La gestión de la educación virtual:
Virtual
education management: An approach from administrative processes
George Cárdenas Cumare
Corporación Universitaria de
Sabaneta
Medellín, Colombia
Correo: georgehcc@gmail.com
Orcid: https://orcid.org/0000-0002-0534-6954
Resumen
La gestión de la educación virtual en el ámbito
universitario adquiere una significativa importancia en el panorama
contemporáneo. La integración eficaz de tecnologías educativas constituye un
elemento fundamental para la reconfiguración de la experiencia académica,
ofreciendo flexibilidad y acceso sin precedentes. La gestión educativa virtual
se plantea como un apoyo a la educación presencial, como una herramienta que
consolida todos los procesos administrativos y tecnológicos en el ámbito
educativo, además de promover la participación de toda la comunidad académica,
por lo tanto, se presentan estrategias para optimizar el área tecnológica y el
área de gestión que establecen los procesos pedagógicos y didácticos en la
virtualidad. La implementación de centros especializados, tales como el Centro
de Interacción Virtual y el Centro de Mejoramiento Profesional, emergen como
herramientas vitales para facilitar la comunicación, colaboración y desarrollo
continuo del personal docente, garantizando así la calidad de los procesos
académicos. El primero, al abordar la presencia educativa en entornos
virtuales, y el segundo, al fomentar el aprendizaje profesional continuo,
reflejan la necesidad de enfoques holísticos, dichos enfoques subrayan la
importancia de la interacción efectiva, el desarrollo profesional sostenido y
la adaptación constante como pilares esenciales para la eficaz gestión de la
educación virtual en las universidades. En su conjunto, estas estrategias se
revelan imperativas para enfrentar los retos inherentes a la educación a
distancia en la era digital, garantizando la pertinencia y calidad de las prácticas
educativas.
Palabras
clave: Gestión educativa virtual,
educación virtual, campus virtual, interacción virtual, tecnologías de
información.
Abstract
The management of virtual education in the university setting assumes
significant importance in the contemporary landscape. The effective integration
of educational technologies constitutes a fundamental element for the
reconfiguration of the academic experience, offering unprecedented flexibility
and access. Virtual educational management is proposed as support for in-person
education, functioning as a tool that consolidates all administrative and
technological processes in the educational realm, in addition to promoting the
participation of the entire academic community. Therefore, strategies are
presented to optimize both the technological and management areas, establishing
pedagogical and didactic processes in virtuality. The implementation of
specialized centers, such as the Virtual Interaction Center and the
Professional Improvement Center, emerges as vital tools to facilitate
communication, collaboration, and the continuous development of teaching staff,
thus ensuring the quality of academic processes. The former, by addressing
educational presence in virtual environments, and the latter, by fostering
continuous professional learning, reflect the need for holistic approaches.
These approaches underscore the importance of effective interaction, sustained
professional development, and constant adaptation as essential pillars for
Keywords: Virtual educational management, virtual education, virtual campus,
virtual interaction, information technologies.
Introducción
La
inmersión de las Tecnologías de Información y de Comunicación (TIC) en la
educación universitaria es indetenible, en particular en las instituciones que desarrollan
el acto educativo bajo una modalidad abierta y a distancia, la sinergia que
surge del ingreso a estos espacios de educación estriba en la integración del
currículo y la posición adoptada en las teorías del aprendizaje; en lo
particular la tecnología educativa, la cual bajo sus enfoques filosóficos ha
expresado la necesidad, la viabilidad, la pertinencia y hasta la urgencia del
uso progresivo de las TIC en los procesos de enseñanza y aprendizaje de las
instituciones de educación superior.
En la
educación virtual las incorporaciones de las tecnologías han tenido un valor
agregado importante, al respecto señala Bates (1999) “en la educación a
distancia, las tecnologías centrales se han usado sobre todo para la
distribución unidireccional” (p.291), agrega, además, que dichas tecnologías
tienen el potencial de revolucionar la educación a distancia. En consideración
de lo anterior Gros (2000) menciona:
Las
tecnologías ni son neutras, ni provienen de cerebros visionarios que pretenden
manejarnos y cambiar el mundo. Las tecnologías son imaginadas y fabricadas por
las personas, pero, además, su uso intensivo conlleva una apropiación por parte
de los hombres y las culturas (p.17).
El desarrollo de estas nuevas tecnologías, su
implementación para agilizar procesos, y su agresiva incursión en los servicios
educativos, aunado a los innovadores procesos de globalización,
multiculturalismo, implica un sinfín de cambios de paradigmas no solo en el
sustento y funcionamiento de las organizaciones, sino también en el quehacer de
los profesionales de la educación. Hablar de introducir la modalidad virtual
indica que es necesario establecer un planteamiento pedagógico, tecnológico y
de gestión, lo cual significa aludir a la capacidad de poder crear, organizar y
contextualizar un modelo educativo virtual con contenidos pertinentes para
estos tiempos.
En la Sociedad del Conocimiento, el papel del
docente se erige como un factor crucial en el diseño y desarrollo de unidades
didácticas, donde la integración progresiva de las TIC se vuelve imperativa. Según
Fullan (2001) han destacado la importancia de la adaptabilidad y la agilidad
del docente para afrontar los desafíos de una sociedad en constante evolución.
La transformación de las estructuras educativas se vuelve esencial para
responder a la necesidad de aprendizaje permanente y al surgimiento de nuevas
competencias en los estudiantes.
La
flexibilidad curricular, propuesta por Dewey (1916), se vuelve esencial en este
contexto, permitiendo la adaptación a las demandas cambiantes de la sociedad.
Además, la alta especialización en la gestión del conocimiento, según Nonaka y
Takeuchi (1995), se convierte en un componente fundamental para empoderar a los
estudiantes en el dominio de habilidades específicas y contextualizadas en la
era de la información y la tecnología. Así, el docente se convierte en el
arquitecto de un proceso educativo dinámico y adaptativo, donde la integración
efectiva de las TIC y la flexibilidad curricular son esenciales para el éxito
del aprendizaje en la Sociedad del Conocimiento.
Brindar
apoyo al estudiante debe ser el objetivo central de las instituciones de
educación universitaria, y todo este apoyo se debe generar por medio de la
gestión educativa que pueda existir dentro de las instituciones. Ahora, ¿qué se
entiende por apoyo en educación a
distancia o virtual? Según Simpson (2012), el progreso académico de los
estudiantes no solo depende de la calidad de los materiales didácticos, sino
también de una variedad de actividades que impulsan su éxito educativo, es por
esto que más allá de la producción y distribución de materiales didácticos,
actividades como el desarrollo de habilidades de estudio, colaboración entre pares,
retroalimentación formativa, programas de desarrollo personal y profesional, y
el apoyo a la diversidad, son críticas para el progreso académico exitoso de
los estudiantes universitarios, refiriéndose finalmente, de forma simplificada, a
todo aquello que ayude a los estudiantes a desarrollar y mantener su motivación
para aprender.
Un
sistema de apoyo a los estudiantes debe integrar un amplio rango de recursos,
funciones y servicios que, en el momento actual de la educación virtual,
encuentra en las tecnologías un gran aliado, se constituye en una de las vías
fundamentales. El desempeño de los distintos roles de apoyo como la tutoría, el
asesoramiento e incluso, el valor más recientemente reconocido del apoyo entre
pares a través de diferentes canales, como la mentoría (Boyle, et al., 2010),
deben ir integrando esta perspectiva holística del apoyo.
La
gestión educativa virtual en las instituciones de educación universitaria sirve
más como un apoyo a la educación presencial, como una herramienta que consolida
todos los procesos administrativos y tecnológicos en el ámbito educativo dentro
de las distintas entidades organizativas, promoviendo la participación de toda
la comunidad académica, por lo tanto, se pretende presentar un modelo operativo
que abarca el área de la gestión administrativa para establecer los procesos
pedagógicos, didácticos en la implementación de la virtualidad.
Gestión
de la Educación Virtual
La gestión de la educación virtual emerge como un
aspecto crucial en el panorama educativo contemporáneo, donde la tecnología
desempeña un papel fundamental en la facilitación del aprendizaje a distancia.
En este sentido Garrison y Anderson (2003) han subrayado la importancia de un
diseño pedagógico sólido y la presencia docente en entornos virtuales para
garantizar experiencias educativas significativas. La eficaz gestión de la
educación virtual implica no solo la selección adecuada de plataformas tecnológicas,
sino también estrategias pedagógicas que fomenten la participación y la
interacción activa de los estudiantes en línea.
La
gestión de la educación virtual desempeña un papel fundamental desde una
perspectiva administrativa, siendo crucial para el diseño, implementación y
mejora continua de los procesos académicos en entornos virtuales. Como señala
Anderson (2008), la gestión eficaz en la educación virtual implica una
planificación cuidadosa, coordinación y supervisión de recursos, así como la
evaluación constante de los resultados obtenidos. La administración en este
contexto se convierte en un catalizador para la eficiencia operativa y la
optimización de recursos, permitiendo la adaptación ágil a los cambios y la
toma de decisiones informadas.
La gestión educativa virtual debe contemplar en primera instancia los
procesos tecno pedagógicos que este requiere para el pleno funcionamiento en
las instituciones de educación universitaria, entonces la tecno pedagogía, en
la convergencia entre la tecnología y la pedagogía, se erige como un campo
fundamental para comprender cómo las herramientas tecnológicas pueden potenciar
procesos educativos.
Según Bates (2015), la integración efectiva de la tecnología en la enseñanza
requiere una cuidadosa planificación y diseño instruccional, por esta razón es
de suma importancia la creación del Departamento de Educación Virtual (DEV),
conformado por un equipo multidisciplinario que permitirá la gestión
administrativa y tecnológica del complejo, posterior el campus virtual (CV)
compuesto por un portal educativo, un sistema de aulas virtuales, un sistema de
comunicación interno y un sistema de mejoramiento profesional, de igual manera
se establece el centro de interacción virtual (CIV) el cual permite la
interacción de todos los elementos de la comunidad del aprendizaje, utilizando
todos los recursos necesarios para la generación del conocimiento.
Departamento
de Educación Virtual
En el
contexto educativo contemporáneo, la gestión efectiva de la educación a
distancia se ha vuelto fundamental, y la creación de un Departamento de
Educación Virtual emerge como una estrategia crucial. Garrison y Kanuka (2004)
han subrayado la necesidad de una integración efectiva de la tecnología en la
educación superior, destacando la importancia de estructuras organizativas
claras y cohesivas.
El Departamento de Educación Virtual desempeña
un papel esencial en la coordinación de procesos administrativos y tecnológicos
en instituciones educativas, facilitando la transición hacia modalidades
virtuales. Este departamento, compuesto por profesionales especializados como
pedagogos, comunicadores y diseñadores gráficos, se encarga de diseñar,
implementar y gestionar estrategias educativas digitales.
La
integración debe estar reflejada en el organigrama funcional de las
instituciones, a la altura de otras direcciones y coordinaciones, es esencial
para garantizar su éxito y reconocimiento. Su liderazgo efectivo, basado en la
comprensión profunda de la tecnología educativa y la adaptación de procesos, se
convierte en la clave para aprovechar al máximo las ventajas de la educación a
distancia en la era digital.
Es así como Parra et al. (2017) señalan que
“las organizaciones que buscan alcanzar un alto nivel de eficiencia deben
trabajar en entornos altamente motivadores, retantes, participativos, con un
personal motivado e identificado con la organización” (p. 189, citado por
Cárdenas, 2024). En esa línea, se destaca que los directivos necesitan
reconocer la complejidad de la naturaleza humana para lograr mayor eficacia y
productividad. La competitividad no se reduce solo a producir más, sino que
implica fortalecer capacidades productivas y organizacionales para responder de
manera efectiva a los cambios del entorno; de allí la importancia de implementar
un proceso de planificación estratégica con sus diferentes etapas.
Es imperativo que el DEV sea integrado en el
organigrama funcional de la institución, gozando de los mismos derechos y
estatus que otras direcciones de escuelas y coordinaciones. Esto garantiza un
alto grado de cumplimiento de las disposiciones emitidas por el departamento y
facilita la capacidad para analizar, coordinar y discutir las adaptaciones
necesarias de los reglamentos existentes en las instituciones para adecuarse a
la nueva incursión en la modalidad virtual.
En este sentido, Cárdenas (2022) señala que
“el Departamento de Educación en Línea debe ser tomado en cuenta dentro del
organigrama funcional de la facultad, a la misma altura y con los mismos
derechos que el resto de las direcciones de escuelas y coordinaciones” (p.159).
Siguiendo la misma idea del autor, él indica que:
Esto
garantiza un alto grado de cumplimiento de las disposiciones emitidas por el
departamento y facilita la capacidad para analizar, coordinar y discutir las
adaptaciones necesarias de los reglamentos existentes en las instituciones para
adecuarse a la nueva incursión en la modalidad virtual (Cárdenas, 2024, p. 98).
Este
enfoque también pone de manifiesto que detrás de cada normativa y estrategia
hay personas que viven, sienten y se adaptan a los cambios. La virtualidad no
solo demanda infraestructura y reglamentos, sino también sensibilidad hacia las
necesidades de docentes y estudiantes que enfrentan nuevos retos de
interacción, aprendizaje y acompañamiento. Por ello, el Departamento de
Educación Virtual debe convertirse en un puente de confianza y apoyo, donde la
gestión administrativa se combine con una mirada empática que promueva
comunidades educativas más cercanas, colaborativas y humanas en los entornos
digitales. Del mismo modo,
Cárdenas (2024) señala que las funciones que el Departamento de Educación Virtual
debe realizar son las siguientes:
• Diseñar, desarrollar y
administrar el Campus Virtual que contenga la información correspondiente a lo
académico, administrativo y operativo; y que responda a una imagen corporativa
virtual, personalizada e identificada con la institución.
• Organizar y desarrollar el
plan para implementar un Sistema de Aulas Virtuales que tiene que ver con:
1.
Diseñar todos los cursos virtuales según la
metodología que adopte la institución, personalizando el aprendizaje y
utilizando herramientas, materiales y recursos digitales de fácil acceso desde
tabletas y celulares inteligentes.
2.
Utilizar gradualmente las aulas virtuales,
inicialmente como recurso de apoyo en los procesos educativos presenciales, y
posteriormente como recursos de enseñanza-aprendizaje en sí mismos.
3.
Optimizar continuamente la oferta curricular de la
institución, para lo cual debe organizar periódicamente jornadas de revisión y
retroalimentación de la Oferta Curricular.
4.
Organizar y mantener operativo un Sistema de
Comunicación Institucional, mediante medios digitales que relacionen y
mantengan comunicados a los diferentes elementos de la institución.
• Desarrollar, implementar y
administrar el Sistema de Mejoramiento Profesional, el cual estará dirigido al
personal docente, soporte técnico, administrativo y a los estudiantes. Dicho
programa debe contemplar entre otros la organización de:
• Seminarios y charlas de
concientización y motivación para el uso y aplicación de nuevas estrategias
virtuales en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
• Cursos de capacitación y
entrenamiento en el uso y aplicación de las herramientas web 3.0 y 4.0. (p.
99).
En este sentido, integrar nuevas tecnologías en los
procesos educativos se ha vuelto indispensable en la era digital, pues permite
ofrecer a los estudiantes experiencias de aprendizaje más significativas y
conectadas con su realidad. Herramientas propias de la web 3.0 y 4.0, como la
realidad aumentada, la realidad virtual y la inteligencia artificial, abren un
abanico de posibilidades para renovar la forma en que se enseña y se aprende.
No obstante, para que este potencial se traduzca en verdaderos beneficios, es
fundamental que los docentes cuenten con la formación y el acompañamiento
necesarios que les permitan apropiarse de estas herramientas y usarlas con
confianza y creatividad.
El papel de
las TIC en la educación actual está estrechamente ligado a los cambios que
también generan en el mundo laboral, ya que la tecnología impulsa nuevas formas
de hacer y transforma las prácticas tradicionales. Este proceso no puede
dejarse al azar: requiere una planificación cuidadosa que contemple el
fortalecimiento de competencias digitales y una evaluación constante de su
impacto. Solo así se garantiza que la tecnología no sea un simple recurso
añadido, sino una aliada real para mejorar la calidad educativa y favorecer el
desarrollo integral de los estudiantes en el siglo XXI. Sin embargo, en el uso
cotidiano dentro del aula persiste una brecha generacional entre docentes y
estudiantes. Muchos programas de formación tecnológica para profesores aún no
logran brindar herramientas prácticas que permitan integrar de manera efectiva
las TIC, tanto en los espacios presenciales como en los virtuales (Cárdenas,
2025).
El
rol estratégico del DEV
En la
era digital, el equipo de trabajo del Departamento de Educación Virtual
desempeña un papel crucial en el éxito y la eficacia de la educación a
distancia en la era digital. Según Anderson y Dron (2011), la integración
efectiva de la tecnología en la educación exige un enfoque colaborativo y un
equipo multidisciplinario. La presencia de un pedagogo, comunicador, diseñador
gráfico y un ingeniero de plataforma, como lo indica Gros (2000), refleja la
diversidad de habilidades necesarias para abordar los desafíos contemporáneos
de la educación virtual.
El
pedagogo, en línea con las ideas de Bates (2015), desempeña un papel clave en
el diseño instruccional, mientras que el comunicador garantiza una interacción
efectiva, el ingeniero de plataforma, siguiendo las reflexiones de Mishra y
Koehler (2006), se encarga de la configuración tecnológica. Este equipo, en su
conjunto, contribuye a la creación, implementación y gestión de estrategias
pedagógicas digitales, facilitando una experiencia de aprendizaje en línea
significativa y efectiva.
Campus
Virtual
Uno
de los elementos más importantes de estos procesos de gestión virtual es el
Campus Virtual, convirtiéndose en la cara digital de todo el proceso y de la
comunidad académica. El campus virtual, en la convergencia entre la educación y
la tecnología, ha emergido como un espacio crucial para la enseñanza y el
aprendizaje en la era digital. Según Garrison y Kanuka (2004), el uso efectivo
de plataformas virtuales, como el campus virtual, puede transformar la
experiencia educativa al proporcionar oportunidades significativas para la
interacción y la colaboración en entornos en línea.
Además,
Palloff y Pratt (2007) destacan la importancia del diseño pedagógico en
entornos virtuales, subrayando que la estructuración cuidadosa de actividades y
recursos digitales es esencial para facilitar un aprendizaje significativo. El
campus virtual, al integrar estas perspectivas, no solo actúa como un espacio
para la entrega de contenido, sino como un entorno dinámico que fomenta la
participación activa, la retroalimentación y el desarrollo de habilidades
digitales, contribuyendo así a una experiencia educativa enriquecedora y
efectiva.
El
campus virtual es donde todo converge, las aulas virtuales, el centro de
interacción virtual, el centro de mejoramiento profesional, la comunidad
académica, es el portal educativo, que permite mantener informado a toda la
comunidad del aprendizaje, que disponga de información cambiante todo el
tiempo, que impacte con su imagen corporativa e institucional, el sistema de
las aulas virtuales, donde interactúan los procesos educativos tanto
estudiantes como docentes, personal administrativo y decanos y coordinadores de
áreas, un sistema de comunicación interno, que permita mantener informada a
toda la comunidad del aprendizaje cumpliendo con cada uno de los procesos
dentro de la unidad académica y administrativa y el centro de mejoramiento
profesional para brindar capacitación y formación al personal docente,
administrativo y a la comunidad universitaria.
Centro
de Interacción Virtual (CIV)
El
Centro de Interacción Virtual emerge como un componente esencial en la gestión
educativa, desempeñando un papel crucial en la facilitación de la comunicación,
colaboración y participación activa entre estudiantes y facilitadores. La idea
de establecer un espacio de interacción virtual se alinea con la teoría de la
presencia educativa de Anderson, Rourke, Garrison y Archer (2001), quienes
sostienen que la interacción efectiva en entornos virtuales es esencial para el
aprendizaje significativo. La presencia social, cognitiva y de enseñanza, según
estos autores, se logra a través de la interacción activa, lo que contribuye al
establecimiento de comunidades de aprendizaje virtuales efectivas.
Además,
Moore (1989) destaca la importancia de la interacción en la educación a
distancia, subrayando que el diseño de estrategias interactivas potencia la
efectividad del aprendizaje. Por lo tanto, el Centro de Interacción Virtual se
posiciona como un componente vital en la gestión educativa a distancia,
facilitando la creación de entornos de aprendizaje colaborativos y
enriquecedores.
Centro
de Mejoramiento Profesional
El
Centro de Mejoramiento Profesional, es una de las unidades del Departamento de
Educación Virtual, dirigido a los docentes, personal administrativo, soporte
técnico y estudiantes, que contendrá cursos, talleres, seminarios, webinarios,
conferencias, de formación, orientación y refuerzo en asuntos relativos a la
enseñanza virtual. El objetivo es que se desarrollen destrezas y habilidades
para resolver situaciones a las que posiblemente se enfrentarían en un entorno
de educación virtual.
El
Centro de Mejoramiento Profesional en la gestión educativa a distancia adquiere
un papel fundamental, sirviendo como un recurso clave para el desarrollo
continuo del personal docente y la mejora constante de la calidad educativa.
Según Fullan (2007), el aprendizaje profesional continuo es esencial para
enfrentar los desafíos cambiantes en la educación, y un centro dedicado a este
propósito se convierte en un catalizador para la innovación y la actualización
de prácticas pedagógicas.
Además, Hargreaves y Fullan (2012) sostienen
que la colaboración y el aprendizaje profesional son componentes esenciales
para el éxito educativo a largo plazo. El Centro de Mejoramiento Profesional,
al proporcionar oportunidades de formación, apoyo y colaboración, se alinea con
estas perspectivas, promoviendo un ambiente donde los educadores pueden
adquirir nuevas habilidades, intercambiar experiencias y adaptarse eficazmente
a las dinámicas cambiantes de la educación a distancia.
El
propósito de impartir esta formación consiste en que el docente, administrativo
o estudiante se enfrente a situaciones reales que resolver y que colabore con
sus compañeros de grupo para resolver casos prácticos mediante sesiones de
grupo.
Esto
ayudará al personal docente y administrativo a entender el impacto de la
educación mediante diversas herramientas, tal como descubrir y crear nuevas
formas de hacer el aprendizaje más atractivo, y desarrollar nuevos recursos de
enseñanza que permitan a los docentes y estudiantes a aprovechar la educación
mediante móviles utilizando los sistemas operativos tales como Android, IOS, u
otros, tal como indica Cárdenas (2024):
La
capacidad de utilizar eficazmente la tecnología digital no sólo enriquece la
enseñanza y el aprendizaje, sino que también permite al docente adaptarse a
diferentes entornos y métodos de enseñanza. Además, se enfatiza la importancia
del trabajo en equipo y la cooperación entre profesores y la disposición a
recibir ayuda y aprender unos de otros. (p. 104).
Esto
también enfatiza que ningún docente debería enfrentar solo el reto de integrar
la tecnología en su práctica. Para que la innovación sea posible, las
instituciones tienen que asumir un papel activo, es decir, ofrecer
acompañamiento real, brindar espacios de formación continua y crear ambientes
donde los profesores se sientan apoyados y no juzgados al experimentar con
nuevas herramientas. La transformación institucional no se trata solo de
actualizar plataformas o comprar equipos, sino de construir una cultura educativa
en la que el trabajo en equipo, la confianza y el aprendizaje compartido
permitan que la tecnología se convierta en un puente hacia una enseñanza más
cercana, creativa y significativa para los estudiantes.
Reflexiones
finales
Las
nuevas tecnologías de información y comunicación posibilitan la aparición de
numerosas plataformas educativas, cuyo objetivo está centrado en el
aprendizaje. En la educación virtual el papel de la comunicación es muy
importante, el rol del docente toma una función principal en el trabajo
interdisciplinario para el diseño curricular en esta modalidad.
El
enfoque de la educación en entornos virtuales desde una perspectiva psicológica
implica realizar investigaciones para conocer las características de los medios
más adecuados ante situaciones concretas de aprendizaje, considerando las
particularidades de los individuos (habilidades y conocimientos previos), entre
las funciones más importantes de estos entornos se tiene que la interacción es
la que siempre debe prevalecer en todos los procesos para generar un verdadero
trabajo colaborativo.
La
gestión educativa en las universidades requiere un enfoque integral que
considere elementos clave como la presencia educativa en entornos virtuales, la
interacción efectiva, y el continuo mejoramiento profesional del personal
docente. La integración de tecnologías educativas es esencial para transformar
la experiencia educativa, permitiendo la flexibilidad y accesibilidad en la
enseñanza.
La
creación de centros especializados, como el Centro de Interacción Virtual y el
Centro de Mejoramiento Profesional, emerge como una estrategia vital para
facilitar la comunicación, colaboración y desarrollo continuo del personal
docente, garantizando así la calidad y relevancia de la educación a distancia.
Siguiendo las teorías de Anderson et al. (2001) y Fullan (2007), la atención a
la presencia educativa, la interacción efectiva, y el aprendizaje profesional
continuo se convierten en elementos esenciales para el éxito a largo plazo de
la gestión educativa a distancia en las universidades. Es así como Cárdenas
(2024) indica: “La adaptación constante a las dinámicas cambiantes y el
compromiso con la mejora continua son fundamentales para enfrentar los desafíos
y aprovechar las oportunidades que la educación a distancia presenta en la era
digital”. (p. 106).
Para culminar, Cárdenas (2025) enfatiza que las instituciones de educación
en especial las universidades pueden ofrecer mejores respuestas a toda la comunidad académica en escenarios que la actualidad
social demanda constantemente. En este sentido, la universidad no solo debe ser
un espacio de transmisión de saberes, sino también un lugar de encuentro,
innovación y compromiso social, capaz de anticiparse a los desafíos y de
acompañar a estudiantes y docentes en la construcción de soluciones que
transformen realidades.
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Autor:
George Herney Cárdenas Cumare:
Doctorante en Ciencias de la Educación de la
Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC), MSc. en Educación Abierta y a
Distancia de la Universidad Nacional Abierta, Maestría en Gerencia y Tecnología
de la Información de la Universidad José Antonio Páez, Esp. en Docencia para la
Educación Superior de la Universidad de Carabobo, Ing. en Computación de la
Universidad José Antonio Páez. Coinvestigador en el grupo Educación,
Investigación, Tecnología e Innovación del Ministerio de Ciencias de Colombia.
Investigador activo de la Red de Investigadores de la Transcomplejidad REDIT.