», la sustantividad «respectiva»). Por tanto, no estamos hablando de dos dinamismos, el de las cosas y por sumatorio el de la respectividad de estas cosas, sino de un dinamismo plural que es el dinamismo de la respectividad de las cosas. Una respectividad que constituye la unidad dinámica del mundo entero. </para>
  <para/>
  <para>Puede entenderse el dinamismo de la unidad respectiva del todo de la realidad como el carácter genérico de los dinamismos de las cosas. No estamos de ningún modo ante un Gran Todo substancial que se despliegue y desenvuelva en sus figuras a la manera Hegeliana, ni tampoco ante un Gran Todo Substancial anterior a sus afecciones a la manera de Spinoza. Sino ante un “todo” que es la unidad en respectividad de sus pluralidades (esto lo veremos al final). </para>
  <para/>
  <para>Ya sabemos, por tanto, que el quién remite al «mundo» entendido como unidad dinámica de respectividad. Pero ¿Qué es exactamente “dinamismo”?</para>
  <orderedlist>
    <listitem>
      <para>¿Qué es Dinamismo?</para>
    </listitem>
  </orderedlist>
  <para/>
  <para>        En un primer momento dinamismo es devenir. Siempre que devenir no se identifique formalmente con cambio. Ahora bien, a nosotros nos interesa aquí el dinamismo como «actuación», no como actuación de una cosa ejerciendo efectos sobre otra, no. Recordemos que miramos desde la perspectiva del asunto general de la realidad-trascendental-, por tanto, el que nos interesa es el dinamismo como actuación en su carácter constitutivo, no consecutivo. Dinamismo como actuación constitutiva nos remite a que la realidad es activa por sí misma. El dinamismo consiste, por tanto, en un dar de sí- constitutivo-. Pero ¿qué da de sí?</para>
  <para/>
  <para>Aquí Zubiri establece una distinción plenamente diáfana entre la realidad como estructura sustantiva y la estructura como dinamismo. La realidad como estructura sustantiva corresponde al momento de «unidad coherencial primaria», a la realidad simpliciter de todas las sustantividades del universo. Es, por tanto, el momento del de suyo, de la esencia. Por su parte, la realidad como dinamismo es ya el momento de la esencia dando de sí lo que ella constitutivamente es. Así, el dinamismo es entendido como el dar de sí de la esencia.</para>
  <para/>
  <orderedlist>
    <listitem>
      <para>¿Cuál es el carácter de este dinamismo?</para>
    </listitem>
  </orderedlist>
  <para/>
  <para>Este dinamismo concebido como el dar de sí de la esencia tiene un carácter propio. Este carácter propio aparece de nuevo como idea de «funcionalidad de lo real en tanto que real»<footnote><para> Xavier Zubiri: Estructura dinámica de la realidad, (Madrid: Alianza Editorial;1989): 317.</para></footnote>, de la que la causalidad es solo un modo. El dinamismo tiene el carácter de una funcionalidad. </para>
  <para/>
  <para>Vemos que las ideas generales que Zubiri conecta en este breve recorrido, montadas unas sobre otras son, en primer lugar -en el momento basal o raigal- la «respectividad», sobre ella -se expresa o se monta- la «funcionalidad» y como modo de este último tenemos la «causalidad». Llegamos por tanto a la causalidad como modo de la funcionalidad de lo real en tanto que real que reside en esa unidad respectiva del Mundo. Un Mundo que es sede, pero no es ni causa ni cosa sino unidad respectiva de lo real en tanto que real.</para>
  <para/>
  <para>Esta constitutiva respectividad de un dar de sí es llamada por Zubriri «éxtasis»: “Todas las realidades físicas son extáticas en el sentido de que están en respectividad las unas respecto de las otras, en un dar de sí” <footnote><para> Xavier Zubiri: Estructura dinámica de la realidad, (Madrid: Alianza Editorial;1989): 319.</para></footnote>.</para>
  <para/>
  <para> Si la causalidad como modo de funcionalidad pertenece al mundo como unidad de respectividad, esto da a cada una de las realidades un carácter extático. Reconocerá el lector que la idea de «éxtasis» tiene una marcada procedencia religiosa, sin embargo, no vamos a detener nuestra atención sobre el aspecto «teologal» que pueda arrojar la idea de éxtasis, más bien vamos a mirar desde una perspectiva netamente trascendental su uso “ontológico”- mejor dicho “reológico”<footnote><para> Carlos Sierra-Lechuga: “Reología ¿En qué está la novedad?”, México, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Facultad de Filosofía, Devenires, 42 (2020): 193-211</para></footnote>-. Y desde una mirada reológica se nos revela contundente que aquí Zubiri quiere destacar que “ninguna realidad está aislada del mundo”. Como ninguna realidad está aislada, suelta, lo que distingue a las sustantividades entre sí es la «anchura de su despliegue esencial», de su dar de sí, de su «extaticidad», y con ello, de ser más determinante, más causa; en esto la realidad personal es claramente sobresaliente. Es, en este orden de cosas, la realidad más libre.</para>
  <para/>
  <para>Si todas las cosas están unas respecto de otras, o en función de las demás, dando de sí lo que constitutivamente son, o bien todas las realidades están «extáticas», la persona humana, aunque que duda cabe insertada en tales condiciones de lo real, se encuentra con un mayor carácter extático por su condición de «esencia abierta», por su apertura esencial a la realidad qua realidad. Y, por tanto, disfruta de un mayor grado de libertad.</para>
  <para/>
  <para> La «funcionalidad de lo real en tanto que real» puede ser vista desde la distinción funcional entre predominio y dominio, apreciando que el momento predominante de lo real es lo que constituye el poder. Tiene lo real una dinámica interna entre predominio y dominio, manifestación del poder mismo de lo real como constituyente, determinante y dinamizante, y también de lo real como constitución, determinación y dinamismo de tales modos y formas de realidad. Una distinción que nos recuerda, aún en la prudente distancia filosófica, a la diferencia entre natura naturans y natura naturata.</para>
  <para/>
  <orderedlist>
    <listitem>
      <para>¿Cuál es la estructura?</para>
    </listitem>
  </orderedlist>
  <para/>
  <para>Llegados hasta aquí, hemos visto como estamos ante el problema general de «la» Realidad, que el quién del dinamismo es la realidad concretada como la respectividad de las cosas (mundo), que este dinamismo es un dar de sí de las cosas, y que es un carácter extático inscrito en la funcionalidad de lo real. Ahora conviene aterrizar sobre la «estructura» que soporta todas estas determinaciones, la realidad misma. Veamos la estructura de la realidad según Zubiri.</para>
  <para/>
  <para>Con la mayor cortesía de claridad, lo que directamente se puede decir es que la estructura del mundo es la estructura organizada de los dinamismos de las estructuras de tales o cuales modos de realidad. Cuyo modo de organización es un montaje en integración de los dinamismos formando una «unidad metafísica» (lo que es, precisamente, la realidad entendida generalmente).  Los dinamismos distintos se van articulando en una integración progresiva que marca tanto la necesidad del dinamismo previo para el despliegue del dinamismo siguiente (quedando el precio como substratum del siguiente), como la distancia, el hiato de diferenciación entre un dinamismo y otro. Pongamos una figura visual didáctica sobre esto:</para>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para>
    <inlinegraphic fileref="embedded:" width="5.5004inch" depth="1.1776inch"/>
  </para>
  <para/>
  <para>Todos estos dinamismos se organizan en un dinamismo general multivalente de la estructura dinámica de la realidad, en un despliegue de la riqueza insondable de lo real que se diversifica a través de sus innovaciones. Pero, atentos, no es el despliegue de un Gran Todo, sino de las cosas-reales que en tanto reales nos ponen ante “la realidad dando de sí en tanto que realidad”. Finalmente, la realidad queda configurada como una unidad dinámica de los grados de realidad, una «subtensión dinámica»<footnote><para> Xavier Zubiri: Estructura dinámica de la realidad, (Madrid: Alianza Editorial;1989)</para></footnote>.</para>
  <para/>
  <para>Llegamos, por tanto, a los siguientes puntos:</para>
  <orderedlist>
    <listitem>
      <para> El Mundo es una estructura interna dinámica.</para>
    </listitem>
    <listitem>
      <para>Cuya estructura interna consiste en las estructuras de las realidades en respectividad.</para>
    </listitem>
    <listitem>
      <para> La estructura del Mundo es la estructura organizada de los dinamismos de las estructuras de tales o cuales modos de realidad.</para>
    </listitem>
    <listitem>
      <para>La realidad es el Mundo como «unidad en respectividad», una unidad metafísica.</para>
    </listitem>
  </orderedlist>
  <para/>
  <para>Aquí finalizamos la exposición doctrinal que ha atendido a los desarrollos del propio capítulo de Zubiri, solo espero que en esta primera parte haya podido mostrar lo que el propio Zubiri pretendía:</para>
  <para/>
  <para> “Me importaba hacer ver como todos ellos constituyen una unidad interna, y además intrínseca, que es el dinamismo intrínseco, multivalente pero perfectamente claro, de la realidad en tanto que realidad”<footnote><para> Xavier Zubiri: Estructura dinámica de la realidad, (Madrid: Alianza Editorial;1989): 327.</para></footnote> </para>
  <para/>
  <para>SEGUNDA PARTE: EXPOSICIÓN CRÍTICO-ACLARATORIA</para>
  <para/>
  <para>        Como decíamos, esta parte va destinada a la exposición de las ideas centrales que Zubiri construye en su obra para atender a las posibles dificultades de esa “realidad vista generalmente”, y tratar de discutir si la solución de nuestro autor es satisfactoria o si debemos continuar clarificando estas ideas. Asimismo, se realizará un breve esbozo de ideas propuestas para poner en marcha una indagación filosófica de carácter noológico-reológica.</para>
  <para/>
  <para>Se van a presentar una serie de ideas de la filosofía de Zubiri, cada una de las cuales debe verse como un hilo que se trenza con las demás en la construcción de un tapiz. Un tapiz que, a pesar de no presentarse completo, nos debe servir para notar si hay algún vacío o algún nudo que exija una reconsideración o una nueva profundización filosófica.</para>
  <para/>
  <orderedlist>
    <listitem>
      <para>Sustantividad y Respectividad.</para>
    </listitem>
  </orderedlist>
  <para/>
  <para>El primer punto que vamos a discutir tiene que ver con las ideas de «sustantividad» (cosa-real) y «respectividad», puesto que parecen constituir dos aspectos, o dos polos en torno a los que se articula todo lo demás. </para>
  <para/>
  <para>Traigamos aquí el símil de la luminaria y la luz, que puede ser revelador para la comprensión de las relaciones sustantividad-respectividad. Dice Zubiri: </para>
  <para/>
  <para>No es lo mismo ver que la cosa es luminosa que ver que todas las demás cosas, y aun la propia luminaria, están iluminadas por la luz que de esta cosa real emerge (…) si consideramos la luz como algo que ilumina las cosas reales, entonces esta luz ya no es una mera nota de cada cosa, sino que es un ámbito que abarca a todas las cosas comprendidas en el ámbito de iluminación…<footnote><para> Xavier Zubiri: Inteligencia y Logos, (Madrid: Alianza Editorial; 1982): 19.</para></footnote></para>
  <para/>
  <para>Esta respectividad es formalmente lo que constituye el momento de cada cosa real según el cual toda cosa está en un campo<footnote><para> Xavier Zubiri: Inteligencia y Logos, (Madrid: Alianza Editorial; 1982): 27.</para></footnote> </para>
  <para>Apoyados sobre este símil defendemos la tesis de que la idea de «respectividad» es la negación de la idea de aislamiento, de mónada. Qué, por tanto, la propia noción de «cosa» trenzada con la idea de «respectividad» impide mal entender el Mundo como el conjunto de cosas-reales que se relacionan. Ahí vemos un motivo fundamental de la insistencia filosófica en la «respectividad». En que ninguna sustantividad viene a ser sustantividad ni viene a ser real sin ser necesariamente mundanal, esto es, sin el concurso de las demás realidades. Que una «cosa-real», una «sustantividad», es un sistema de notas respectivamente constituido y en respectividad remitente en su modo y forma de realidad.</para>
  <para/>
  <para> Lo que ocurre es que la idea de respectividad está presentada en contables ocasiones desde lo que no es, no es relación categorial, no es relación trascendental, etc. y a su vez es utilizada en muy diversos contextos (respectividad de las cosas, respectividad de las personas de la trinidad, etc.) Sin embargo, para un pulimiento de la comprensión de la misma hay dos sentidos de la idea de respectividad que se nos presentan ineludibles: </para>
  <para/>
  <para>La primera es la respectividad de formalidad-contenido. Según esta respectividad la formalidad-contenido se envuelven recíproca y constitutivamente, de modo que la formalidad «talifica» el contenido que a su vez dota trascendentalmente de su función trascendental a la formalidad. Esta la denominamos «respectividad constituyente»<footnote><para> Xavier Zubiri: “La Respectividad de lo real”, REALITAS III-IV, Madrid, (1979): 13-43</para></footnote>. El constituir de esta respectividad consiste en que la cosa se hace «tal realidad»-función talitativa- y «realidad tal»-función trascendental. A esta nos hemos referido antes al anunciar que la respectividad “cosifica”. Esta constituye el momento del de suyo, el modo de realidad. Ahora bien, hay un segundo sentido, o un segundo momento de la respectividad que denominamos «respectividad remitente»<footnote><para> Xavier Zubiri: “La Respectividad de lo real”, REALITAS III-IV, Madrid, (1979): 13-43</para></footnote>, que nos pone ante la respectividad propia de los modos de realidad remitiendo a otros modos y formas de realidad. De este modo queda constituida la «sustantividad» tanto en su función talitativa como trascendental, acogiendo los dos momentos inseparables de lo real. </para>
  <para/>
  <para>Toda sustantividad está excedida por esa trascendentalidad que la determina en un ámbito trascendental, en un campo de realidad. «Campo» que a su vez está abierto trascendentalmente, lo que nos sitúa en la consideración del todo del «Mundo». Por tanto, si seguimos la vía talitativa de «tal realidad» nos topamos con su apertura al campo con otras talidades, todas ellas en el ámbito trascendental de la talidad que denominamos «Cosmos». Esta vía talitativa nos pone ante «lo real».  Por su parte, si seguimos la vía trascendental de «realidad tal» nos topamos con su apertura al ámbito de realidad que denominamos «Mundo». Esta vía trascendental nos pone ante la «realidad» (que es “el ámbito que abarca todas las cosas comprendidas en el ámbito de iluminación”). (Véase la distinción entre «lo real» y «realidad» en el apartado (d.)). Hay, por tanto, dos órdenes de respectividad inseparables, el «orden talitativo» y el «orden trascendental», ambos sujetos a cada una de las cosas-reales respectivas (es decir, a las luminarias que dan luz para generar el ámbito de iluminación).</para>
  <para/>
  <para> El camino noológico-reológico que hemos seguido hasta aquí puede esquematizarse del siguiente modo:</para>
  <para/>
  <orderedlist>
    <listitem>
      <para>Las sustantividades son respectivas, llegan a estar-respectividad constituyente- en función de las demás, y están-respectividad remitente- en función unas de otras. (Tanto talitativamente como trascendentalmente)</para>
    </listitem>
    <listitem>
      <para>Son, por tanto, abiertas desde sí mismas (como la luminaria que da luz) hacia el campo que las acoge. Llevan sobre sí mismas la marca del trans- que las atraviesa y las abre a la realidad, la transcendentalidad.</para>
    </listitem>
    <listitem>
      <para>La transcendentalidad en su total apertura nos pone ante la «unidad respectiva» de la realidad de todas las cosas reales, el «Mundo» (el ámbito de iluminación)</para>
    </listitem>
  </orderedlist>
  <para/>
  <para>Más adelante comentaremos la idea de «Mundo» y sus posibles problemas, pero ahora aprovechando el esquema anterior vamos a preguntarnos por el papel o el lugar de la idea de «ser».</para>
  <para/>
  <orderedlist>
    <listitem>
      <para>Actualidad y Ser.</para>
    </listitem>
  </orderedlist>
  <para/>
  <para>Esta idea da y sigue dando muchos quebraderos de cabeza. Es claro que para Zubiri el ser es la actualidad de lo real en el Mundo<footnote><para> Xavier Zubiri: Inteligencia Sentiente, (Madrid: Alianza Editorial; 1989).</para></footnote>. Un momento de actualidad de la realidad que tiene ella misma como acto segundo. Acto que consiste en reabsorber la realidad y declararla idéntica al acto primero. Esta idea así planteada aparece como una duplicación innecesaria de lo real. Ahora bien, cabe también entender el ser como si la actualidad fuera actualidad “en” la intelección, vinculando por tanto ser e intelección de forma tal que sea la propia intelección la que actualiza en el ser lo real. En tal caso, o bien la actualidad en el ser es algo prescindible, irrelevante por duplicativo, o bien se interpreta a Zubiri aproximándose al idealismo tal que quitada la intelección se desvanecería el ser del mundo.</para>
  <para/>
  <para>Sin embargo, vamos a considerar que la idea de «ser» puede seguir funcionando aplicada a las relaciones entre talidad y formalidad. Veamos: que en el camino allende la aprehensión que nos permite atender a lo real, necesitamos suponer la formalidad de modo que quede disociada esta de lo talitativo, permitiendo que esto talitativo adquiera nuevas determinaciones y con ello nueva función trascendental como modo de realidad, es decir, que esté siendo en el Mundo como otro modo de realidad. En este sentido puede decirse que el ser es actualidad en el mundo.</para>
  <para/>
  <orderedlist>
    <listitem>
      <para>Persona y Realidad: un espacio noologico-reológico.</para>
    </listitem>
  </orderedlist>
  <para/>
  <para>Nos vamos acercando a los momentos decisivos de este escrito. Podemos afirmar aquí que todo lo anterior debe justificar la posibilidad de situarnos en este plano general de la realidad habilitándonos para distinguir epistemológicamente (noológicamente) «lo Real» y la «realidad» frente a otros “realismos”, y distinguir también ontológicamente (reológicamente) una posible idea del Todo de la realidad. </para>
  <para/>
  <para>Utilizando la tesis expuesta por la Dr.Karolina Enquist<footnote><para> Nos referimos a la exposición novena del seminario Realidad y Proceso llevada a cabo por la Dra. Karolina Enquist a propósito de la persona. Puede leerse la crónica de la sesión en la revista digital Razón y Pensamiento Cristiano.</para></footnote> de que Zubiri construye su filosofía desde las ideas límite de «persona» como inteligencia sentiente, y del «Todo» como natura naturans, nos aventuramos a denominar a este espacio desplegado entre la persona y el Todo como «espacio noológico-reológico». Un espacio que prescribe distinguir (que no cortar) entre el momento noológico de formalidad de realidad y el momento reológico de realidad de lo real.</para>
  <para/>
  <para>La «realidad» es formalidad de como queda «lo real» en la intelección. Es, si se quiere, el modo de presentarse lo real. Pero lo real es aquello que «está» para poder «quedar» como real al ser inteligido. Es lo que «está físicamente» como de suyo, lo estante<footnote><para> Carlos Sierra-Lechuga: José Alfonso Villa Sánchez (Coord.) El realismo de Xavier Zubiri en el Horizonte del siglo XXI, “Inteligencia Sentiente y Realidad Estante”, (México: Ítaca; 2019).</para></footnote>.</para>
  <para/>
  <para>Con esta distinción fundada en la aprehensión de realidad y profundizada con la indagación a la realidad de la cosa, escapamos del idealismo ingenuo que reduce el mundo a lo dado en aprehensión y también del realismo ingenuo que presupone ad hoc la independencia de la realidad absoluta ajena a la aprehensión. El primero no atiende a lo real mientras que el segundo no atiende a la formalidad de realidad. En esta investigación en línea con Dr. Carlos Sierra-Lechuga podemos articular ambos en un «Realismo real»<footnote><para> Carlos Sierra-Lechuga: José Alfonso Villa Sánchez (Coord.) El realismo de Xavier Zubiri en el Horizonte del siglo XXI, “Inteligencia Sentiente y Realidad Estante”, (México: Ítaca; 2019).</para></footnote> noológico-reológico reconociendo que la articulación entre los dos momentos, cosa-real y realidad, es justamente «trascendentalidad».</para>
  <para/>
  <orderedlist>
    <listitem>
      <para>Cuestiones Reológicas generales.</para>
    </listitem>
  </orderedlist>
  <para/>
  <para>Para finalizar vamos a dirigir nuestros esfuerzos a analizar si está justificada la idea de «Todo» de Zubiri y su supuesta «unidad», ya situándonos en el plano totalmente reológico, para afrontar la cuestión del problema general de la realidad que quizá sea la tarea límite de la reología en marcha.</para>
  <para/>
  <para>Conocemos algunas discusiones contemporáneas del autodenominado «nuevo realismo» en torno a la idea de mundo. En concreto, el destacado Markus Gabriel ha dedicado la guerra a la idea de mundo con su enarbolada tesis de que “el mundo no existe”<footnote><para> Markus Gabriel: Sentido y Existencia: una ontología realista, Raúl Gabás (Trad.), (Barcelona: Herder; 2017).</para></footnote>.  No obstante, más fuertemente nos advirtió el filósofo Gustavo Bueno en su obra de los años 60 titulada “Ensayos Materialistas”<footnote><para> Gustavo Bueno: Ensayos Materialistas, (Madrid: Taurus; 1972).</para></footnote>. En esta rigurosa obra afirma que el materialismo debe entender la idea de materia como la idea de pluralidad indeterminada, infinita, en la que no todo está vinculado con todo, es decir, el materialismo es la negación de la idea de unicidad del ser, la negación del orden o armonía universal de la unidad que constituye la idea de cosmos o mundo. Estas tesis incurrirían en la hipostatización de la idea de unidad.</para>
  <para/>
  <para>Pues el mundo no es nada clausurado ni armónico, sino una pluralidad de partes inconmensurables entre sí. Así todo «mundanismo» es monista en tanto que juega con un esquema de unidad cósmica.</para>
  <para/>
  <para>Haciéndonos cargo, en la medida en que este corto escrito nos permite-, de las críticas de Bueno ¿Qué puede decirse de la ontología de Zubiri? Bien, cabe admitir una posible interpretación «mundanista» si se mira enfáticamente a las ideas de «unidad», «mundo» y «cosmos» que el propio Zubiri usa una y otra vez, como referidas a la idea de «sustantividad plena». Sin embargo, recordando la repetida formula de que “no hay más realidad que cada una de las cosas-reales” es cuanto menos matizable la acusación de mundanismo a Zubiri, y más aún, si la acusación es válida no será esa la inspiración noológico-reológica que esta indagación nuestra quiere desarrollar. Aquí consideramos que Zubiri hizo uso de las ideas de «mundo», «cosmos» y «todo» pero reconfigurando su contenido de modo que arrojaran no una totalidad clausurada, sino una respectividad abierta de una pluralidad de formas y modos de realidad.</para>
  <para/>
  <para>Desde esta última tesis afirmaríamos en este escrito un pluralismo reológico desde una perspectiva trascendental- de la realidad general-, sustentado por la idea de respectividad y de innovación. A su vez, desde una perspectiva reológica especial (talitativa) afirmaríamos un pluralismo cuya organización es concebida como «estructurismo»<footnote><para> Pedro Laín Entralgo: Cuerpo y Alma, (Madrid: Espasa Universidad; 1991): 118.</para></footnote> de grados de realidad articulados en «subtensión dinámica». </para>
  <para/>
  <para>Distinguimos pues entre una reología general que entendemos como «Metafísica Fundamental» cuya idea nuclear de configuración “ontológica” es el «respectivismo», entendida como una aportación inédita nacida en la filosofía de Zubiri que atiende a la unidad plural y abierta a innovaciones en las múltiples formas y modos de realidad. Una unidad, por tanto, que es unidad en respectividad, esto es, una unidad vertical trascendental de lo real qua realidad. Decimos «vertical» en alusión a la respectividad de modos y formas de realidad distintos en grados y dinamismos, frente a «horizontal» como la unidad trascendental no entre modos y formas de realidad, sino entre cosas-reales y campos. Para esta unidad horizontal trascendental conceptuamos una reología especial o «Metafísica intramundana» cuya idea nuclear de configuración “ontológica” es el «estructurismo» gradualista articulado en «subtensión dinámica». Este momento reológico de la metafísica queda entonces desdoblado en un momento intramundano y un momento fundamental que consideramos son la completitud del punto de arranque noológico en la configuración de un camino de indagación filosófica, de un curso metódico a recorrer, a través del cual construir y reconstruir un espacio noológico-reológico que dé cuenta de la realidad como modo de quedar en la aprehensión, de la cosa-real como sustantividad de suyo, y de lo real como lo estante anterior y citeror<footnote><para> Carlos Sierra-Lechuga distingue entre «citeror» y «anterior»: el primero señala una prioridad en el orden de estructura, mientras que el segundo señala también un prius en el orden de realidad, es decir una anterioridad cronológica.</para></footnote> a la aprehensión inicial, para, finalmente, arrojar fundamentos trascendentales tanto del proceso noológico -aprehensión/logos/razón como de la estancia de la inteligencia sentiente qua real.</para>
  <para/>
  <para>Enfatizamos que la metafísica contemporánea que quiere ponerse en marcha a través de la iniciativa de Carlos Sierra-Lechuga, denominada «Reología»<footnote><para> Para un acercamiento a qué sea la «Reología» como momento fundamental de la Metafísica remitimos a los trabajos de Carlos Sierra-Lechuga.</para></footnote>, no pretende poseer un carácter axiomático-dogmático para, desde la doctrina, insuflar sobre la realidad categorías o conceptos que modulen las cosas en pro de repercutir en la doctrina una ilusión de comprensión, en una especie de epistemología top-down. La reología como filosofía fundamental quiere poseer un carácter metódico, ser un «camino de indagación filosófica» que profundice a través del cuestionamiento «erotético»<footnote><para> El investigador y «reólogo» de la ecología Dancizo Toro Rivadeneira propone en su tesis doctoral el método «erotético» como primer movimiento de la indagación de la reología, que consiste en la interrogación del asunto que permita el anudamiento de «cuestiones» que configuren una «agenda-vía». </para></footnote> sobre esta realidad rea de la res, practicando un modo de filosofar que desprenda, como consecuencia y no como fin de su quehacer, un espacio noológico-reológico dinámico y abierto.</para>
  <para/>
  <para>Referencias bibliográficas.</para>
  <para/>
  <para>Sierra-Lechuga, Carlos; Villa Sánchez, José Alfonso (Coord.). El realismo de Xavier Zubiri en el Horizonte del siglo XXI, “Inteligencia Sentiente y Realidad Estante”, (México: Ítaca; 2019).</para>
  <para>Sierra-Lechuga, Carlos. “Reología ¿En qué está la novedad?”, Devenires, 42 (2020): 193-211</para>
  <para>Bueno, Gustavo. Ensayos Materialistas, (Madrid: Taurus; 1972).</para>
  <para>Gabriel, Markus. Sentido y Existencia: una ontología realista, Raúl Gabás (Trad.), (Barcelona: Herder; 2017).</para>
  <para>Laín Entralgo, Pedro. Cuerpo y Alma, (Madrid: Espasa Universidad; 1991).</para>
  <para>Zubiri, Xavier. “La Respectividad de lo real”, REALITAS III-IV, (Madrid: 1979): 3-43.</para>
  <para>Zubiri, Xavier. Inteligencia y Logos, (Madrid: Alianza Editorial; 1982).</para>
  <para>Zubiri, Xavier. Estructura dinámica de la realidad, (Madrid: Alianza Editorial; 1989).</para>
  <para>Zubiri, Xavier. Inteligencia Sentiente, (Madrid: Alianza Editorial; 1989).</para>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para/>
  <para><para/>34</para>
  <para/>
</article>
