Pacto de Avenimiento Obrero-Patronal de 1958 Recepción: octubre de 2008. Aprobación: diciembre de 2008

  • Luis Lauriño UCAB
Palabras clave: Movimiento Obrero, Fedecámaras, Avenimiento Obrero-Patronal, Dictadura, Comité Sindical Unificado, Junta Patriótica, Labor Movement, Labor Pact, Dictatorship

Resumen

Entre el año 1945 y 1948 se plantearon e intentaron los primeros esfuerzos de acercamiento entre los patronos y los trabajadores. En esa dirección fueron pioneras las ideas que Rómulo Betancourt impulsaba por aquellos días. Las circunstancias políticas y sociales no permitieron cristalizar aquellos iniciales esfuerzos, a pesar de lo apremiante de la realidad. Pero, es que la dictadura perezjimenista prácticamente acabaría durante sus diez años de represivas acciones, con uno de los dos actores principales de un posible pacto de avenimiento, los trabajadores organizados (el sindicalismo), razón por la cual, tal vez la realidad ya no podía apremiar. Y sólo sería a partir de su caída, el 23 de enero de 1958, cuando comiencen las labores de reconstrucción de un movimiento sindical unitario, impulsado por la importante figura del Comité Sindical Unificado.

Nuevamente la realidad del país parecía sentir la necesidad urgente de reducir los niveles de conflictividad que ponían en riesgo la estabilidad política de una recién lograda libertad. Los intentos de golpe de Estado de los oficiales militares Hugo Trejo y Castro León, se sumaban a una precaria situación económica que ameritaba salidas de corto, mediano y largo plazo. Se volvía a poner en la palestra pública la necesidad de lograr una “tregua social” entre obreros y patronos. Es así, como los principales actores, desde muy temprano, comienzan a trabajar en la definición de las bases de lo que sería el futuro pacto de avenimiento. El Comité Sindical Unificado, Fedecámaras y el Estado, serían partícipes de innumerables reuniones que permitirían lograr un documento concertado por las partes. La prensa nacional se haría eco de innumerables noticias que reflejaban el avance logrado por las partes, así como de las diversas actividades que se desprendían de las iniciativas de acercamiento que tomaban tanto empresarios como trabajadores o Estado.

Finalmente y con alta presión popular, sería firmado el pacto de avenimiento obrero-patronal, el 24 de noviembre de 1958, por representantes del Gobierno, Fedecámaras y el Comité Sindical Unificado.

 

Between 1945 and 1948 the first efforts for making negotiations possible between employers and workers in Venezuela were attempted. In such a sense, the ideas that Rómulo Betancourt promoted those days were pioneering. Social and political circumstances did not allow that those initial efforts to crystallize despite the urgency of the situation. Perez Jimenez dictatorship regime would practically make disappear one of the two main actors of a potential labor pact, that is, the organized labor (union organizations). It was not until Perez Jimenez’s fall from power on January 23 of 1958 when rebuilding efforts for a unitary labor movement began, promoted by the important figure of the Comité Sindical Unificado (a Unified Union Committee).

Once again country realities seemed to felt the urgent need for reducing the conflict levels that jeopardized the political stability of a recently achieved freedom. The coup attempts leaded by military officials Hugo Trejo and Castro Leon did add to a precarious economic situation that required short, medium and long term solutions. A need for achieving a “social truce” between labor and employers was placed again in the public eye Thus, the main actors started working since very early on a definition of the bases of what would be a future labor pact. The Comité Central Unificado, Fedecámaras and the State, would be part of uncountless reunions which would allow achieving a consensual document from both sides. National press would echoed of uncountless news which reflected the advances achieved by the actors involved in negotiations as well as the diverse activities that would result from the initiatives taken from both sides.

Lastly, with the high popular pressure, a labor pact would be signed by government representatives, Fedecámaras  and the Comité Sindical Unificado on November 24 of 1958

Biografía del autor/a

Luis Lauriño, UCAB

Profesor de la cátedra de Teoría de Relaciones Industriales en el postgrado de Relaciones Industriales de la UCAB.