Conversatorio
Diálogo constructivo
como parte activa del desarrollo sostenible de la Región Guayana
Coordinador: Jesús Medina
Hoy
vamos a ver cómo o cuál es el papel de la mujer en este momento, ya no estamos
hablando de historia, ni estamos hablando de futuro, estamos hablando del presente y por eso contamos con unas extraordinarias mujeres acá, que nos van a
compartir parte de su experiencia.
Estamos
aquí porque en el Centro de Estudios Regionales creemos que todos debemos aportar a la
construcción de una sociedad más igualitaria y justa y estamos seguros que la educación es esencial para esto
y aunque estamos conscientes que ha habido avances significativos, también entendemos
que queda mucho por hacer para alcanzar el cumplimiento del objetivo del
Desarrollo Sostenible, número 5 (Igualdad de Género) de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.
Como decía esta mañana la doctora Magaly Vázquez, secretaria
de nuestra Universidad: a hombres y mujeres nos une un elemento común, que es
la construcción de un mundo más justo y equitativo.
El
padre Alejandro también decía: Adán no puede ser sin Eva. Para esto, para
poder compartir con estas mujeres que nos acompañan, pues lo que queremos es
brindar el espacio; la profe Magaly. Una de las cosas que decía esta mañana que uno de
los retos que teníamos era precisamente visibilizar líderes, visibilizar
acciones que se vienen haciendo desde el día a día, desde lo cotidiano, desde
el trabajo de todos los días; y precisamente
para eso, entonces, como le decíamos, contamos con 5 extraordinarias mujeres
que nos van a compartir parte de su experiencia.
Tenemos
entonces con nosotros, afortunadamente, todavía no van a subir. Primero las voy a nombrar nada más. Tenemos con nosotros entonces
a la doctora María Nay Valero, a la licenciada
Nelly Arria, a
la licenciada Mariela Mendoza; a la abogada
Sheylis Allen, y a la Licenciada Yanitxa
Martínez para compartir con todos nosotros.
Esta tarde hemos diseñado desde el Centro de Estudios Regionales un par de
preguntas que quisiéramos que ustedes nos den sus perspectivas a partir de lo
que es su trabajo diario.
En
primer lugar, Mariela Thais Mendoza Díaz, es licenciada en Relaciones Industriales,
egresada de la Universidad de Carabobo y Técnico
Superior Universitario, también en Relaciones Industriales del Instituto
Universitario de Tecnología, Antonio José de Sucre. Dice que es esposa y madre
de una adolescente. Eso es interesante.
Mientras
estudiaba, trabajó en diversas empresas teniendo varias responsabilidades
asignadas hasta llegar a ser gerente general de una fábrica de calzado, en el año 2010 fundó
Buscadores de Libros, Asociación Civil y hasta ahora es su directora.
Se ha
formado en el área sociocultural en diversas organizaciones, es cuentacuentos y
frecuentemente dicta charlas y talleres sobre animación, de lectura y talleres
didácticos; Mariela dice que el reconocimiento
más importante que ha recibido es el que le da
a la gente y que le dicen la Señora de los Libros.
Este
año ingresó al grupo de las 100 protagonistas que otorga la Embajada de Países
Bajos, la organización Impact Hope Caracas y la alcaldía de Baruta por méritos en
la gestión cultural y el empoderamiento femenino.
Nos acompaña también Nelly Arria
Boyer, es
guayanesa, madre de 3 hijos y está casada. Tiene
más de 20 años dedicada a la organización de eventos de gran envergadura. Su
compromiso con el desarrollo comunitario la han posicionado como una figura
clave en la Cámara de Comercio e Industrias del municipio Caroní, donde ha
ocupado diversos cargos en el Comité Ejecutivo, actividad que combina con un
profundo liderazgo en el ámbito rotario, desempeñándose como presidenta de su
club y promoviendo valores como el servicio y la solidaridad.
Yanitza Martínez es periodista egresada de la primera promoción de
la Universidad Bolivariana de Venezuela, ha
cursado diplomados en redes sociales contra la
desinformación en la UCAB; diplomado en
recursos humanos en la fundación de la
Universidad de Oriente; en defensoría de los derechos humanos laborales.
Actualmente es Secretaria de Asuntos Profesionales
del Colegio Nacional de Periodistas Ciudad Bolívar. Es miembro afiliada del
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, de la Fundación Gente Proactiva; es editora y propietaria del periódico “Hechos News”.
Corresponsal del periódico “El Luchador”, gremialista y activista política y de Derechos Humanos.
Este
año recibió el reconocimiento en defensa de los derechos humanos por parte del
Colegio de Abogados del estado Bolívar y es madre
de 2 hermosas hijas, de 24 y 17 años.
Sheylis López Allen es abogada
egresada de la Universidad Bicentenaria de Aragua, estudiante de la
especialidad de Derecho Penal y Criminología en la Universidad Gran Mariscal de
Ayacucho. Cursó el diplomado de Derechos
Humanos y Equidad de Género en la Universidad de los Andes; el diplomado en
Documentación, Defensa y Promoción de los Derechos Humanos de la Universidad
Central de Venezuela y del programa de formación defensoras que inspiran,
auspiciado por la organización “Defiende
Venezuela y empodérame”. Ha sido coordinadora
del proyecto comunitario y humanitario: “Tu
amor te empodera”, con la Asociación Civil. Actualmente coordina el proyecto
Agenda Social y de Derechos con la organización Foro Cívico y se desarrolla en
varios programas formativos para erradicar la violencia basada en género y
mejorar la calidad de vida.
La doctora María Nay Valero, merideña de nacimiento,
es docente investigadora y asesora en el área de
educación ambiental para la sostenibilidad. Nay es doctora en Ciencias Humanas
de la Universidad del Zulia, máster en
educación ambiental y sistemas complejos de la Universidad Nacional de
Educación a distancia de España, especialista en educación ambiental y
desarrollo sostenible de la Universidad Nacional de Educación a distancia de
España. Magíster en Ciencias Ambientales y
especialistas en Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional Experimental
de Guayana y licenciada en Educación, mención
Biología, de la Universidad de los Andes. Profesora
titular y actualmente coordinadora de la Licenciatura en Ciencias Ambientales
en la Universidad Nacional Experimental de Guayana.
Queríamos
iniciar esta tertulia pidiéndoles:
Piensen en una
iniciativa en la que hayan trabajado y que
haya tenido impactos significativos en cada uno
de sus ámbitos de acción, aportando al
desarrollo sostenible de la Región Guayana.
Una de las cosas
en buscadores del libro, hemos crecido y hemos desarrollado muchas actividades,
pero una de las que últimamente me llama de satisfacción es el programa social
“Juntos hacemos la diferencia” específicamente por la persona de cambalache que lidera el
programa en el sector. Ella desde hace mucho
tiempo. Es una persona que trabaja con nosotros y hace un par de semanas me mandó una carta y me dijo “quiero contar cuentos en la escuela”. Yo pasé 2 días bailando porque ella siempre quiere hacer
cosas conmigo a su lado. Por primera vez, la
persona me dijo y me hizo una carta para que yo la revisará, que la iba a
llevar a la escuela para que yo le diera el
visto bueno. De hecho, la imprimí fue hasta allá en ese momento. Ella no
estaba. Pero estaba su hija y le dije, tú
representas a tu mamá y la llevé a la escuela. Y la niña habló con la directora
y estuvimos conversando. Y me doy cuenta y disfruto. Y me hace feliz que esa
iniciativa de crear involucrar a las personas en el sector en resolver los
problemas de su comunidad y ser parte de la solución está dando frutos.
También me di cuenta que es un
proceso muy lento porque tenemos
desde el 2019 trabajando, y es la primera vez que ella toma la iniciativa sola.
De hecho, ni siquiera quise estar para verla. Solamente le dije, mándame fotos
porque a veces uno se intimida cuando el papá
o la mamá está viendo el hijo exponer el hijo se intimida, y ella es como
una persona que yo he ido apoyando y formando entonces
verla brillar para mí es significativo y de valor.
Creo que de las iniciativas que
lidero en buscadores de libros. Todos son
relevantes, pero ese es un hecho significativo de ver el trabajo, de aportar
conocimiento, de enseñarle dinámicas para que ella se
desempeñe y que en su espacio que tiene en su casa una pequeña mini biblioteca
ayude a los niños con actividades como, por ejemplo,
hacer mapas, mentales, contar cuentos, ayudarlos en sus tareas y ver qué fue a
la escuela y trabajo con niños de primer grado y de segundo grado.
Para mí es el resultado de un
proceso informal de educación que refuerza el
valor que debemos tener todos en formarnos y que no importa si no vamos a la
universidad. Para mí es muy relevante y de valor y significativo vivir la experiencia
universitaria, pero también no todos tenemos oportunidades y poder empoderar a
otro, para mí es el resultado más
satisfactorio en los emprendimientos, en las actividades que he tenido desde
buscadores de libros.
En mi caso,
bueno, hay un hecho presente e innovador, como
lo es, Hechos News al medio al que represento,
que es un proyecto que lleva más de 2 años y medio. Por supuesto, este proyecto
está anclado a lo que es la Fundación Gente Proactiva,
a la cual pertenezco y se enfoca y se perfila
como un medio independiente, un medio sostenible y que rompe un poco con los
esquemas de lo que son los periódicos tradicionales. Bueno, tomando en cuenta
la innovación ahorita de la comunicación como medio de comunicación en una plataforma digital que va enfocado como todo medio.
Por supuesto, darle voz a los que no tienen voz, que
es parte del trabajo que hacen los medios de
comunicación, que hacemos también los periodistas a través de los medios de
comunicación y este proyecto se ha ido
consolidando y ha ido dando frutos de lo sostenible. Ya tiene con unos meses, cuando inició el periódico, ganamos premio
regional de periodismo como medio alternativo del año, y eso es producto del
trabajo que se ha venido desarrollando; posteriormente en el 2023 fuimos también reconocidos por la Fundación Gran Sol de Angostura como
medio, como periódico en la región de los aportes significativos que se están
dando en materia de comunicación, y este año estuvimos
nominados a los Premios Capital, en los 13 años de la emisora Capital. No ganamos
un premio como tal, pero nos sentimos ganadores
porque estuvimos en un espacio más visible para darnos a conocer como medios de
comunicación, y este medio va enfocado en
materia de derechos humanos, abarcar el tema ambiental, la parte cultural, la
parte de emprendimiento enfocado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de
cómo materializamos también a esas otras
personas que están haciendo cosas; el medio ha
sido partícipe para que otros periodistas también ganen premios, han ganado
premios a través de nuestro periódico. Han sido
consolidados como periodistas en la región, ganando también el premio Roderik.
Y eso se ha hecho posible a través de Hechos
News.
Bueno, al escuchar la pregunta,
la evidencia más
significativa que me permití buscar en este
proceso como educadora tiene que ver con un proceso de capacitación que hicimos
en una comunidad ribereña del Orinoco que se
llama Las Calderas.
Las Calderas tienen
un hecho muy particular. Voy a utilizar una analogía de doble recorrido.
Las Calderas me transformó y
tuvimos la oportunidad, un grupo de investigadores
de vincular a la comunidad con un proceso de transformación donde ellos se
apropiaron de sus proyectos, al extremo que
una vez que se iban dando los procesos de
capacitación para ver de qué forma la comunidad potenciaba las oportunidades
que tenían ahí. Había un elemento clave que
era la escuela. Estaba el nombre de la escuela, pero la escuela como tal no
existía, entonces, apoyamos todo un proceso
para construir la escuela.
La escuela de sus sueños
permitió trabajar un proyecto que era el desarrollo de la comunidad vinculado
con la escuela. Pero, además, con las actividades socio productivas que ellos
podían desarrollar y fue para el
equipo de investigación de la Universidad Nacional Experimental de Guayana,
muy satisfactorio. Una vez finalizados los proyectos,
como a la semana, regresamos para otras
actividades, y ellos tenían la maqueta del proyecto de lo que ellos querían y
soñaban para su comunidad y posteriormente,
por uno de los eventos de la Gobernación que cerraron toda la troncal, uno de los niños de la comunidad, Monchito, llevó la carpeta
del proyecto y se la entregó a la Primera Dama, por
iniciativa propia. No lo querían dejar pasar por los cordones de seguridad. Sin embargo, pasó y le entregó la
carpeta. Nosotros, teníamos como el gran suspenso: ¿será que a lo que le dieron le van a dar respuesta? y, como a
los 15/20 días llegó toda la comitiva y
montaron la escuela, entonces, ver cómo nosotros llegamos a esta comunidad y lo que se logró.
A veces planificamos estructuras muy formales, pero
cuando nos involucramos con la comunidad y vemos su dinámica, esa estructura
formal queda de un lado y empezamos a trabajar desde sus intereses y, comparto
con Mariela, es un proceso que en el mediano y largo plazo uno ve los productos.
Entonces ese hecho fue muy
significativo, porque los niños de esa comunidad cuentan hoy en día con una
mejor infraestructura, pero fueron ellos los que desarrollaron el
proyecto. Hacer mención a una analogía
en doble recorrido, porque como promotora de
educación ambiental, generalmente utilizamos investigación-acción y la investigación-acción
es de largo plazo. Cuando yo llegué a esa comunidad hablando de investigación,
acción, pasaron cinco años, no estaba en mi
radar que íbamos a estar tanto tiempo y por eso, hoy, con firmeza, digo, una
investigación- acción en una comunidad no puede ser ni de 6 meses ni de un año,
mínimo más de tres años, porque después de tres años
de capacitación fue que nosotros empezamos a
recoger esos frutos.
Hay otras iniciativas que
quedaron activas en la comunidad y logramos en ese proceso develar unos líderes que estaban en silencio, pero que estaban ahí y que fueron los que se activaron, luego que
nosotros nos retiramos, los procesos en la
comunidad. Entonces ese creo que es uno de los
hechos más significativos en mi proceso como formadora.
Bueno, la verdad que cuando me
dicen una iniciativa actual, me remontó a sus palabras de antes: ¿en qué tiempo
hacen tantas cosas? Hago muchas cosas, pero hoy quiero
hablar en lo particular de una que estoy desarrollando junto a una colega y
amiga en la comunidad de Brisas del Sur. Se llama la Academia para la Mujer
empresarial.
Este proyecto, nosotras lo
desarrollamos, hicimos primero un diagnóstico en esta comunidad, porque nos
dimos cuenta que era una comunidad donde había muchas mujeres que no tenían acceso a la
universidad, que no tenían acceso a oportunidades y que su día a día era como
que lo cotidiano: nazco, crezco, me reproduzco
y me muero.
Entonces mi compañera, Victoria Castillo, y yo, decimos:
como que hay que hacer una iniciativa que
realmente genere un impacto. Nosotras creemos mucho en lo que es el impacto y
cómo lo podemos medir a través del tiempo para que sea sostenible y
sustentable. Entonces, iniciamos esta academia en donde llevamos 8 meses
dándoles un programa formativo, el cual abarca oratoria, empoderamiento
femenino, derechos sexuales reproductivos, prevención de violencia, de género,
emprendimiento y
todo lo relacionado al desarrollo individual de la mujer.
Es nuestro mayor
logro en este año, porque ya la semana que
viene las graduamos, las certificamos con una credencial avalado por la UCAB Montalbán. Ayer tuvimos una reunión con ellas y nos
decían: Sheylis, gracias, porque nosotras éramos unas mujeres antes de conocerlas a ustedes, y ahora somos otras. Yo creo
que realmente esa es la mayor satisfacción que yo, como abogada y como
coordinadora de proyectos sociales, me puedo llevar, porque, ¿qué sería la vida solamente de ser un abogado habitual?, como yo decía, una mujer de
tribunales, de registro mercantil y notarías, que lo hago, pero, ¿qué sería la vida si
lo que yo aprendí en mi formación no lo comparto con otras personas?
Yo creo fielmente que el empoderamiento,
que la educación es una herramienta de empoderamiento ciudadano, no solamente
para la mujer, sino para toda la ciudadanía. Pero es
justamente la mujer la que lleva esa responsabilidad, porque algunas realmente
salen embarazadas a muy temprana edad, y creen que la vida les llega hasta
allí. Nosotros hemos inculcado que no, todas
son madres, y hoy en día todas han creado una idea de emprendimiento en las
cuales hay especialistas en belleza, hay
reposteras, hay mujeres que se dedican a las manualidades y no solamente aprendieron de
una formación, que van a poder ser de provecho para su propia economía
individual a través del emprendimiento, entonces creo que es el mayor logro que
he tenido este año, y estoy muy feliz por eso.
Bueno, a veces no me gusta ser
la primera, pero a veces tampoco me gusta ser la última. Es una iniciativa muy
bonita que se ha desarrollado desde la Cámara de Comercio, que se podrán
imaginar que es realmente un espacio bastante masculino. Es el evento “Mujeres que Destacan”,
mujeres que destacan no es una idea mía, por
supuesto, pero he formado parte del desarrollo
de este evento desde el año, 2019.
Es un evento que nos ha
permitido reconocer el trabajo de la mujer en Ciudad Guayana, en el estado Bolívar e incluso
en Venezuela. Detrás de Mujeres que Destacan, están no solamente las
panelistas que están aquí. Es cada una de las
historias que conocemos, porque nos toca ir a
ver cuál historia es más interesante, y el año
pasado yo decía: “oye es que es increíble que
tú te sientas en el SAIME y la señora que está al lado tuyo, tú simplemente le
ves la cara y si te atreves a conversar con ella, hay una historia increíble en
esa mujer”.
“Hay una historia
increíble en la señora que limpia mi casa”, “hay una historia increíble en la señora que está de
seguridad aquí en la universidad” y miles de
historias increíbles que hemos tenido la
oportunidad de resaltar no aquí nada más, sino
que después que salimos, que de repente nos las trajimos aquí, hacernos una amiga, decirle que lo están haciendo
maravillosamente bien, ayudarlas.
Hemos tenido la oportunidad de
conocer mujeres que están enfermas y les hemos tendido la mano, y de verdad que ver la
necesidad, que hay de todo en la calle, en
mujeres increíbles que están trabajando, manteniendo
a los hijos, haciendo ciudad. Yo creo que eso
es una de las cosas más bonitas que me ha dado
CamCaroní: poder tener la oportunidad de
resaltar el trabajo de la mujer en los gremios,
en Ciudad Guayana, en la formación de la familia, en la educación.
En estas ideas mira, aquí
tenemos cinco iniciativas o cuatro iniciativas
increíbles en una sola fila. Así que Mujeres
que Destacan es una iniciativa que me llena de
muchísima alegría.
Hay dos
cosas que quiero resaltar; la primera es la sonrisa
en cada una de ellas cuando está contando su historia. Eso hace ver un poco,
como decía Claudia esta mañana, aunque seguramente no lo voy a decir tan bien
como lo dijiste, algo así como, “la historia
no es un espacio. Son múltiples pequeños espacios”. Creo que de eso es lo que estamos hablando un poco. Lo
que estaba hablando Claudia esta mañana,
lo que estaba comentando cada una de ustedes.
De todo eso que
ustedes han hecho, de todas esas experiencias
que ustedes han tenido, ¿Cuáles han sido, o en cuáles han tenido, los mayores
desafíos que han enfrentado como mujeres y, por supuesto, ¿Cómo los han
superado? Es decir, de todo eso que hacen, sabemos que hoy pueden
estar diciendo cuáles han sido o cuáles tal vez uno de sus éxitos, entonces,
¿Cuáles han sido esas cosas que no han hecho tan fácil esos éxitos y cómo lo
superaron?
Podríamos
hablar de muchos obstáculos, y desafíos, y retos, pero el más difícil es; primero, yo
siento que llegué aquí a esta etapa de mi vida
con buscadores de libros y todo lo que hago a
nivel social. Fue algo que yo lo pensé y me
senté y lo planifiqué; la vida me llevó, por
buena suerte, porque cada vez que hacía algo, la gente lo recibía muy bien. Y
ese muy bien, llevó a que otras personas te preguntarán cosas como, por ejemplo, ¿cuentas cuentos? En mi vida, aparte de a mi hija no había contado un cuento y en la escuela de mi hija, en los primeros grados había leído libros, pero yo siempre digo que sí y asumo los retos, porque siempre creo que, si alguien me
pregunta que soy capaz de hacer algo, es porque está viendo algo en mí, que a
lo mejor yo no me doy cuenta y lo intento y lo pruebo.
Y
en ese camino tú vives tu vida porque, bueno, estudiaste en un colegio, tuviste
el privilegio de una universidad. Pero cuando empiezas a trabajar y desarrollar
amistades e integración y conexiones con la gente de las comunidades
vulnerables. Lo más difícil para mí
que me sacaba la piedra, que es que no me entendieran, que tú hablas y sientes que estás hablando con una pared.
Y de momento, tú podrías desesperarte. Pero esa desesperación fue
genial porque me llevó a mí a tener algo que no tenía, que se llama paciencia, a tener más empatía, a tener más sentido de conectarme con
ellos y darle la vuelta para ver cómo hago para que me entiendan y uno
viene, uno siempre llega a la comunidad como mandando,
pero hay que considerar lo que las personas quieren.
Es
el ser humano que está allí, con sus capacidades, sus potencialidades.
Entonces, cuando tú vienes con un aura de superioridad. Aquí hay que hacer esto porque la
comunidad lo necesita, allí fracasas, percibes que las personas sienten que se les
está imponiendo un patrón, que no es el suyo, entonces hay que ir más allá y
empiezas a tratar con la gente de otra manera, respirar profundo, a llamar a la
amiga que hace yoga para que te dé unos tips,
porque es difícil y uno a veces protesta, pero se da cuenta y ahí es donde yo
me dije, yo no quiero esto para mi país. Esta
es la gente que es mayoría. Esa es la gente que está lejos de venir a una
universidad. Es la gente que más necesita desarrollar su intelectualidad
y qué difícil es desarrollar el intelecto cuando no
terminaste sexto grado, o cuando te graduaste de Bachiller, porque hay una ley
que dice que no te pueden raspar. Cuando no tienes un profesor que te
recomienda un libro, cuando llegas a una universidad, y estás estudiando
educación y no sabes quién fue Miguel Otero Silva, esas y otras cosas. A mí no me gustan, y es el desafío más grande, descubrir
que es la sociedad que tenemos y desde mi
posición, es un pequeño granito de arena, muy,
muy granito, pero que está dando frutos en el tiempo.
Hay algo muy importante, que
es un reto hacerle entender a esos gremios grandotes como UNICEF, ONU; que tú no
puedes impactar a 1000 personas en cuatro años
en Cambalache, no te vas a aprender los nombres de la gente. Tú tienes que ir de un tú a
tú y lograr captar a personas que puedan convertirse en agentes de cambio. Qué
chévere, es decir, que, en cinco años, yo, a
través de mi organización, pude impactar a 15000 personas, y no sé quién es quién,
pero yo tengo 14 desde el 2019, y sé que César es barbero y está formándose
actualmente en aprender a hacer paredes. También tengo a David, que también
quiere ser barbero, y tengo a Graceli que es peluquera, y todos están
estudiando bachillerato y que desde el 2019, un proyecto que decidí que era de
un año cuando se estaba acercando ese término
de ese primer año de trabajar con esos niños, te das cuenta del tiempo,
si los dejo, pierdo lo que hice en un año. Y, pues,
decidí acompañarlos hasta quinto año. El reto más grande es poder hablar con
ellos, hacerlos entender.
Un
día me llegó uno que quiere ser Pastor, y me pidió una Biblia. Y cuando le doy
una Biblia, me dijo que esa Biblia no servía,
y yo le dije con
rabia, no sirves eres tú y tu pastor puesto que todas las biblias sirven. Y si
tú quieres ser un pastor, tienes que leerlas todas. Es más, hasta el Corán, tenía uno y se lo saqué. Esto es muy complicado, empieza por
esta Biblia, pero tienes que entender que no te puedes dejar manipular por la
gente, y eso es tener capacidad de discernir. Hoy
en día ya no quiere ser pastor. Está con su puesto de barbería. Hace un par de
semanas, me mostró un reloj que se compró para ayudar a su hermanita, ayuda en el mercado de la casa y se graduó
de Bachiller. Y ya hemos hecho dos talleres, dos Master clase para hacer
paredes. Pero eso de querer que yo le diga, ¿quieres venir a aprender a hacer
paredes? y él me diga que sí. Me llevó cinco años, porque cuando yo le preguntaba. ¿Qué te gustaría hacer
cuando seas grande? casi que me decía que quería ser Pran, porque son las
referencias de poder que tienen en su barrio.
Entonces
el desafío es hablar con la gente y para hablar con la gente necesitamos
formación, necesitamos educar y alguien que está aquí presente me dijo que, si impactas
en uno, que me sintiera feliz. Yo al principio quería
muchos, pero aprendí en este proceso que mejor es poco con buenos resultados
que algo masivo que no sé quién es quién.
En
mi caso, creo que hay dos desafíos y un reto, que es hacer periodismo y hacer
política, y en la parte periodística
estar al frente de un periódico, te cambia la vida
porque yo antes había sido corresponsal. Trabajaba en
relaciones públicas. He hecho, radio, fotografía,
todas las otras ramas del periodismo, pero no estar como directivo de un
periódico siendo editora y para mí ha sido un
desafío y un reto de todo lo que me ha tocado aprender y desaprender. La experiencia ha sido maravillosa.
Los
retos aún siguen porque hay mucho por aprender de lo que es llevar las riendas
de un periódico en estos tiempos, no es nada fácil.
Sin
embargo, he estado asumiendo allí esa postura y, por supuesto, cuando te codeas
también con gente que sabes que son expertos en la materia, porque no nos las
sabemos todas y somos humanos y estamos en la capacidad de reconocer y decir,
mira, no sé esto, me puedes ayudar o
ahorita con los programas que hay online, con las
mismas capacitaciones que se brindan a través
de la Universidad Católica.
Yo,
el año pasado formé parte del diplomado, como usted lo mencionaba, de redes
sociales contra la desinformación. El acto se hizo este año. Eso también ha
ayudado muchísimo, así como otras experiencias que te van nutriendo.
En la parte política. Sabemos
lo que es hacer política en estos tiempos. También es un reto, o sea, estar al
frente de un periódico y hacer vida política son dos cosas muy complejas pero
que, como usted lo decía Wow, ¿cómo lo hacen? ¿Cómo hacen tantas cosas en el
mismo tiempo que yo utilizo para hacer menos?
Bueno, Somos mujeres que hemos asumido retos y desafíos y
retos de estar participando en una sociedad
que ha sido machista, en una sociedad patriarcal, a las mujeres que ejercen
política, donde estás en un escenario donde todos son hombres, eres la única
mujer, te ven menos, dicen “Bueno, si tiene títulos
universitarios, pero las mujeres lo que saben es pintarse las uñas, hacer cosas
de la casa”. Así no nos habían visto en la política.
En el siglo 21, creo que la
mujer está rompiendo sus esquemas y ha asumido esos desafíos y ha quedado
demostrado en la representación que tenemos acá en Ciudad Guayana, y creo que
soy producto de ello y he representado bien a mi género en esos escenarios, ha
sido un reto, pero un reto que lo he asumido con mucho compromiso, con mucha
humildad y de cómo ese reto te lleva a inspirar a otras mujeres, de que puedes
romper estas barreras, superar estos obstáculos y
hacer estas cosas al mismo tiempo, o sea, puedes
ser directora de un periódico, puedes hacer
política y también saber manejarte cuando eres
periodista, y hacer también activismo político.
Yo
soy una optimista empedernida. Yo siempre creo que las cosas se pueden hacer. No creo en nadie que me diga es que a mí no me da tiempo.
No creo en eso. Yo digo, ¿cómo no te va a dar tiempo?
Yo siempre tengo tiempo para todo y por lo general me comprometo, y con lo que
me comprometo, puede ser que me demore, pero siempre lo logro, lo cumplo y lo hago.
Es
muy difícil para mí cuando tengo un plan o un objetivo. Por ejemplo, la Expo.
Vamos a hacer el expo empresarial. En este momento no te parece que está
difícil la cosa. Los empresarios están pelando,
vienen las elecciones. No nos van a comprar eso. Está muy caro. Hicimos el expo empresarial con
más de 70 empresarios allí unidos. Y este año, más que nunca, después de
nuestra tercera edición, se movilizó económicamente más dinero que en las dos
ediciones anteriores.
Vamos a hacer un evento con los chamos. Esos chamos no
sirven para nada. Esta generación de cristal, odio cuando dicen que esta
generación es de cristal. No los conocen.
Somos padres de cristal. Nuestros hijos son todoterrenos, lo que tenemos es que
dejarlos que sean todoterreno y podemos lograr
con esta generación todo lo que nos proponemos, hay que dejarlos. Hay que
negociar, hay que dejarlos que creen y si tú
los dejas vas a conseguir cosas maravillosas de ellos.
En el Rotary, con 200 niños vamos a festejar el próximo sábado.
A los 200 les vamos a dar regalos, a los 200 les vamos a dar comida hasta que
se vayan, con tantos juegos y tantas cosas
bonitas que vamos a ofrecerles. Hay que rodearse de gente positiva, que esté en
la misma onda de uno. No es fácil, pero sí es posible, y esa es la única manera
que tenemos de mostrarle a la gente que está fuera, que no entiende por qué no
nos vamos, por qué seguimos aquí, siendo positivos haciendo cosas, visitando gente,
tomándonos un café, teniendo la oportunidad de
estar aquí en este momento, conociendo gente maravillosa. Así que yo creo que el mayor desafío es no permitir que la
gente te diga que no se puede hacer.
Bueno,
las he escuchado y de verdad que son unas mujeres que cumplen con
todos sus desafíos. Y me gusta porque también soy así. Recuerdo en una oportunidad que estaba dando
un programa formativo en Delta Amacuro, me
tocó dictar un programa que era para adolescentes en comunidades vulnerables,
específicamente guaraos. Y realmente fue un
reto, porque muchas veces los jóvenes hoy en día tú le vas a brindar un
programa y te dicen no, nosotros no queremos esto.
Nosotros queremos ser Pranes. Las mujeres
quieren irse a las minas. Nosotros no tenemos
ningún tipo de ganas de trabajar ni de estudiar en un país en donde un título
no sirve para nada. Mi mamá me acompañó en esa oportunidad, y ella me dijo:
“no entiendo por qué tú dedicas tanto tiempo al tema
social, si tú
eres abogada, tienes diplomados, tienes posgrado, ¿por qué inviertes tanto tiempo en
unos adolescentes que no quieren ser formados?”.
Yo
le dije, mamá, lo que pasa es que tú me estás viendo, o estás viendo este
trabajo desde lo externo, porque generalmente no lo estás viendo desde mi propósito. Y
yo creo que mi propósito ha sido desde que nací poder ayudar a alguien más,
poder brindar herramientas y siempre ser resiliente. Eso fue una jornada de
tres días. El primer día fue bastante fuerte porque había 100 adolescentes en
el auditorio. Cuando empecé a hablar, 50 se salieron,
pero yo seguí hablando, y les seguí dando las herramientas a los 50 que se
quedaron. Yo me dije así se queden 10, el
impacto que va a crear este programa formativo nos va a dar los frutos para
seguir sembrando formación en esta comunidad
que lo necesita.
Y
así fue. Al segundo día, se acercaron 70 y al tercer día volvieron los 100. Yo
creo que, si me hubiese ido, hubiese atacado,
entrado en pánico, le hubiese hecho caso a mi mamá,
no hubiera logrado los objetivos y no me hubiese
venido no solamente con mis objetivos personales, sino con la gran satisfacción
de haber sido valiente, de haberme esforzado y de haber dejado una huella en
alguien más.
Bueno, el desafío más
grande que he tenido en mi profesión justo
apareció en plena pandemia. Habíamos
construido antes de la pandemia, muchos años
antes. El proyecto de carrera de Ciencias Ambientales fue aprobado en plena pandemia, una carrera que necesita
actividades prácticas, salidas de campo, laboratorios. Sin embargo, cuando las autoridades me llaman y me dicen,
quieres asumir la coordinación de la carrera, no
lo pensé, actué, lo hice desde el corazón
y mis colegas me dijeron, “estás loca”. Los
profesores, la mayoría de las carreras estaban fuera del país y se habían
jubilado. O sea, no tengo planta profesional, debería ser presencial. Y yo
dije: sí, sí, lo vamos a hacer. Y bueno, ya empezamos. Y
bueno, la primera cohorte, 39 estudiantes inscritos sin mucha promoción.
Pero
vino un proceso de deserción masivo
y en el segundo semestre de esos 39 estudiantes. Solo
tenía cinco estudiantes, por diferentes
causas, no por la carrera. Precisamente toda la situación pandemia, tecnología
e Internet y ahí siguen los desafíos porque era enamorar, porque voy a utilizar los términos que
siempre he utilizado, no muy académicos; enamorar y convencer a mis colegas que
aceptaran con las condiciones que brinda la
universidad venezolana hoy en día, de salario y de condiciones, que fuesen
aliados para trabajar en la carrera.
Segunda
corte, 11 estudiantes nada más. Y dije: si de 39 me quedan 5 de 11. Espero que
se mantengan. No hay ninguno.
Tercera
corte, 39 estudiantes
nuevamente, pero ya en esta tercera cohorte,
empecé a sentir que había otro tipo de
desafío. Ya tenía los profesores. Ya nos
habíamos familiarizado con las herramientas online más o menos y estábamos avisando el inicio de la presencialidad y en ese momento, este, pues, bueno, nuevos desafíos,
porque había que pedirles a los estudiantes presencialidad. No tengo
transporte. Si voy a una clase, no voy a la
siguiente. Entonces, ¿cómo enfrentar como
coordinador y como gestor, el garantizar educación de calidad ante tantas
adversidades?
Hoy
en día siento que ese proceso ha mejorado. Hoy hay aquí dos de los estudiantes de mi carrera. Son 95 estudiantes que
sueñan por ser licenciados en ciencias ambientales, que cuento dentro de esos desafíos, ¿el cómo lo he logrado?: con alianzas, pero alianzas desde una
relación que trasciende la relación de amistad, el compromiso, la ética de cada uno de los
profesores que me acompañan y también de esos
otros aliados de instituciones y de lo que nosotros, este año, les hemos
denominado, los padrinos solidarios de la carrera.
Sin
ellos es difícil que yo logre este año la maravillosa satisfacción de haber
celebrado el cuarto aniversario con una semana completamente académica para los
estudiantes: salidas de campo, visitas a las empresas, experiencias de
formación integral con artesanía.
Con trabajo de transformación y reutilización del
vidrio, donde ellos expresaron esas inquietudes o esas habilidades para seguir comprometidos con la carrera que hoy en día estoy segura
por lo que ellos escriben en sus mensajes, que definitivamente las
oportunidades que le estamos brindando, a pesar de las adversidades, son
oportunidades de calidad.
Ese mi mayor desafío, pero
mi mayor sueño está cumpliéndose. Pronto
tendremos egresados.
En la primera pregunta, yo decía que lo que veía en todas era
la sonrisa. Creo que en esta segunda pregunta lo que hay es una pasión por
dentro. Cada uno tiene una pasión que la deja salir y que, evidentemente es
parte de lo que alimenta todo lo que vienen haciendo; palabras como propósito,
compromiso. Creo que las dos respuestas son parte de lo que ustedes han dicho,
que lo que han venido haciendo lo han venido construyendo en el tiempo. No es
una cosa de un momento para el otro. Creo que son algunas de las coincidencias
y ustedes se responden. Ustedes están respondiendo la pregunta. Y fíjense que
casi que se ven y dicen, porque estoy de acuerdo contigo. A mí se me ocurría
preguntar, bueno, ¿y ustedes han trabajado juntas? Fíjense cómo entonces
estamos haciendo cosas por separado.
Y de
una u otra manera, nos estamos apoyando. Estamos todos caminando, como decía esta
mañana la profe Magaly a todos, a todos, hombres y mujeres. Hay una cosa que
nos compromete que es la creación de esta sociedad más justa, más inclusiva,
más equitativa, donde todos podamos tener las oportunidades y, una de las cosas que también decía la profesora Magaly,
decía, que no es problema de capacidad. Es
problema de oportunidad. Y parte de lo que
están haciendo estas mujeres con el trabajo que día a día vienen haciendo es
precisamente crear oportunidades para todos. Creo que es parte de lo que
queremos resaltar desde el Centro de Estudios Regionales.
Bien, para continuar, en este momento quisiéramos ver de qué manera consideran que la participación de las
mujeres, no solamente ustedes, sino la participación de otras mujeres en
actividades económicas y en actividades
sociales, han influido con el desarrollo sustentable de esta ciudad, es decir, ¿cómo ven
ustedes el desarrollo de la ciudad acompañado de lo que ustedes están haciendo?
Decir que hemos influido en la
economía o en Ciudad Guayana. Eso, para mí es muy grande, pero hemos dado un pequeño
aporte y les voy a contar desde mi
experiencia: desde hace cuatro años. Uno de los niños del programa social está
becado con clases de arte y con Ronald Ruiz, que es un talentoso artista
plástico de nuestra ciudad, es muy destacado, ha sido el profesor de manera
gratuita de ese chico y hemos aportado desde Buscadores de Libros todo lo
necesario para que él aprenda un poco más de arte, porque descubrimos que él
tenía talento y lo descubrimos gracias a la
mamá que un día enseñó un block, porque a él le daba pena decirme, porque siempre los muchachos se sienten como inferiores o
les da pena, piensan que su trabajo está feo.
Entonces,
desde el primer momento que vi el block, él venía todos los jueves a reunirse
con Ronald, a sus clases de arte y compartía con el equipo de alumnos que
teníamos. Hasta hace poco tiempo, todos los jueves dábamos clases de arte en el
Centro Comercial Zulia y teníamos un grupo de mujeres, más o menos de 10
personas y era una experiencia. No solamente
él venía a aprender de Ronald, sino a
socializar, a socializar y a escuchar a esas
mujeres porque había un rango de edad desde 12 años hasta una de 68 años más o
menos, que estaba aprendiendo arte desde 0, y se ha destacado bastante
actualmente. Tiene unas obras muy hermosas.
Bueno,
ese chico poquito a poco se fue soltando, fue haciendo amistad con las personas
del grupo y hace dos años me dijo: “miré
profe, vendí mis primeras obras en Cambalache” porque
mis amigas que saben que pinto, me pidieron unos retratos para regalarle a su mamá el Día de la Madre. ¿Y cuánto cobraste? a 5 bolívares. Yo, ¿qué 5
bolos? ni el lápiz vas a comprar con 5 bolívares. Entonces ahí vemos
inmediatamente que tenemos que enseñarle a sacar cuentas, ¿de cuál va a ser su
costo del papel?, porque nosotros le dábamos todo el material. Y ahí está el problema del populismo y del dadaísmo. Uno da
y la gente se acostumbra a recibir, entonces no sabe valorar su trabajo.
Entonces
hay que enseñarlo a decir mire el lápiz vale, tanto la hoja vale tanto, y empezó él a hacer
sus mejores cuentas este año. Él está en quinto año e hizo un intercambio genial. Cambió puntos con los profesores
del colegio de la escuela porque le mandaron a hacer las pancartas y las
carteleras. Entonces todos le ofrecían, No tengo plata para pagarte, pero te
voy a dar puntos. Entonces estamos enseñando desde nuestro pequeño granito de
arena a que la gente entienda que el trabajo vale, que su esfuerzo y conocimiento tiene un precio y que los
insumos que usa tienen que recuperarlos cuando vende algo. Bueno, él es el que
tiene que trabajar, pero yo le prometí que le iba a hacer una exposición, y
espero contar con la UCAB. Porque sueño con
ver: “De Cambalache para toda Ciudad Guayana”, una exposición, eso va a ser
genial. Entonces le hemos enseñado a sacar sus
cuentas para que sepa cobrar. Entonces, bueno,
ese es mi granito de arena a este comercio, a este intercambio monetario que le
está dando el recurso.
El chamo que corta cabello al principio ya
tiene su clientela. Y entonces eso es el conocimiento, enseñar a la gente. Y termino.
Y reitero: educación, educación. Como Miranda decía bochinche, bochinche,
bochinche, este pueblo quiere bochinche. Bueno, yo digo: educación, educación,
yo quiero educación para tener lo que siempre digo, mejores ciudadanos.
Bueno,
en mi caso tomo una palabra de Mariela que ella decía, como nosotros hemos ayudado
a otros, visibilizados desde mi profesión y
desde el periódico hay una parte que al comienzo yo decía que estamos enfocados
en el apoyo a los emprendimientos y no nada más a los emprendimientos, también
a los empresarios, y gente que está haciendo cosas
buenas se ha enterado. Hemos visibilizado, como lo decía Mariela, al barbero, a
la que está haciendo helado y le ha ido muy bien, ¿cómo inspirar a otras?, y que también están aportando al comercio
de la región, a pequeños, medianos y grandes emprendedores, empresarios que están haciendo cosas positivas, muchachos que están
desarrollando emprendimientos.
Los
hemos sacado como rostros visibles de cómo ellos están dando ese aporte económico acá en la región, y
nosotros también nos llena de satisfacción
como medio de que esas personas estén reflejadas allí porque están haciendo
algo positivo, como lo decían las demás panelistas. O sea, hay personas que están
haciendo cosas buenas. Hay personas que están haciendo cosas productivas en
medio de, o sea, no soy empresaria, No soy educadora, no soy abogado, pero desde mi espacio yo
puedo visibilizar este aporte que se está dando en la región, en la ciudad, en Ciudad Guayana, en Ciudad Bolívar por parte de las panelistas aquí presentes.
Entonces
tratamos de visibilizar las personalidades en la región, y ahí yo siempre tomo una
palabra. Hay personas que dicen, no viene una persona importante. Yo le digo,
no es que todos somos importantes. Hay personas valiosas, desde la persona que
barre, una persona de seguridad, una persona que lleva un emprendimiento. Hay cosas
en las que hay personas que están haciendo cosas
buenas. Hay personas que tienen proyectos maravillosos que lo ven así, y los
que están que no conocen esos proyectos, no saben lo que les está generando el
potencial económico. Aquí hay una fundación
que trabaja todo con el mango. Hace el vino de
mango, hace las pantufitas de mango, hace la bebida artesanal del mango. Y así
como esos, muchos son emprendimientos que están dando aporte. Entonces,
nosotros, desde este espacio comunicacional, le estamos dando visibilidad a
esas personas que están aportando acá a la Región Guayana, y no nada más a la Región
Guayana, lo hacemos visible fuera, tanto de
Venezuela como a nivel internacional también, y para nosotros es un orgullo.
Bueno,
un poco difícil cuando no tenemos datos, difícil dar respuesta a la pregunta,
cuando no tenemos datos, y más cuando uno
se pone la etiqueta de investigador se hace un poco
difícil, pero voy a intentar hacerlo. Nací,
viví, me formé como licenciada en biología en Mérida. Sin embargo, mi vida profesional está aquí en Ciudad Guayana y
mi aporte como educadora al comienzo en el
área de biología y después, pues, me metí por
la calle de en medio en educación ambiental, que es mi mayor fortaleza. Por más
de 25 años he contribuido con los procesos de formación para los estudiantes, que tengan
mística, que sean puntuales, que sean responsables, que tengan iniciativa. Este
año ha sido de mucha satisfacción porque esos primeros estudiantes que recibí
en el CIMOS, hoy pues, son profesionales,
padres de familia, y me contactaron porque sienten la alegría de ver todo el
trabajo que estamos haciendo en la universidad y recuerdan esas exigencias que se hicieron en su momento y fue muy hermoso. Dos de
ellos, especialmente me decían ahora, entiendo
lo que nos decían en el aula de clase. Eso, para mí es un indicador
maravilloso.
Y
segundo, bueno, este gran desafío que tenemos en este momento de formar la única
carrera de ciencias ambientales, que forma
gestores, promotores, investigadores y asesores en el área ambiental al sur del
país, y sabemos el tamaño que tiene la licenciatura en ciencias ambientales, y
estoy convencida que este grupo de profesionales que va a salir, va a llevar el sello de hacerlo con calidad, con ética y con una gran
creatividad, porque lo están haciendo con lo mínimo pero están soñando que van
a poder tener las mejores condiciones laborales. Y si no, ellos tendrán el
desafío de transformar realidades.
Entonces, mi contribución ha sido desde la educación formal,
pero también desde la educación en las comunidades porque el trabajo que
hicimos en Las Galderas, como mencioné en la primera
intervención. También hay un trabajo maravilloso en las comunidades indígenas,
también hay un trabajo en las comunidades para
impulsar, por ejemplo, y no puedo dejar de mencionarlo, todo lo que tiene que ver con el gran desafío y compromiso
bajo el criterio de la corresponsabilidad, con el manejo integral de los
residuos y desechos.
Somos
corresponsables de las cinco islas de plástico que hay en el océano. Somos
corresponsables del nuevo vertedero de basura que hay a cielo abierto en el
municipio Caroní. Es desde nuestra casa de donde
está saliendo la bolsa de basura que se está depositando allá. Podemos hacer algo si le estamos enseñando a los
estudiantes y en las comunidades y recientemente a un grupo de maestros, que se pueden hacer cosas alternativas, que no resuelven
el problema de la basura, pero te hace sensible de la basura que se está
generando en tu casa. Se pueden hacer eco ladrillos con plástico, con residuos textiles
y compost. Si usted saca de todo lo que hay en esa
bolsita de basura de la casa, verá que más del 80 por 100 de los residuos que
se pueden aprovechar que no tienen que ir a la
bolsa, que hay que clasificar, entonces,
humildemente, mi contribución es, desde la formación, desde la sensibilización
y especialmente desde el reconocimiento de nuestro espacio vital. Vivimos en el
municipio Caroní y no disfrutamos del Orinoco ni del Caroní.
Ese
Orinoco tiene una dinámica espectacular. Cuatro estacionalidades. Todos los
países europeos tienen cuatro estaciones, pero nosotros tenemos en ese Orinoco m cuatro estacionalidades
que los invito, vayan ahorita para que ustedes
vean lo retirado que está el río. Imagínense el
río ahorita, el Orinoco está allá en todas las
puertas del auditorio, pero en aguas altas, nos tapa a nosotros aquí. Entonces, hay una dinámica espectacular que, conociendo esa
dinámica, podemos entender por qué vivimos en el macizo guayanés.
Bueno,
yo soy rotaria. Hace más de 30 años
y en Rotary existe un área de acción que se llama
desarrollo económico de las comunidades. Por
lo general, cuando hacemos un proyecto, siempre estamos pensando de qué manera
impacta económicamente al resto de la comunidad, hace poco hicimos, hablando nuevamente de mi experiencia desde la Cámara,
el año pasado, por primera vez invitamos a
emprendedores a que participaran en la Expo. Hablamos
con una persona que lleva un proyecto y tiene
muchos emprendedores y seleccionamos un grupo
de ellos para que vinieran a la Expo algún día de 4, 5, 6, meses saliendo de un evento.
Yo
hago comida para eventos y salen de un lugar. La Expo se va a llevar a cabo solamente para empresas
constituidas. Hubo dos cosas en ese momento.
Una me dijo, y cómo hago yo para ser una empresa constituida y eso me encantó. Yo dije,
este es el objetivo de la Cámara de Comercio ayudamos
a alguien, le decimos sí tu emprendimiento es maravilloso, pero al final tienes que
terminar siendo empresario porque se te van a abrir muchas más oportunidades y
la otra era que este señor estaba con una persona que vende arroz chino y él dice es que yo quiero vender
arroz chino. Pero mi arroz chino yo lo creo, lo
vendo muy caro. Y yo me quedo viendo, y le
digo: ¿y dónde usted vende su arroz chino? Bueno, yo vendo del arroz chino aquí en la plaza del hierro. Bueno,
entonces usted tiene que ver primero cuál es su público objetivo y revisar si su arroz chino va a tener todos los
ingredientes que usted dice que lo hace tan bueno. Pero usted, ¿dónde vive? Yo vivo frente a Villa Granada. Ah, bueno, allí frente a Villa Granada. Creo que
es el lugar adecuado para llevar su arroz chino super potente.
Y aquí, en la plaza
del hierro, pues traiga uno que sea adecuado y usted verá, bueno, allá tendrá
un precio, y aquí tendrá otro; y esa persona
después me volvió a llamar para preguntarme algo más. Entonces ahorita
pensando, bueno, son una inspiración. Hacemos un evento. Estamos aquí. Vamos a
las comunidades también a hacer eventos empresarialmente.
Este año volvimos a tener a los emprendedores, el año pasado estaban en mesitas,
este año todos tienen un stand, porque la
única manera de venir al expo era teniendo un
stand y una presentación adecuada con que dijeran de qué se trataba, su marca,
qué vendían, bien uniformados. Entonces, bueno, yo creo que eso es un aporte que,
desde la Expo, desde el Rotary y desde la Cámara hacemos.
Estamos
dando a la ciudad. Estamos inspirando a la gente que no se quede como venta de
arroz chino nada más, hazlo especial para que yo, en cualquiera de mis eventos,
así como contrato a la señora del yogur, a la señora de la Tizana o a la señora de las tortas, pueda decir: bueno, el
arroz chino de este señor es digno de que yo lo presente un día, cuando Claudia
me llame para que le haga un refrigerio o un almuerzo aquí en la UCAB. Yo creo que eso es
algo que estamos dejando, una huella. Bueno, hay una frase de mi autoría, que les
quiero compartir, que yo la escribí hace muchos años, que dice que “todas las
mujeres tenemos la libertad individual de poder crear nuestra propia historia
de éxito, independientemente del contexto que
nos haya tocado vivir”.
Esto yo lo escribí porque decía: Hay mujeres que tienen
muchas oportunidades, pero hay otras mujeres que no las tienen. Entonces eso me llevó a crear programas formativos de empoderamiento
femenino en comunidades vulnerables, para que esas mujeres tuvieran las mismas
oportunidades que yo he tenido o aún mejores. Y creo que una de las cosas que
hemos logrado bajo esa premisa o bajo esa tesis es el programa de formación que
tenemos ahorita en Brisas del Sur, porque no solamente estamos brindándoles a ellas
conocimiento en derechos humanos, en empoderamiento femenino, en prevención de
violencia basada en género, en oratoria, en liderazgo, sino que también les
estamos enseñando a emprender. Las estamos enseñando a descubrir su propósito,
su vocación de servicio y esas habilidades que de repente ellas tenían
escondidas o no las habían descubierto.
Hoy
en día ya han explotado ese gran potencial, y creo que eso es un aporte, no
solamente para la comunidad de Brisas del Sur sino para Ciudad Guayana, porque son
mujeres que ahorita, van a incursionar dentro
de la peluquería, van a incursionar como manicuristas. Van a empezar a
desarrollar habilidades como reposteras e
incluso había una que decía, pero es que yo no sé nada de esas cosas. Yo
solamente tengo una vocación de enseñar porque soy educadora, le decía, y mi
compañera, bueno, puedes montar un emprendimiento de tareas dirigidas, hay padres que no tienen el tiempo ni la dedicación para enseñarle
esas materias a sus niños y en tus buenas
manos, y con tu buen servicio, ellos pueden también crecer y formarse.
Entonces
yo creo que realmente es un impacto positivo dentro de Ciudad Guayana, porque no solamente se están empoderando
ellas, sino que también son líderes en su comunidad. ¿Y por qué no?, también dentro
de la ciudad Yo comparto mucho la idea de lo que dice la señora Nelly, porque
soy abogada y creo que una persona comienza como emprendedor, pero debe
culminar como un empresario. Ese debe ser el sueño de todo emprendedor,
legalizar su actividad económica para poder tener mayores oportunidades.
Nosotros le hemos enseñado eso a las chicas, también de cómo
poder generar ingresos sostenibles bajo el método Canva,
que es, por ejemplo, cuánto inviertes, cómo lo
inviertes, cómo recuperas tu inversión. Entonces yo creo que es un gran impacto
que hemos tenido dentro de esa comunidad y sé que a través del tiempo se va a
materializar y va a ser mucho más sustentable.
Desde el principio hasta
las primeras respuestas. Hay algunas palabras que están pivoteando en todo el
discurso de cada una de las amigas que tenemos acá. Por ejemplo, formar,
involucrar en la primera respuesta, la palabra
involucrar estuvo muy presente en todas las respuestas; visibilizar y no recuerdo quién de ustedes lo acaba de decir
ahorita. Hay gente haciendo cosas por ahí.
El
trabajo de estas damas que nos están acompañando hoy es precisamente empujar,
apoyar, impulsar estos trabajos que han venido haciendo algunas de ustedes. También comentaba y decía: bueno, yo creo que
lo que hemos hecho es poquitico en educación. Decimos que la educación no se hace con los
grandes actos, sino se hace con los pequeños diarios, es decir, la educación se
hace con el día a día del maestro en el salón de clase, haciendo su tarea, no
con las grandes cosas que se hacen al finalizar los años, y creo que es parte
del trabajo que ustedes están haciendo bien.
Para finalizar, la última pregunta:
Quisiéramos saber su desde su perspectiva, desde sus experiencias. ¿Qué estrategias o
políticas consideran ustedes que son
necesarias para fomentar mayor participación de las mujeres en el desarrollo de
nuestra ciudad?
Creo que las estrategias se empiezan desde abajo, de lo
micro a lo macro. Un ejemplo de ello es lo que está haciendo Shirly. Lo que
decía de la formación que se está haciendo en las comunidades. ¿Cómo tú te introduces
en una ciudadanía que, de una u otra manera, pudiéramos decir, inculta, en
algunos aspectos, pero cultas en otros?, pero que necesitan una formación
y nosotras que tenemos estas herramientas meternos allí, vincularnos con estas personas o un sector
específico, bien sea una comunidad, una parroquia o un municipio, de cómo les ayudamos, empezando por allí.
Eso,
desde mi punto de vista, sería una primera fase para este tipo de programas o
de formaciones pequeñas. Si bien es cierto, hay muchas mujeres en las
comunidades, muchas jóvenes que ya tienen niños que pudieran estar haciendo
otras cosas. El hijo es una bendición, pero también hay que formarse. ¿Cómo lo
vas a mantener o qué le vas a dejar a tu hijo más adelante, cómo tú lo vas
a motivar para que estudie si tú no te has preparado, entonces a esas
muchachas, todavía están a tiempo de ayudarles? Y para eso existen mujeres como
Shirly y muchísimas de nosotras que estamos haciendo cosas buenas y se está
haciendo este trabajo en las comunidades.
El
segundo paso, como decía yo, son los programas que
tienen algunas ONG o instituciones. Me permito nombrar, como “Guayana
inteligente y sostenible”, que es una fundación que está haciendo muchas cosas. La Fundación “Guayana
juntos por Caroní”, en el caso de gente
proactiva, que somos una fundación nueva, y también tenemos una serie de
proyectos enfocados a desarrollar capacidades; lo que está haciendo Mariela a
través de Buscadores de Libros y así muchas,
y, por supuesto, no podía dejar de nombrar a la Universidad Católica Andrés
Bello, que también tiene programa.
Bueno,
si es un logro para nosotros como padres, cuando nuestro hijo se graduó de
Bachiller. Eso es emocionante y se hace la caravana, pero que no solo quede
allí. O sea, hay otro espacio que se llama universidad. Hay una preparación donde tú
puedes estar allí y no nada más. Hay gente que
te inspira, o sea, gente como Sheily, en el municipio, en el estado, en Venezuela. Para mí, por
ejemplo, les digo aquí rapidito de una de las
tantas periodistas, que yo siempre decía, quiero conocerla. Quiero ser como
ella, se trata de Vanessa Davies, una tremenda periodista. Traigo esto esta
colación. Yo vivía en un barrio y me crie en un barrio, y yo decía, bueno, yo
quería ser abogado. Yo quería ser abogado y admiro muchísimo a los abogados y
tengo muchísimos amigos, abogados excelentes. Yo trabajé muchos años en una
zapatería, o sea, le doy este ejemplo porque hay muchos jóvenes que ahorita están
desmotivados para estudiar, que están haciendo otras cosas. Están incursionando
en las minas, prefieren hacer otro tipo de trabajo por la misma situación
económica. Tienen 3 y hasta 4 trabajos, porque dicen que
para qué estudiar, no vale la pena, pero sí vale la pena prepararse.
Pero
entonces, ¿cómo empezamos ese paso a paso en esos programas?, o
sea, yo trabajé muchos años en una zapatería. Yo dije, yo no me quiero ver en
unos años en una zapatería y recuerdo yo que había una señora que era
administradora, pero por los años que tenía,
bueno, decidió trabajar allí, ¿no? Y ella me
decía, estudia, prepárate. Y yo dije, bueno, es verdad, o sea yo unos años no
me quiero ver en una zapatería. Yo quiero estar en una universidad. Yo quiero
ser una profesional, y ella fue una inspiración para mí. Y así como muchas personas. Entonces tenemos que escuchar a la gente
que no nos conoce tanto, pero que sí nos quiere y que ve que somos capaces, o
sea, si ellos pudieron nosotros también.
Entonces es como nosotros
inspiramos, cómo contribuimos con esa juventud, que es ese relevo. Prepararlos a través
de estos programas de formación, y creo que hay mucho por hacer con nuestra
juventud. Es un reto y es un trabajo de todos, tanto de los hombres como de las
mujeres.
Todas
estas cosas que nosotros hacemos, es lindo y bello. Y cuando ustedes nos
escuchan, ¡Ay, ¡qué lindo! ¡ay, qué chévere!, pero hay una realidad y
una realidad es que Venezuela nos necesita mejores y nos invita a que nosotros
queramos más el país y hay que retomar la institucionalidad. Yo no puedo hacer
más con dos bolívares. No puedo hacer más. No
puedo establecer un vínculo, por ejemplo, con los estudiantes de educación de
la UNEG, con Cambalache, porque no hay
transporte. Esa es nuestra realidad.
Todo
esto es bello, pero tenemos que tener claro el piso que estamos tocando y pisando. Nosotros,
desde nuestras organizaciones, estamos ayudando a un grupo de personas, pero
tenemos que hacer eso masivo. Ojalá hoy alguien de aquí o ustedes le cuenten a otro y decida hacer lo que hace Sheily, hacer cosas para que la gente entienda que el país es
nuestro. Si nosotros, con estas acciones
aisladas, nos estamos sintiendo felices porque es lo que puedo hacer, lo que está
a mi alcance. Es mi posibilidad. Es con mis recursos.
Yo no me voy a quejar. Yo voy a sumar. Yo no
voy a ser parte del problema. Todo eso es bello, pero la realidad es
apabullante, desoladora, triste.
A
mí me da dolor venir. Yo vine el lunes a la universidad a pasar por la plaza de los patos y no ver alumnos tirados en el
piso. Eso me duele. Me da dolor ver una universidad donde un profesor a veces
tiene que dar clases fuera del aula para que su alumno esté un poco más cómodo.
Porque en el aula no hay luz, no hay ventilación, no todos tienen el privilegio
de estar en una universidad como esta. Y
muchos, tristemente de aquí, de la UCAB, están
en otras universidades en estos momentos culminando su carrera porque aumentó
muchísimo el semestre. Y no es que aumentó es
lo que cuesta, pero el poder adquisitivo no nos permite ciertos lujos, entonces
nosotros tenemos que orientar todas estas cosas positivas, a que tenemos que
algún día retomar los espacios que nos pertenecen, desde la plaza del hierro, de la plaza monumental, donde no podemos hacer
alguna actividad porque si nos dan permiso,
nos van a correr si se le antoja a alguien hacerlo, tenemos que retomar
nuestros espacios.
El
país es nuestro, construyéndolo. Y si voy a tener algún día que dar una
clase, voy a invitar profesor Diego para que vayamos a convencer a los jóvenes
que hay que hacer política, conocer la ley orgánica municipal y querer estar en
la alcaldía, porque aquí hemos dejado todo en manos de otros y hemos sido
cómodos. No hago política, porque eso es
corrupción. Eso es sucio, es todo aquello, pero es que no hacemos política
porque hay un montón de elementos como la falta de libertad de expresión y
todas esas cosas, pero desde la educación y la
formación tenemos que ser realistas, que hasta que no recuperemos la
institucionalidad, porque de nuestro bolsillo podemos hacer muchas cosas
limitadas desde el Rotary y con los aportes de
los rotarios o con los amigos se pueden hacer cosas limitadas, pero estamos
haciendo un trabajo que debe hacerse desde el Estado, y nosotros deberíamos ser
esos asesores del Ministerio de Educación,
Ministerio de la Cultura, del teatro, de todo eso, para que este país de verdad
empiece a echar para adelante.
Basta
de sueños que son bellos, pero tenemos que pisar tierra, y esa es la lucha que
tenemos que hacer socialmente. No sé cómo, es difícil decir que yo tengo la
solución, porque a veces uno debe no solo decir lo que
hay que hacer, sino cuál es el aporte para que se haga. Entonces, desde mi posición. Yo voy a seguir soñando con el que va a
montar la exposición de arte. Voy a seguir soñando con el que va a montar su
barbería. Voy a seguir soñando con aquella muchacha que está dando clases de
ajedrez a los niños, que ya tiene otro sueño. Pero también debo empezar a ver
¿Cómo hago que la lucha sea para que pueda venir a un evento de la UCAB? Yo hubiese querido que la señora de Cambalache, que
trabaja conmigo estuviera aquí, pero el transporte trabaja hasta las 6 y a mí
me da miedo ir a las 6 y media para Cambalache,
entonces hasta que esas barreras no se acaben estaremos limitados. Esto es
bello y ustedes no van a aplaudir y nos dan flores y nos invitan y nos dan reconocimiento,
pero hay más. Y eso es entre todos. Y la suma es
entre todos. Y ahí hay que ver como yo no sé cómo, pero yo lo voy a intentar.
Lo va a seguir haciendo desde lo poquito que puedo hacer, pero tenemos que irnos de aquí pensando en cómo volver a sentir
que Venezuela es nuestra.
Yo
quiero comerme una cachapa vía Calabozo en una hoja de plátano sin zozobra. Yo quiero ir a
la plaza y poder hablar sin que me quiten el tiempo ni mi derecho, entonces
vamos a retomar lo que nos pertenece, Venezuela. Vamos.
No
lo puedo decir con ese énfasis que tú lo haces porque la voz no me lo permite, pero hay que
hacer. Definitivamente hay que seguir haciendo, no rendirse, insistir, insistir
e insistir el trabajo que nosotros, desde
nuestros espacios, estamos haciendo. Le corresponde a otro organismo, no a
nosotros. Sin embargo, vamos a exigir. Vamos a
exigir. Vamos a recordar que, así como tenemos deberes, también tenemos
derechos. Y que ellos están en la obligación de hacernos las cosas más fáciles porque
aunque esta Venezuela estuviera bien, nosotros
estaríamos leyendo cuentos y seguramente
estaríamos buscando al muchachito que si tiene para venir, para decirle, gasta
tu dinero del pasaje para venir a mi sala, para
que veas todo lo que vas a aprender y estará leyendo, y tú le vas a enseñar un libro de Julio Verne o le vas a
enseñar que ese libro tiene varias ediciones y
le vas a enseñar que Miguel Otero Silva se ganó tantos premios o que hizo tales
cosas. Nacimos para hacer, pero tenemos que exigir que nos la pongan más fácil.
Yo
creo que aquí todos nos pusimos de acuerdo
porque realmente, nosotros como ciudadanos. Tenemos que involucrarnos en la gestión
pública. Usted hablaba en la pregunta de qué propuestas o qué políticas
públicas podemos hacer para que lo que estamos haciendo siga como que, desarrollándose, no solamente en lo micro,
sino en lo macro. Y, generalmente, yo creo que nosotros, todos los que estamos
acá en este foro, tenemos las capacidades y tenemos las habilidades para poder, no solamente exigir políticas
públicas, sino aportarlas desde espacios pequeños, desde lo que estamos
haciendo, desde el periodismo, porque realmente, si nosotros, como ciudadanos,
no nos empoderamos de nuestros derechos y de nuestros deberes, vamos a seguir
cediendo espacios a personas que actualmente tienen el control, pero que ya
sabemos que no cumplen con sus roles.
Y,
realmente, yo también soy de esas jóvenes que ha decidido seguir en Venezuela porque,
aunque el trabajo es largo, el trabajo es fuerte. Me gustó que Mariela tocó el tema de
lo que hay detrás de lo que nosotros hacemos, porque lo que hay detrás de lo
que nosotros hacemos es estrés. Muchas veces la impotencia es saber y reconocer que con lo que hacemos no nos damos
abasto. Somos muy poquitas las que estamos
involucradas en estos temas sociales. Realmente hay personas que han decidido dejarles
espacio a personas que son negligentes y no
construyen. Sin embargo, yo soy creyente de que el desarrollo de un de un país
y de una región va de abajo hacia arriba empieza
por las comunidades, pero también va acompañado de profesionales y también va
acompañado con académicos que de alguna forma sirvan para asesorar estas
políticas públicas que se necesitan cumplir en Guayana y somos nosotros los que
tenemos que hacer esas propuestas. Somos nosotros los que debemos crear esas
agendas de alternativas de soluciones para decir yo como ciudadano te doy
esta herramienta a ti como entidad pública, y ahora tú me vas a decir si aun
teniendo esta herramienta, vas o no vas a solucionar, o vas o no vas a crear
las alternativas de soluciones, porque realmente, si
no lo hacemos de esa forma, hay personas que dicen, yo no me involucro en la
política, pero la política sí se involucra contigo y es lo que está pasando.
Ahorita
con el tema de Rawayana. Le prohíben a una banda venezolana que además ha ganado
premios internacionales hacer su gira dentro de Venezuela aun siendo venezolanos,
simplemente por autoritarismo. Entonces, realmente esta no es la Venezuela que
nosotros nos merecemos. Esto no es el país, por lo cual nosotros hemos
estudiado, nos hemos desvelado, nos hemos
estresado, hemos hecho muchas cosas para cada día seguir cediendo esos espacios
que hay que hacerlo con mucha preparación, con mucho cuidado y con mucha
cautela, sí,
porque tampoco nos podemos exponer, pero siempre tenemos que tener en cuenta
que debemos ser de esos ciudadanos que se empoderen en sus derechos, pero que
también creen propuestas alternativas de soluciones. Ese es mi mensaje esta
tarde
Comparto
el rescate de la institucionalidad, no podemos hacer cambios
significativos si no hay institucionalidad. En segundo lugar, creo que el tema de
la participación, del involucramiento, pasa también
por apropiarnos de los deberes y de nuestros derechos, porque creo que nos
hemos mal acostumbrados a solo ceder y a que nos entreguen, ¿y
cuál es el papel activo que nosotros tenemos
en nuestra Comunidad? Entonces, desde la
Comunidad, ¿Cómo nosotros nos involucramos en la toma de decisiones, de la
gestión en el ámbito comunitario?, pero también cómo impactamos en la toma de
decisiones de las políticas públicas, en este caso en el ámbito del municipio; generalmente cuando se hacen convocatorias, por ejemplo de
consultas públicas, se hacen a última hora,
no se entregan los documentos con anticipación y si
se entregan, son documentos técnicos, entonces es una consulta técnica
especializada, no es una consulta al ciudadano.
Creo que nosotros tenemos que empezar desde el marco que
establece la Constitución, desde nuestros deberes y de nuestros derechos,
evaluar o analizar cuáles son las estrategias que
garantizan mi participación efectiva. Creo que eso es un aspecto y el otro aspecto desde el punto de vista de las
estrategias. Si bien es cierto, yo valoro y celebro muchísimo el que estemos
aquí, el que nos conozcamos, lo que estamos
haciendo. Creo que el espacio del protagonismo, a veces, en vez de unirnos, nos
separa, nos aísla porque queremos, como que
poner en primer plano quién lo hace, No, no importa quiénes estamos haciendo. Lo importante es
que dejamos la red para que realmente se vean los cambios. Podemos hacer
muchísimas cosas. Generalmente trabajamos en las mismas comunidades y no nos
conocemos. Entonces creo que el tema de las
alianzas debe ser una de las estrategias clave que garantiza justamente el que
podamos sumar y sumamos en beneficio de apoyar
a más comunidades, pero con un impacto transformador, no solamente el número de
lo que hacemos, sino el nombre con quien lo hacemos.