Perspectivas
conceptuales para el desarrollo local y territorial - I
Carlos Mascareño
Profesor titular de la
Universidad Central de Venezuela.
Coordinador Nacional del
Proyecto: “Economías. Propuestas desde lo local”
Muy buenos días, a los presentes y a todas
las personas que están conectadas online con el foro. Es un honor y un placer
estar hoy acá en el auditorio Constanza Verolini de la UCAB Guayana para
compartir ideas y experiencias en la materia del foro, pero hay que comenzar
celebrando el hecho de que este foro arriba a su vigésima quinta edición. Ya
cuando estos espacios han transitado tanto tiempo, ya no son un mero acto o un
evento cualquiera, se transforman en una institución y las instituciones
quedan, dejan y perduran, porque, pues se han propuesto un objetivo central y,
en el caso específico de este foro, es promover y discutir los asuntos
regionales de esta zona tan importante de Venezuela como es Guayana. Y, pues,
tengo que expresar mi complacencia y es un honor para mí estar hoy aquí con
ustedes.
Un saludo a la profesora Claudia
Arismendi, directora académica de la extensión Guayana de la Universidad
Católica Andrés Bello, con quien hemos compartido, en los meses anteriores a lo
largo del proyecto; a la profesora Otaiza Cupare, quien junto con la profesora Aiskel Andrade se
han encargado de, como decimos nosotros, de mover el balón del juego en
Guayana, en Caroní y, por supuesto, expresar de una vez en nombre de todo el
equipo que estamos trabajando en esto, nuestra alegría, nuestra complacencia y
nuestra admiración por el trabajo que se ha realizado.
Realmente lo estamos viendo en el lobby
del auditorio. Cada uno de los Stand habla por sí solo del trabajo que supone
construir propuestas e ideas desde la misma ciudadanía. Eso es lo que andamos
buscando y estamos muy complacidos.
El equipo del Centro de Estudios Regionales
(CER) desde hace 25 años promueve este foro y es un equipo que ha apostado al
desarrollo de Guayana, conoce Guayana, se preocupa por Guayana, genera
propuestas para Guayana y lo seguirá haciendo.
Para nosotros desde la perspectiva académica, en mi caso muy personal,
es fundamental estar vinculado a centros académicos territoriales, como cómo es
el CER.
Bienvenida, la licenciada Zenaida Curapiaca, representante de la alcaldía del municipio
Caroní, muy, importante, muy importante. la presencia del gobierno local en
estos procesos, de manera que muy complacidos porque nos acompañe hoy y ojalá,
pues, nos sigamos acompañando en muchas iniciativas.
Es fundamental el amigo Fernando Espíritu
que me acompaña en este proyecto desde hace ya varios años, un saludo. Va a
estar hoy con nosotros y mañana también en el acto. y, por supuesto, mi
compañero de Panel Pablo Costamagna. a quien, en
nombre de todos, le agradezco su participación, por haber aceptado acompañarnos
en esta iniciativa académica y de experiencias. Una persona que fundó la Red de
Desarrollo Territorial de América Latina y el Caribe, cuyo núcleo fundamental
funciona en la Universidad Politécnica Nacional en Argentina- El profesor
también es investigador asociado al Centro de Competitividad del País Vasco, de
manera que, pues, Pablo tiene una amplísima experiencia y alegra mucho que
aceptara estar hoy con nosotros.
Es un acompañamiento fundamental. Bueno,
este saludo es muy largo, pero era indispensable. Era fundamental comenzar
estableciendo, digamos, los lazos que supone trabajos como estos, y eso es el
desarrollo local. Y de eso voy a hablar. Voy a leer unas breves notas que
escribí. No tengo presentación proyectada. Y entonces, bueno, voy a ir leyendo.
Voy a ajustarme lo mejor posible al tiempo. Lo dividí en varias áreas.
Hay una primera idea que puede, digamos,
pensarse que ya está desfasada. Pero la traigo hoy porque además estamos en
Guayana. Y esta primera línea son los hitos del desarrollo territorial en el
siglo 20.
Leo: las ideas sobre el desarrollo de
territorios menores a la nación surgieron durante la Segunda Guerra Mundial,
con el enfoque del desarrollo regional a partir de la intervención del Estado
central, de Estados centrales fuertes y, sobre todo, los avances científicos y
tecnológicos del momento. En ese tiempo trabajamos con conceptos clásicos,
como, por ejemplo, uno que es muy caro a la Región Guayana, que se llama los
polos de desarrollo. Las ciencias regionales de Walter Izar. Las políticas de
localización de un famoso llamado Albert Hishman. y
hubo intervenciones fundamentales en el mundo. La más conocida y la más
recordada porque fue pionera fuera del valle del Tennessee en 1 933, y de
ahí surgió una idea, el paradigma del desarrollo hidráulico, y eso se repitió
en Colombia, en México, en Brasil y en
Venezuela.
Se repitió aquí, donde estamos hoy, en
Guayana. Cuando la CVG es decretada en 1.960, se hizo inspirada en todas estas
experiencias anteriores. Era un modelo de desarrollo regional basado en pueblos
en desarrollo e industrias motrices y una historia que muchos de ustedes deben
conocer. Quizás los más jóvenes no la conocen y menos la vivieron. Pero es
importante porque esa es una historia que marca el funcionamiento de este
territorio.
Ese modelo languideció en los 80 y el
Estado central no resolvió las demandas de las sociedades territoriales, pues
llegó la tercera ola de la democratización en el mundo. Mientras tanto, la
descentralización del Estado daba comienzo en Italia en los años 70 y se amplió
con la democratización de Europa del Este, y la caída de las dictaduras de
América Latina. Esa historia se prolonga hasta hoy, O sea, esa historia de la
intervención vía descentralización en todo el planeta sigue hoy y ella fue
fundamentalmente atada a la idea de participación ciudadana, la de construir
comunidad cívica, pero en paralelo y sin que a veces no tuviera nada que ver
con lo anterior.
El sistema económico cambiaba y se
originan cambios planetarios en los procesos de producción. Hubo una transición
de formas centralizadas de producción, lo que antes se conocía y se sigue
conociendo como el modelo fordista, de las industrias con una línea de
producción. Eso era lo que existía. Eso mutó a formas descentralizadas
territorialmente y se unió con las transacciones financieras, y es lo que
tenemos hoy.
Pero, paralelamente, se imponía el
predominio de la ciudad, y fue, es y sigue siendo el espacio de la convivencia
humana. Ya hoy se espera que, en 20 años, 75 de cada 100 humanos vivan en
ciudades. En Venezuela ya somos más de 90 de cada 100 en Venezuela. Es el país
más urbano de América Latina. Paralelamente, los sistemas territoriales
empezaron a buscar nuevos caminos. Y esos nuevos caminos nos afirman que no,
hoy día no hay modelos únicos para hablar de desarrollo del territorio. No hay el
modelo como lo tuvimos cuando cómodamente usábamos el desarrollo regional,
que al final se nos convirtió en un comodín, pues lo usábamos para todo. Yo
vengo de allá. Yo soy de esa época. Yo trabajé durísimo con el desarrollo
regional de Venezuela. Y bueno, era lo que sabíamos, en eso nos habían
entrenado. Eso ya no existe. Eso ya no funcionó más, ni aquí ni en el mundo.
Y entonces entramos en una nueva época.
Entramos en la época de los distritos industriales, entramos en la época de los
cluster territoriales, entramos en la época de nuevos
pensadores como Giacomo Beccatini italiano en la
Universidad de Florencia, uno de los insignes investigadores de los distritos
industriales en el planeta, reconocido por todo el mundo, o de pensadores como
Michael Porter de la Universidad de Harvard que fue el que impuso, la idea de clúster
territoriales, que todavía hoy se usa. Y hoy día Michael Porter está
redefiniendo sus teorías y va más allá del clúster que él propuso en los años
80, y hoy se está hablando ya de valor agregado, de cadenas de valor que
incorporan empresariado, sociedad civil, gobierno y universidades. Las
universidades hoy día están en el centro del desarrollo territorial del
planeta. Y esta idea la quiero dejar sembrada. Las universidades tienen un
papel fundamental para la innovación en los procesos territoriales.
Todo esto ha hecho que organizaciones
importantes como la OCDE, que es la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económico muy importante en el mundo, creara un centro de entrenamiento de
desarrollo local que funciona en Italia, y ahí pasan líderes de todo el mundo a
formarse en esta materia desde hace más de 15 años, o el Foro Económico Mundial
de Desarrollo Económico Local o el Instituto Vasco de competitividad, conocido como
Orkestra, donde, desde hace ya más de 15 años
pertenece a la Universidad del País Vasco, vienen promoviendo alianzas entre
los distintos actores territoriales para promover los nuevos modelos de
desarrollo territorial.
Y en América Latina, la CEPAL, el INPE con
personajes como Francisco de Alburquerque, español que estuvo con estas
instituciones, asesorándolos. Durante muchos años, se promovieron nuevas ideas
para el desarrollo territorial de América Latina y, por cierto, recientemente
hace apenas 5 meses se realizó un evento fundamental promovido por la CEPAL
para darle un giro de timón al enfoque que ellos venían usando en materia
territorial para América Latina. Esto fue hace 5 meses en Perú. Fue un evento
convocado para discutir nuevas formas de desarrollo territorial para América
Latina.
Los que estén interesados en la web de la
CEPAL, ahí van a encontrar una figura que se llama la Plataforma de Clústeres y
Otras Iniciativas de Articulación Productiva Territorial. y Atp.
Entren si están interesados. Van a encontrar una cantidad de información y
programas que ya están funcionando. Es decir, hay muchas organizaciones que se
inscriben y participan en los procesos formativos para articular actores en el
territorio y crear, promover o mejorar clusters en
América Latina.
Eso
hoy ya está funcionando y nos llevó a la idea del desarrollo local visto como
redes, visto como articulación de actores. Y sobre eso hay consenso. Hay
consenso en el planeta. Hay consenso por parte de las Naciones Unidas. Hay
consenso por parte de la Casa la Corporación Andina de Fomento, hay consenso
por parte del BID. Hay consenso por parte de la OCDE y una amplia red de
universidades y profesionales en todo el mundo. Es una práctica que está
concebida para reducir desigualdades, para generar empleo, para captar
inversiones, para crear confianza sobre el futuro de los territorios. Sobre eso
hoy hay consenso. Pero no es un modelo. Es una idea. Es una lógica. Es una
observación que todas estas organizaciones y muchas universidades están
realizando.
En consecuencia, lo que tenemos al frente
es una nueva función planetaria, una nueva función planetaria que asumió la
gestión del territorio como un factor central para el desarrollo del país. Esta
idea, la repito. Esto se convirtió desde hace 20 años en una nueva función
planetaria, ya no es una función de las naciones. Solamente es el planeta
actuando con base en la idea de que el desarrollo de los territorios es
fundamental y nutre el desarrollo colectivo de todos los países y en el planeta
existen más de 20.000 organizaciones haciendo esto. Más de 20.000
organizaciones ¿Qué hacen? Todas pueden recibir un nombre común, como, por
ejemplo, agencias de desarrollo, pero el nombre es lo de menos es la idea
fundamental. Tienen distintos perfiles, pero se caracterizan por algo que es
común a todas ellas. Son alianzas.
No es el Estado promoviendo el territorio.
No son alianzas público privadas, todas y a veces son alianzas privadas. Pero
lo que sí es cierto, y eso son inventarios que existen. La Casa ha hecho
estudios y tiene un inventario sobre todo esto. Lo que se ha contratado es que
en todos esos movimientos, en todos esos juegos están empresarios locales,
sociedad civil, y universidades locales. De nuevo. son los 3 pilares que mueven
el juego y los gobiernos territoriales a veces se incorporan. A veces no se
incorporan, pero la sociedad sigue. La sociedad se mueve y se transforma y
cambia los territorios. Esa es la nueva función mundial.
Esa nueva institucionalidad ya se
configura, existe desde hace por lo menos 20 años. Eso no es que el año pasado
empezó a funcionar. Eso tiene ya varias décadas, pero la idea fundamental es
que no obedece, no es preconcebida desde un Estado centralizado. Esa forma de
ver el movimiento de las sociedades ya no funciona y está demostrado, no por
teoría, sino por experiencias. Ellas se transformaron en estructuras dinámicas
con muchas organizaciones que lo que hacen es hilvanar intereses, articular
actores, poner de acuerdo a mucha gente para tomar decisiones sobre cómo debe
funcionar un territorio.
En consecuencia, el esquema mental de que
tiene que ser el Estado central el que crea la política territorial y la
promueve y la lleva adelante. Esa es una idea que no funciona. Por cierto, es
una idea que nació hace 400 años, hace 4 siglos. Esa idea de que el Estado lo
hacía todo, nació hace 4 siglos, cuando en Europa se hicieron los pactos para
terminar con las guerras europeas y se crearon las naciones, se crearon los
Estados nacionales. Bueno, han pasado 4 siglos de eso.
Y eso hoy día no está funcionando, el
asunto es que nos estamos enfrentando. Los que trabajamos con esta materia
prima, desde hace un tiempo nos estamos enfrentando a un fenómeno
interesantísimo, el cual estamos obligados a comprender, a estudiar, a
trabajar, a experimentar con él, a formar parte de él, porque es que los
académicos no podemos asumirnos como los que estamos afuera observando la
realidad y la realidad tiene su funcionamiento y nosotros no hacemos nada. No,
nosotros somos parte fundamental del conocimiento que se produce.
Es parte de ese movimiento general en los
territorios. Ese es un cambio fundamental. Son cambios. Cuando estudié
desarrollo regional, la cosa era distinta. Éramos unos iluminados formados en las
universidades, en los posgrados, donde todo lo que hicimos que llegábamos a los
sitios con un mapa en la mano haciendo rayitas y mapas y diseños. Y entonces le
decíamos a la gente: hagan esto, hagan esto. Así era, así funcionaba el
desarrollo territorial. Eso se acabó si no nos metemos en el juego, si no
formamos parte activa del proceso de cambio territorial, pues no tenemos ningún
impacto. No tenemos incidencias.
Entonces, ¿qué es lo que estamos
enfrentando? Estamos enfrentando un nuevo fenómeno. Es un fenómeno que podemos
denominar como dinámica de los sistemas complejos. Son sistemas complejos los
que estamos enfrentando y esos sistemas complejos no son predecibles, son
probabilísticos, son abiertos, no son determinísticos, sino es una raya que yo
tiro en un mapa. Y digo, aquí está el territorio. Y funciona así. Y si yo digo
esto ahora tiene que funcionar. No, no, no, eso no existe. Por más que usted
haga mapas y diseños, haga lo que usted quiera, no va a pasar nada,
absolutamente nada. Entonces no perdamos el tiempo en eso. Estábamos perdiendo
el tiempo. Si lo entendemos así, las sociedades se mueven, los actores se
mueven, juegan, llegan a acuerdos, toman decisiones. ¿por qué no asomarnos más
bien a ese sistema complejo que es abierto. Está abierto al entorno para
apostar a que nuestros proyectos funcionen.
Pregunta que dejó allí en el aire, las
ventajas de asumir estos nuevos enfoques supone entender que mientras más
articulación hay entre los actores del territorio mayor sinergia vamos a
obtener. Pero, sobre todo, vamos a obtener mayor probabilidad de que la calidad
de vida en el territorio aumente y al final es lo que a todos nos interesa.
En consecuencia, estrategias como promover
clusters para la competitividad, crear valor
compartido, verdad entre empresas, universidades, sociedad local, gobiernos
locales. Crear nuevas institucionalidades forma parte hoy día de la nueva caja
de herramientas, por decirlo de alguna manera, del desarrollo territorial. Esas
son las nuevas herramientas que tenemos. Hay mucho material escrito sobre eso
que se está produciendo hace ya varias décadas. Eso es de fácil acceso. Pero mi
papel hoy era centrarme en el cambio que ha habido de los enfoques
tradicionales a lo que está sucediendo hoy día. Esto ya no es un problema de
los académicos. No, esto es un problema de la sociedad territorial, porque en
la sociedad territorial está la universidad, pero también están los gremios,
los colegios profesionales, las organizaciones civiles, y una muestra de ello
es la feria que tenemos allí afuera, y hay todo. Hay de todo un poco, sí, O
sea, cómo articulamos todo ese esfuerzo, lo articulamos a través de nuevos
conocimientos que se están incorporando en nuestra discusión.
En Venezuela tenemos que promover la
discusión, asunción y aplicación de estas nuevas tendencias, que ya no son, no
son ni tan nuevas. Están allí presentes. Están operando. Yo tuve la oportunidad
de ver el evento de la CEPAL en Perú hace 5 meses y me sorprendió como un
organismo clásico como la CEPAL que viene de 1949, le dieron un giro, un golpe
fuerte a la orientación de lo que proponen hacer para América Latina, se fueron
ya por la línea de territorio. ¿de dónde están las empresas? ¿dónde están los
que producen conocimiento? ¿Dónde está la innovación? ¿dónde está el cambio?
¿Dónde está la gente que está pensando en propuestas innovadoras para mejorar
las condiciones generales? ¿dónde están las investigaciones? ¿dónde está todo
esto? Bueno, en Venezuela tenemos que asumir esa discusión. De lo contrario,
seguimos hablando un poco más de lo mismo, digamos, es algo así como sigamos,
mejoremos lo que estamos haciendo es más de lo mismo, y yo siempre digo: vamos
a obtener los mismos resultados, o sea, si usted mejora algo que no está
funcionando porque hay que mejorarlo y hay que cambiarlo. Va a tener los mismos
resultados o peores. Entonces vamos a incorporar esta discusión en nuestro
país.
Algunas cosas se están haciendo. No es que
no hay iniciativa. Hace algunos años, hace 9 años, casi 10 años creamos en
Barquisimeto, una figura interesante que se llama el Consejo Consultivo de la
ciudad de Barquisimeto. Yo pertenezco a ese Consejo. Soy de barquisimetano y
los barquisimetanos que estamos afuera de Barquisimeto estamos trabajando en
esto. Nos hemos ido incorporando a esta discusión desde el primer año y allí
hemos incorporado a la sociedad civil, a las universidades y a los empresarios.
¿Qué hace el Consejo en la ciudad? todos los años y permanentemente está
discutiendo el futuro. El funcionamiento de la ciudad promueve conocimiento,
promueve articulaciones y eso es lo que hace un Consejo Consultivo Ciudadano,
vamos a cumplir 10 años.
Ahora, el próximo febrero, en Mérida, algunos
amigos de la ULA crearon un cluster hace unos años.
Ante eso, fue antes de la pandemia. preocupados por los problemas del centro de
Mérida, se incorporó a la universidad, a los comerciantes, miembros de la
sociedad civil, el gobierno regional de ese entonces y promovieron el rescate
de la ciudad. No sé si la vieron, pero llegaron a ser durante varios años eso
que se llamó el Festival Naranja. No sé
si alguno se topó con eso. Pero existe un festival naranja en Mérida, donde iba
integrada: universidad, gente de la cultura, gente de la producción artesanal,
el comercio y eso terminó, además, promoviendo otro cluster,
que es el cluster del café, que está funcionando, se
reúne permanentemente en Mérida, incorporó a los productores del entorno y está
funcionando muy bien.
Y otro ejemplo que tengo que me gusta
mucho que se llama el cluster de turismo Sanare Mágico.
Sanare es un pueblecito cafetalero turístico que está en las montañas larenses
y desde hace años tiene unos líderes ciudadanos que han apostado por el
mejoramiento de ese pueblo. Tienen años trabajando. Y hace 3 años, un
septiembre, 2 años, un septiembre de 2023 fundaron el cluster
de turismo, Sanare Mágico, entren a la cuenta de Instagram de Sanare Mágico, no
les echo más cuento. Lo que han logrado es impresionante. La cantidad de
posadas nuevas que hay, la cantidad de posadas renovadas, la innovación
turística, etc. Es impresionante. Entonces, simplemente entran a su cuenta de
Instagram. ¿Quiénes participan ahí? Los cafetaleros, los posaderos, los
comerciantes, los que hacen la artesanía, los que hacen el dulce, la gente de
allí, se organizaron. decidieron organizarse.
Y el otro ejemplo bueno es el proyecto que
llevamos adelante desde hace 3 años con la Fundación Konrad Adenauer, con la
Universidad Católica Andrés Bello y la cátedra Andrés Bello. Nuestra apuesta es
incorporar activamente a la ciudadanía en la definición de su futuro
territorial. Esa es nuestra aspiración. Si nosotros no estamos diciendo: vamos
a definir, No, nosotros no definimos nada. Lo define. Quien vive en el sitio.
Nadie de fuera puede venir a decirle a los guayaneses, a los que viven aquí en
Ciudad Guayana cómo manejar su ciudad y cómo transformarla, no. son los que
viven allí, con las herramientas que tenemos más las que tenemos que
incorporar. Esto funciona en el municipio Torres Carora, en Maracaibo, municipio
Maracaibo, Capital Maracaibo, Maneiro, capital, Pampatar. Y este año
incorporamos al municipio Caroní, ya
estamos trabajando en 4 municipios.
¿Resultados? sí, más de 100 proyectos
formulados, más de la mitad ya en ejecución, y no porque este proyecto promueve
ejecución. Este proyecto, promueve ideas y las ideas son libres. Simplemente la
aplica quien quiera. Pero esos proyectos se gestionan porque la gente quiere
hacerlo, no porque nosotros digamos que se haga. Ese es el proyecto. El norte
nuestro es construir capacidad local y articular a la gente para promover el
mejoramiento del bienestar colectivo. En eso andamos, en eso estamos, en eso
seguiremos porque estamos convencidos que el proceso territorial, con la
participación de todos los actores está en el Centro del Futuro de Venezuela.
Con esto termino mi exposición para dejar con ustedes a mi compañero de panel,
el amigo profesor Pablo Costamagna. Muchísimas
gracias.